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Carmen Villalba, 17 años resistiendo y combatiendo desde la cárcel

 

 

Por: ABP ecuador

 

Escuchar la respuesta en el audio:

 

https://soundcloud.com/user-559565790/entrevista-carmen-villalba-presa-politica-epp

 

 

Entrevista a la presa política paraguaya Carmen Villalba militante del EPP, 17 años resistiendo y combatiendo desde la cárcel.

 

 

ABP ecuador: ¿Quién es Carmen Villalba, de dónde viene, que le llevo a organizarse, ¿cuáles son sus sueños?

 

 

Carmen Villalba: Soy una prisionera política comunista Epepista. Me hice comunista estando en prisión. Desde adolescente me integre a la militancia social y estudiantil en mi ciudad natal Concepción. Ciudad que ha asumida una posición anti-dictatorial, de asonadas militares y guerra civil en 1947.

 

 

Vengo de una familia numerosa, con una madre que nos crío sola, cosiendo ropa y trabajando la huerta.

 

 

De origen campesino, crecí en la ciudad de Concepción, queda a 500 kilómetros de Asunción.

 

 

En cuanto a sueños, mi deseo-sueño es estar esperando en el patio del Buen Pastor y verla entrar por el portón a mi Lichita, fundirnos en un prolongado abrazo. Repetir momentos hermosos de cuando eran bebecitas. Al ingresar al patio de la prisión, una trepaba a mi espalda y la otra saltaba en mis brazos, después fueron poniéndose grandes que ya me resultó imposible caminar con ellas acuestas. Ellas son lo más hermoso que me pasó en prisión. Y ver, que nuestros largos y grandes sacrificios contribuyo en la liberación de nuestro pueblo pobre. Ver consumada la gran revolución social en Paraguay lograr poner, aunque sea los cimientos de una revolución social en Paraguay. Mis sueños personales están supeditados a los grandes sueños de la clase obrera, por eso, estos sueños pueden darse únicamente con la lucha revolucionaria y con la emancipación de la clase obrera.

 

 

ABP ecuador: ¿En algunas ocasiones te has definido como marxista leninista que significa esto en tu vida, en tu compromiso militante?

 

 

Carmen Villalba: Los pueblos en la búsqueda de su emancipación, necesitamos apropiarnos de lo que Marx llama fuerza espiritual, es decir el modo y estado real de la sociedad, la naturaleza y el pensamiento, no como impone el pensamiento e ideas de la clase dominante. Es fundamental conocer el estado real de las cosas en sus vinculaciones, en sus procesos de desarrollo, en sus tensiones y choques, en sus rupturas y saltos. En sus avances y desarrollos. Un proletario/ a comunista no solo es un compilador, intérprete de la historia, sino, sobre todo, un transformador social, y para ello debe conocer las herramientas políticas y filosóficas que alumbre y guíe su accionar político. Eso nos los da el marxismo-leninismo y su método dialéctico. Es una fuerza espiritual que nos despoja del pensamiento ambivalente, anárquico, limitado, individualista de pequeño burgués. Nos ayuda a dejar de pensar como fuerza de trabajo mercancía, y pasar a pensar como fuerza real capaz de construir un nuevo sentido común que desbroce el camino, para así, esas ideas cobrenterrenalidad.

 

 

Nos pone a dialogar de cara a la realidad descarnada, nos impulsa a buscar a que nuestras ideas coincidan con la realidad histórico- concreta, y no a la inversa. Nos despoja de las ideas superticiosas del fin de la historia, de la invencibilidad del capitalismo y toda su maquinaria de guerra. Es imprescindible munirnos de nuestra ciencia proletaria.

 

 

Mi encuentro con el marxismo-leninismo, constituyó una ruptura con el fatalismo y las ideas derrotistas que no cree en el pueblo, en las masas. Y constituye mi fortaleza, me predispone a resistir los más duros embates de los enemigos de clase. Me hizo ver que las fuerzas hacedoras y constructoras están en la clase obrera y campesina, por ende, es el único artífice de su liberación. No encuentro nada más digno y hermoso que la lucha de los pueblos por su emancipación, es el arte más difícil y doloroso, pero el más hermoso.

 

 

En 29 años de lucha, de militancia, de 17 años y 6 meses de prisión, con incertidumbres acuestas sobre si el Estado respetará sus mismas leyes, porque en julio cumplo íntegramente mi condena de 18 años y me corresponde mi libertad. A la vez vivir una represión continúa hacia mis hijos y mi familia.

 

 

Pensar y reflexionar desde un calabozo, teniendo al marxismo como la lámpara que ilumina no solo al pensar y reflexionar sobre la lucha de clases en Paraguay. Sino también, es la lámpara que ilumina y dirige mis pensamientos en momentos luctuosos. Pensar con el método dialéctico me hacer comprender que la lucha no es sólo tragedias, sino también avances y construcción. Sobre todo, concluir que las feroces reacciones contra los comunistas es la manifestación clara de que hemos deslindado campos con el enemigo, que la resistencia y eso no nos perdona. Aferrarme a las ideas más avanzadas, esclarecedoras me ayudan a no perder de perspectivas a la lucha, sino también, entender y comprender que la lucha de clases tiene leyes. Y éstas, están en permanente tensión y desarrollo, independientemente a que seamos o no, conscientes de ella. Sobre todo, en etapas de construcción, en momentos de derrotas, claudicaciones y de reflujo, en la lucha. Los permanentes ataques, hostigamientos no ha apagado en mí, la voluntad de luchar, sino ha ido consolidando cada vez más.

 

 

ABP ecuador: ¿Por qué el EPP, que significó tu decisión?

 

 

Carmen Villalba: Cuando nosotros caímos presos en el 2002, fue un momento de feroz persecución contra Patria Libre. La represión desembocó en una crisis profunda dentro del partido, teniendo como desenlace la claudicación de la dirigencia que termina liquidando el partido Patria Libre, traiciona y niega a sus compañeros. Varios en prisión, otros en la clandestinidad. El EPP como ideas es la continuación de un proyecto (en aquel momento solo en discursos) originado junto con el Partido Patria Libre, pero a la vez, superior. Nace sobre las cenizas del reformismo, es la contradicción de unos dirigentes reformistas que jugaron a hacer la revolución. Viene a ser la negación del oportunismo, que en principio forjó y construyó el Partido Patria Libre. Pero que terminó derrotado. Pero esa derrota no fue completa, el componente revolucionario que traía en germen el Partido desmoralizado, éste se resistió a destruirse por completo y reinicio su camino revolucionario. Es el germen revolucionario sostenido por militantes muy jóvenes que retomó y rescató la bandera revolucionaria de las cenizas.

 

 

Compañeros y compañeras muy jóvenes que no alcanzaban los 30 años. Poco a poco fueron forjándose, siempre en lucha feroz y bajo tiroteo permanente. Jóvenes que no fueron contaminados por la desmoralización y el derrotismo de la máxima dirigencia política de Patria Libre. Es a la vez, la manifestación clara de existencia de condiciones objetivas y subjetivas para la agudización es de las contradicciones de la lucha de clases de Paraguay y América latina en un momento de crisis y decadencias del imperialismo- capitalista-monopolitica. Un planteamiento y a la vez desafíos, para avanzar los caminos intrincados de lucha de clases que exige sea revolucionario radical.

 

 

El proletariado no avanzará a estadios sociales superiores si no construye una organización revolucionaria que no solo eleve su conciencia de clase, sino también lo capacite en esa experiencia. Necesita acumular fuerzas, pero fuerza consciente, disciplinada y revolucionaria, para que la correlación de fuerzas sea favorable a la revolución.

 

 

Varios compañeros muy jóvenes, fueron el último grupo de militantes muy jóvenes que ingresó al partido antes de su liquidación, en el 2000, 2001. Estos compañeros nos mandaron decir en prisión su decisión. Irse a trabajar en las comunidades campesinas regresar a sus bases campesinas y retomar la tarea de reconstrucción de una organización revolucionaria. Y a nosotros como revolucionarios comunistas en prisión, nos corresponde la responsabilidad moral de apoyar tan encomiable y difícil empresa.

 

 

Toda decisión revolucionaria tiene un alto costo. El precio que debo pagar en lo personal, por mi respaldo moral, porque desde prisión un prisionero se limita a apoyo moral, del cual en absoluto reniego. Sino para mí es un alto honor.

 

 

Hay amenazas de inventos de Causas judiciales fraguados, mi hijo asesinado. Mi hija Lichita hoy desaparecida, mis sobrinitas torturadas y ejecutadas mi familia exiliada, judicializada y criminalizada hasta los niños. En fin, son caminos que debo transitar.

 

 

ABP ecuador: ¿Cuáles son los motivos de tu detención, ¿cómo fue el proceso, qué significado tuvo una sentencia muchos años después de iniciado el proceso?

 

 

Carmen Villalba: Vengo de lo que en el pasado fue el Partido Patria Libre, organización política marxista-leninista fundado en los 90. Cuya iniciativa Intento forjar una organización revolucionaria con el objetivo estratégico de la toma del poder. Para ese fin, artículo estructuras para combinar la lucha legal e ilegal. En sus orígenes, buscaba guiar su accionar basados en principios leninistas: " El marxismo se distingue de todas las formas primitivas del socialismo pues no liga el movimiento a una sola forma determinada de lucha. El marxismo admite las formas más diversas de lucha; además, no las "inventa" sino que generaliza, organiza y hace conscientes las formas de lucha de las clases revolucionarias que aparecen por si mismas en el curso del movimiento". Luego de un año de militancias en los espacios legales del partido. Me pasaron a la organización clandestina. Mi actividad aquí cambio para siempre mi vida. Fui parte del operativo que el partido decidió llevar adelante con el secuestro en el 2001 de la nuera de Enzo Debernardi, ex ministro de hacienda de la dictadura Stronista y uno de los negociadores y artífices del tratado de Itaipú. Está actividad tenía por objetivo, resolver el problema financiero de la organización. Aquello fue el inicio del fin del Partido. La organización revolucionaria en Paraguay tiene una particularidad. Los claudicantes y liquidadores de la organización se producen en la misma dirigencia, es decir, los máximos dirigentes terminan claudicando, renegando de todo cuánto forjaron. El 30 de noviembre del 2001 es secuestrado Juan Arrom por elementos del Estado. 15 días después hallado con rastros de torturas. Pero su vuelta a la libertad lo devolvió un completo regado, líquido el partido, renegó de todos sus compañeros unos en prisión, otros en la clandestinidad. En aquel momento eran tiempos de contraofensiva de la oligarquía paraguaya, una oligarquía que se sintió afectada en uno de sus miembros. Desató una feroz cacería contra todo militante del Partido entre el 2001,2002,2003,2004. En ese contexto fuimos detectados, detenidos y condenados a 18 años de cárcel, que debería completar íntegramente en julio del 2021.

 

 

Podríamos decir,que hoy, estamos sufriendo la segundo feroz contraofensiva de toda la maquinaria de guerra, militar, policial, judicial, fiscal, y mediático sobre métodos represivos modernizados en términos tecnológicos y apoyo de asesoría colombiana, israelí, norteamericana. Con un recurso económico nunca visto en Paraguay.

 

 

La agudización de la lucha de clases en Paraguay, agudiza la escalada de guerra de la oligarquía paraguaya. En este ambiente y en aras de continuar mi prisión a pesar de llegar compurgar íntegramente mi sentencia. Reflotaron una causa del 2004, donde me detuvieron en una barrera policial y hubo resistencias de parte nuestra. En aquel tiempo y el hecho tipificaba como resistencias, con una pena máxima de 5 años. Fines del 2018 cambiaron a intento de homicidio doloroso, me condenaron a 17 años.

 

 

VAMOS A ENTRAR UN CAMPO BASTANTE DURO Y TRISTE PERO NECESARIO QUE LAS GENTES DE AMÉRICA LATINA LO CONOZCAN POR EL CRUEL SIGNIFICADO DE ELLO Y LAS RESPONSABILIDADES QUE SE EMANAN, TE PEDIMOS DISCULPAS, PERO CREEMOS NECESARIO HABLAR DE ESE TEMA

 

 

ABP ecuador ¿Qué han significado 17 años de prisión, ¿cómo han influido en tu conciencia, en qué te han cambiado?

 

 

Carmen Villalba: Aprendí a mirar la realidad desde una perspectiva de lucha, donde si bien el individuo es importante, no imprescindible. Estos años de prisión me ha llevado a pensar como comunista insertada en una lucha que no solo busca interpretar la realidad sino, sobre todo transformarla, cambiarla. Y para ello, en vistas a mi condición de prisionera, cómo mínimo tengo la obligación de resistir, y seguir luchando.

 

 

Creo que la lucha nos depara un camino incierto por las características del desarrollo social no lineal. Lo que en apariencias parece todo negro y luctuoso también tiene su lado hermoso. Yo no encuentro malo mis largos años de prisión, sino, tomo como parte de una escuela que todo comunista debe superar y sacar aprendizajes de ella para poner y poner al servicio de la lucha.

 

 

ABP ecuador: ¿tu hijo fue asesinado cuándo tenía 12 años, ¿cuáles fueron las circunstancias, ¿quienes podrían ser los responsables?

 

 

Carmen Villalba: Mi hijo Néstor fue asesinado en mayo del 2010 cuando tenía 12 años. En un momento de ascenso de la persecución contra mi familia y los niños. El diagnóstico que dieron los médicos fue shock anafiláctico. Un niño de 12 años muy saludable, nunca siquiera tuvo internación por alguna enfermedad, se me muere repentinamente. Él iba a la escuela caminando, cuando estaban en Clorinda. Él llegó de la escuela a la casa mal, entró al baño de dónde se lo quito ya muerto.

 

 

La presunción es que fue abordado por extraños y rociado con algún material tóxico que le ocasionó una intoxicación grave desembocando en su muerte. Fue el golpe más duro a mi condición de madre y revolucionaria. Me interpelo muchas cosas, de hecho, cada tanto mi condición de madre y de revolucionaria se llevan a los tumbos, pero siempre se impone mi condición de comunista que no quiere despojarse de su condición de madre. Me demuestra que no soy una máquina, sino alguien tan humana y que por ello no quiere despojarse de sus raíces de obrera, campesina y nativa.

 

 

ABP ecuador: ¿hoy han desaparecido a Carmen Elizabeth Villalba Oviedo una niña de 14 años, ¿qué nos puedes decir sobre esta situación?

 

 

Carmen Villalba: Lichita es una de mis mellizas que nació en prisión. Una niña de 14 años, hoy está desaparecida. Su desaparición de dio en un contexto en que ella,su hermana y tía venían saliendo de zonas de la guerrilla para retomar su vida normal, luego de una visita a su tío, a quien no conocía. Mi hermano hace 16 años se marchó al monte a trabajar en la construcción de una organización revolucionaria que hoy es el EPP. Mis hijas quieren mucho a su tío y tía y fue a conocerles.

 

 

En 1997, 6 años después de ingresar a Patria Libre y ser asignada a colaborar con las células clandestinas. Fui a colaborar como encargada de la fachada de la casa que se arrendó. Cuando eso yo estaba embarazada de 7 meses igual acepte ir. Ese operativo salió mal y todos caímos presos. Yo había cortado toda comunicación con mi familia y hermanos. Mis hermanos no sabían nada de mí, perdieron rastros de mí. Mi hermano Osvaldo en ese entonces estaba en Concepción y tenía 14 años, supo de mi por los medios de comunicación cuando caí presa. Luego de encontrarnos me dice. " Te habías perdido de mí, aquella vez cuando te veo rodeada de policías, presa y embarazada, sentí dos sentimientos encontrados. Primero dolor porque caer presa y en esas condiciones y por saber que no perdí a mi hermana. Me dice: " esa vez te prometí algo. En algún momento empuñare más que el manubrio de bicicleta". Y efectivamente, 5 años después el Marulanda paraguayo en medio de una feroz cacería fiscal policial logra salir con un grupo de compañeros y compañeras de Asunción y dirigirse a los montes norteños y la historia lo sitúa hoy ante la difícil tarea de construir una organización guerrillera convertido por el enemigo de clase como objetivo militar.

 

 

Muchos en su ataque contra la insurgencia, y a modo de justificar el accionar criminal de las fuerzas militares que no respetan a niñas sobre todo cuando es hija del pueblo pobre y se agrava cuando es hija de revolucionarios. Dicen que la guerrilla recluta niños. Pero debemos contextualizar los hechos a la realidad. Las niñas tienen a sus papás y tíos en la guerrilla, y nosotros hacemos nuestra vida en condiciones que nos impone la lucha. El ejemplo más claro es que mis hijas nunca dejaron de visitarme en prisión, un estado no normal para niños y niñas. Pero ellas tienen a sus padres en esas condiciones y aun así no quieren cortar lazos con nosotros. Entonces tratamos de ajustarnos a las limitaciones carcelarias, pero a la vez, peleamos por no cortar nuestros lazos de madre a hija.

 

 

Pero debemos tener claro el cinismo y la hipocresía criminal de la burguesía y el Estado paraguayo que ya hace 10 años asesino a mi hijo de 12 años. Y mi hijo no estaba en zona guerrillera, sino camino a su escuela. El fascista presidente paraguayo el año pasado a modo de propagandear y estimular el enrolamiento militar de jóvenes ingresa a su hijo de 16 años como recluta. Sin embargo, ahí no hubo reclutamiento de niños. La hipocresía propagandística de la burguesía y gobierno paraguayo se enmarca en la guerra de clases.

 

 

ABP ecuador: ¿Cuál es tu mensaje a los pueblos de América Latina?

 

 

Carmen Villalba: A nuestra América, quiero decir que los ataques y persecución brutal del cual es objeto la indigencia revolucionaria del EPP, el asesinato a mi hijo de 12 años en el 2010, ahora la desaparición de mi hija de 14 años, la tortura y asesinato de mis sobrinas de 11 años. Las causas armadas y la decisión del gobierno, en la voz del vice presidente de la república, ex fiscal de una de las causas judiciales, devenido a multimillonario. Es la prueba más dolorosa por el cual me toca pasar. Están tensionando en la fibra más sensible de una madre, prisionera y revolucionaria comunista. Atacan lo más la parte que más destruye, asesinar a mis hijos, asesinar de la forma más brutal y despreciable. Matar a niños que nacieron en cautiverio y nunca se quisieron cortar su lazo conmigo. Nunca les importo el horroroso transitar por la prisión con tal de sentirnos y darnos el afectuoso abrazo que tiene un efecto multiplicador de fortalezas. Eso y con la imputación de toda mi familia y mis hijas me han quitado el derecho de sentir el afecto físico de mis seres queridos. Pero eso a la vez tiene un efecto dialéctico contrario de su objetivo. Antes que desmoralizarse, aunque me tira por el suelo, me vuelve a levantar con fuerzas y con gritos. La lucha de clases es cruenta, los enemigos del pueblo, el partido colorado y la oligarquía criminal fascista. Habituado a ahogar en sangre toda manifestación de rebeldía de un pueblo que busca sinceramente su emancipación. Nos invita a reflexionar, a mirar el rostro de la realidad descarnada de la lucha. Ajustar y corregir los errores y, sobre todo, prendernos con más fuerza, con más determinación y buscar incansablemente esclarecer cada vez más nuestras ideas. Hacer coincidir nuestras ideas con la realidad objetiva concreta e histórica. Los ataques demuestran que hemos demarcado. 

 

 

ABP ecuador: ¿el año pasado tus sobrinas Lilian Mariana y Mari Carmen fueron muertas, por el ejército que sucedió allí?

 

 

 

Agradecemos tu tiempo y expresamos nuestra solidaridad con tu combate. Con un fuerte abrazo en la lucha nos encontramos.

 

Colectivo editorial ABP ecuador

 

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“Se necesita no solamente palabras bonitas, sino un plan de acción político, jurídico y de solidaridad” - Entrevista a Mark Burton

 

 

“Se necesita no solamente palabras bonitas, sino un plan de acción político, jurídico y de solidaridad” - Entrevista a Mark Burton

 

 

En el marco de la campaña internacional por la libertad y repatriación del prisionero político de las antiguas FARC-EP Simón Trinidad, hoy extraditado y encerrado en la cárcel de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, EE.UU., la ABP-Noticias tuvo la honrosa oportunidad de conversar con su abogado Mark Burton. A continuación la entrevista completa:

 

 

ABP: Cuál es su balance del Acuerdo de Paz de La Habana? Qué cambios hubo producto de los diálogos en la situación de las y los prisioneros de las FARC-EP en Colombia y para prisioneros de esta organización en los EE.UU. como Simón y Sonia?

 

 

M.B.: El Acuerdo de Paz ha cambiado la situación de los presos políticos en Colombia y talvez esto es la única parte del Acuerdo donde hay avances importantes. Antes del Acuerdo, las FARC-EP tenían más de 4.000 presos y presas políticas. El Acuerdo posibilita que las y los presos acusados de delitos políticos puedan salir de la cárcel bajo libertad condicional y que sus casos puedan ser vinculados a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde el énfasis no es el castigo, sino el aporte de verdad plena para saber la verdad de lo que ha pasado durante el conflicto y así evitar la repetición.

 

 

Muchos presos se han beneficiado de la JEP, han salido de la cárcel y están vinculados a dicha jurisdicción. Pero es preocupante que casi cuatro años después de que el Acuerdo de Paz se firmara en el Teatro Colón en noviembre de 2016, aún haya presos políticos en la cárcel a pesar de cumplir los requisitos para ser liberados. He leído que hay entre 100 y 400 presos aún encarcelados. Esto muestra que hay negligencia y hasta hostilidad en sectores del gobierno contra el proceso de paz.

 

 

En el Acuerdo de Paz no hay ninguna mención de los presos políticos en los EE. UU.  Los presos en EE.UU. se pueden vincular a la JEP cuando terminan sus sentencias aquí. Como Sonia que cuando terminó su sentencia se vinculó a la JEP. Vergonzosamente ella fue detenida cuando regresó a Colombia por los mismos supuestos hechos que fue encarcelada en los EE.UU. Después de algunos meses en la cárcel ella salió para participar en la JEP.

 

 

En mi opinión fue un gran error el no incluir el estatus de los presos en los EE.UU. en la agenda de los diálogos. Ellos fueron extraditados a los EE.UU. por razones políticas y el gobierno colombiano usó la extradición como una táctica de guerra acordeal Plan Colombia. La posición del gobierno colombiano en los diálogos fue que no tenía el poder de obligar a los EE.UU. a hacer algo. Pero la realidad es que los EE.UU. Estaban muy muy interesados en la desmovilación de las FARC-EP y la dejación de armas. Entonces, en mi opinión, los EE.UU. tenían razones para negociar sobre esta tema.

 

 

ABP: Cómo está Simón actualmente? Tanto de ánimo, como de salud. La situación de la Pandemia lo ha afectado de alguna manera? Teniendo en cuenta las graves repercusiones de esta situación sanitaria en los espacios de las cárceles, tanto en EE.UU. como en otros países.

 

 

M.B.: Simón Trinidad se encuentra con buena salud y buen ánimo. Él es una persona increíblemente positiva y animada. Él no se doblega. A pesar de las terribles adversidades que ha padecido él está impresionantemente lúcido y concentrado. El ha estado en aislamiento casi la totalidad de los 16 años, casi sin relación con su familia y sin comunicación alguna con amistades y conocidos. Si saliera mañana, me imagino que la gente que lo conoció antes de su detención no notaría mucho cambio en su manera de ser.

 

 

En relación con la pandemia ésta si ha afectado su rutina diaria. En muchas cárceles de los EE.UU. la Covid-19 es muy frecuente, hay hasta un nivel de 70% de presos infectados. En la cárcel donde está Simón, según la información que tengo no ha habido ningún caso de Covid-19. Esto es porque es una cárcel donde los prisioneros están muy aislados el uno del otro y le hacen pruebas a todos los trabajadores que entran a la cárcel. Antes de la pandemia Simón tenía la posibilidad de hacer ejercicio en un tipo de jaula afuera por dos horas diarias. Ahora sus condiciones de aislamiento son peores. Está solo casi las 24 horas del día, porque para evitar proximidad con los guardianes, le quitaron la posibilidad de hacer ejercicio.

 

 

ABP: En entrevistas anteriores usted ha señalado que a nivel jurídico ya se han intentado de manera infructuosa todas las opciones para lograr la libertad de Simón y que por lo tanto ahora es necesario exigir una solución política para su caso. Cómo podría ser una solución política o un acuerdo político que contribuyera a mover positivamente el caso de Simón? Especialmente teniendo en cuenta las características políticas de los actuales presidentes de EE.UU. y Colombia Trump y Duque. A qué otros actores a nivel internacional se pudiera acudir para presionar esta solución política?

 

 

M.B.: Simón fue sentenciado el 28 de enero 2008 y la apelación de Simón fue finalmente negada el 26 de febrero 2011. Según el derecho en los EE.UU. él hubiera tenido tiempo hasta el 27 de febrero 2012 para imterponer un Habeas Corpus. Entonces los métodos puramente jurídicos ya fueron agotados.

 

 

Pero esto no quiere decir que no haya esperanza. Hay métodos políticos/diplomáticos/jurídicos para liberarlo. Bajo la constitución de EE.UU. el presidente tiene el poder de reducir cualquier sentencia; puede haber un acuerdo bilateral entre los Estados Unidos y Colombia para repatriar a Simón, y hay otros métodos.

 

 

Le doy dos ejemplos. Los EE.UU. encarcelaron a cinco cubanos (los cinco héroes cubanos) por haber vigilado grupos terroristas anti-Cuba en Miami. Uno de ellos recibió una sentencia muy pesada como Simón. Pero los cinco tenían un movimiento mundial apoyándolos y también el apoyo de su gobierno con Fidel. Cuba, con una diplomacia astuta y dedicada, logró un acuerdo donde los cinco salieron de la cárcel y fueron repatriados.

 

 

Otro caso fue el de una joven mujer norteamericana, quien era simpatizante del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y fue arrestada en Perú. Fue encarcelada en condiciones horribles y recibió una sentencia de casi cadena perpetua. En los EE.UU. salió mucho sobre sus condiciones en la cárcel y también algunos grupos de DD.HH. hicieron una campaña a su favor. Finalmente, el presidente Clinton intervino y después salió en 2010 luego de haber pasado 20 años en la cárcel.

 

 

Entonces siempre hay posibilidades pero este tipo de resolución necesita apoyo político. Por eso es muy importante la campaña por su liberación. Si no se toca la puerta, la puerta no se abre.

 

 

ABP: En el marco del Diálogo de Paz de La Habana Simón se acogió al proceso de reincorporación y a la JEP. Qué le corresponde hacer a la JEP en el caso de Simón? Especialmente teniendo en cuenta el papel trascendental que podría jugar él en Colombia en los procesos de verdad histórica y con su experiencia en acuerdos de paz.

 

M.B.: Simón se acogió a la JEP pero, hasta ahora, no es muy claro cómo va a participar estando aislado en las montañas de Florence en Colorado. Pero Colombia y los colombianos tienen el derecho de escuchar a Simón y dejarlo hablar sobre la historia del conflicto armado en ese país. Esto porque Simón es una figura histórica y su vida es la historia de la búsqueda de paz. Él fue miembro de la Unión Patriótica, fue un negociador destacado en los diálogos de paz en San Vicente del Caguán y fue detenido en Ecuador trabajando por la paz.

 

 

El gobierno de Colombia, o la propia JEP, necesitan hablar con las autoridades estadounidenses y pedir acceso a la JEP y a la Comisión de la Verdad por parte de Simón y en beneficio de Colombia y su Acuerdo de Paz. No pueden esperar hasta cuando salga Simón porque está previsto que su sentencia vence en 2055.

 

 

ABP: Qué pueden hacer los movimientos sociales y las organizaciones de prisioneros políticos en Colombia y alrededor del mundo por la libertad de Simón?

 

 

M.B.: Pienso que los grupos de solidaridad con presos políticos tienen un papel importante en la campaña. Muchos miembros de estos grupos son presos políticos o expresos o familiares de presos políticos y saben lo que es estar condenado por razones políticas. Ellos pueden educar a la gente sobre este fenómeno y visibilizar que es muy frecuente. Ellos saben que Simón no es un delincuente, sino una víctima del Plan Colombia y de una conspiración política. Es un preso político.

 

 

Estos grupos, con otros grupos de derechos humanos, sindicatos y grupos políticos pueden ser una fuerza importante por su liberación. Necesitamos una coalición amplia en Colombia e internacional para su liberación. Se necesita no solamente palabras bonitas, sinoun plan de acción político, jurídico y de solidaridad. La solidaridad es la ternura de los pueblos y debemos trabajar para terminar esta injusticia.

 

 

 

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Colombia, Venezuela y Nuestra América: una conversa con Jesús Santrich de las FARC-EP

 

 

Por: Cira Pascual Marquina

 

 

En esta entrevista conversamos con el comandante de las FARC sobre la geopolítica de la región.

 

 

El proceso de paz entre las FARC-EP y el Gobierno colombiano ha tenido un impacto profundo en Latinoamérica. Venezuela – que comparte más de 200 años de historia, cultura y política con Colombia – promovió el proceso de paz en sus etapas tempranas. Sin embargo, la situación de post-acuerdo en que las causas del conflicto permanecen y cientos de líderes sociales han sido asesinados, condujo a un grupo de disidentes a romper con el Partido FARC el año pasado.

 

 

En esta entrevista hablamos con Seuxis Pausias Hernández Solarte, mejor conocido como Jesús Santrich, comandante de las FARC-EP y uno de los líderes fundamentales en del grupo "disidente" comandado por Iván Márquez. (Entrevista: Febrero 2020).

 

 

Cira Pascual Marquina (CPM): Está claro que el gobierno colombiano no tiene intención de respetar los acuerdos: persigue y asesina líderes sociales y ha incumplido los seis puntos del acuerdo suscritos por las partes en el 2016. Las consecuencias negativas de esto son evidentes para Colombia. ¿Cuáles son las consecuencias para la región y sobre todo para Venezuela?

 

 

Jesús Santrich (JS): A través de diversos medios y desde antes de la firma de los Acuerdos, varios de los plenipotenciarios insurgentes en la Mesa de Dialogo en La Habana, advertimos de las inconsecuencias del gobierno respecto al propósito de la reconciliación porque no se veía la determinación de resolver los problemas concretos en materia económica, política y social. Y ya estando en Colombia, llamamos la atención sobre la desidia con que el Estado inició la implementación, comenzando por el incumplimiento del compromiso primero que tenía de adecuar los lugares donde ocurriría el pre agrupamiento y luego el agrupamiento de las unidades guerrilleras. El personal nuestro llegó a iniciar su reincorporación a sitios en los cuales, para algunos casos, no había donde resguardarse de la inclemencia del clima. Muchas de las necesarias y urgentes instalaciones donde vivirían nuestros compañeros y compañeras nunca se terminaron de construir.

 

 

De tal manera, y es algo que hemos reiterado con mayor énfasis desde que se completó el primer año de la firma y fueron evaluados como pobres por los organismos de verificación los avances de la implementación, que el Acuerdo fue roto por el establecimiento a partir del momento mismo en que se debía iniciar la ejecución de lo pactado. Santos dio el primer paso hacia lo que se convirtió en crimen de perfidia y su sucesor, Iván Duque, profundizó a sangre y fuego la traición, multiplicando la inseguridad jurídica, personal y económica de los excombatientes, y dejando de lado los cambios prometidos a las comunidades más empobrecidas en materia de reforma rural integral, de sustitución de cultivos de uso ilícito y de reforma política, por ejemplo. Como usted dice, están a la vista con una innegable responsabilidad del establecimiento, sea por acción o sea por omisión, tanto el descalabro del proceso en el plano de los compromisos reivindicativos con las comunidades, como el número de asesinatos de los líderes sociales, que sobrepasa el medio millar, y el de los excombatientes, que va por el orden de los 200, siempre poniéndose por delante un negacionismo institucional que ofende y que es complementado por el régimen con imputaciones descaradas de todo orden lanzadas contra sectores del movimiento revolucionario, incluyéndonos a nosotros.

 

 

Al respecto de toda esta situación por demás lamentable, hemos explicado cada vez que podemos que, roto el acuerdo por parte del Estado, pese a nuestros esfuerzos por mantenerlo vivo, no tuvimos otra opción que retomar el camino de las armas; porque, si bien se aceptó desistir del uso de estas partiendo de un mutuo compromiso de superación de las causas del alzamiento, tal paso nunca se concibió como desmovilización; y menos como un compromiso unilateral de la insurgencia. Así que quedando en evidencia plena la traición del Establecimiento, cerrada nuevamente la vía de la legalidad y pisoteadas con saña nuestra buena fe y dignidad, no podíamos caer en el derrotismo y en la claudicación. En medio de la estigmatización y las calumnias, de los montajes asquerosos, con persecución judicial e intentos de extradición y asesinatos que indicaban que la reconciliación era una farsa y la paz una bandera de mentiras, el deber nuestro era el de buscar una salida decorosa y no de sometimiento a una casta política felona y mezquina.

 

 

Este daño a la paz de Colombia es una lesión directa a la paz del continente, porque mientras hay gobiernos de América Latina y el Caribe impulsando todo tipo de iniciativas y esfuerzos para hacer del continente un territorio de paz, el Bloque de Poder Dominante en Colombia se presta para convertir nuestro país en un escenario de confrontación sometido de manera abyecta a los caprichos de los Estados Unidos, a su voracidad respecto al saqueo descarado de los bienes del común, al tiempo que se erige en plataforma de intervencionismo y de hostilidades contra países que no comulgan con los intereses imperialistas de Washington, tal como ocurre con Venezuela y con Cuba, por ejemplo.

 

 

A mi modo de ver los gobierno de Juan Manuel Santos y de Iván Duque, pero de la mano del Estados Unidos, con su alevosía han lesionado enormemente el valor de la palabra empeñada, fundamentos esenciales del diálogo y de los acuerdos como son la buena fe y el pacta sunt servanda, dejando en muy mala posición el papel de mediación de importantes organismos internacionales como es el caso de Naciones Unidas y de los países que directamente participaron como garantes y como acompañantes de los compromisos adquiridos por las partes, lo cual implica simultáneamente un sabotaje de los principios más elementales y básicos del DIH y del Derecho Internacional, comenzando por el de la soberanía o por el de la autodeterminación de los pueblos.

 

 

Agregaría que la traición gubernamental al Acuerdo de Paz le metió al conflicto colombiano un combustible de desconfianza difícil de apagar a corto plazo, el cual desestabiliza al conjunto de la región, pero en especial a los países vecinos y dentro de ellos, de manera dirigida por decisión inocultable de Washington y Bogotá afecta a Venezuela, porque además del impacto que nuestra guerra interna causa en la extensa y permeable zona de frontera con el país hermano, se toma el mentado conflicto como excusa para desatar y mantener actos de hostilidad y agresión permanentes que ya se han convertido abiertamente en bandera principal de la política internacional de Colombia. Pues nótese que el gobierno de Iván Duque, por demás mediocre, se ha dedicado a la continuidad de la mafia uribista y a la conspiración, desestabilización y agresiones contra Venezuela, mientras al país propio lo hunde en las miserias de sus política neoliberales y en una terrible crisis humanitaria que se expresa en las muertes diarias de dirigentes sociales y excombatientes que adelantaban proceso de reincorporación.

 

 

CPM: ¿Cómo afectaron los dogmas de la "Marea Rosada" (los procesos progresistas de la década del 2000 en adelante a América latina) al proceso de paz de Colombia? Lo pregunto porque el fetiche electoral de estos procesos a menudo ignoró que por ejemplo en Venezuela el proceso de cambio fue acompañado por un ejército patriótico, y esto no siempre se puede reproducir en otros lugares, y porque el carácter popular de otros procesos fue achicándose progresivamente.

 

 

JS: No creo que se haya presentado, en el caso de la innegable crisis estructural en que se sumergieron las antiguas FARC-EP como organización revolucionaria, una afectación directa de lo que usted llama los “dogmas” de la “Marea Rosada” o de los procesos progresistas de las primeras décadas del siglo XXI. Nuestra crisis tiene de fondo causas que obedecen al desgaste que produce la prolongación de cualquier guerra, por una parte y por otra a una evidente doble traición tanto del régimen al que enfrentamos como de elementos internos de la alta dirección político-militar de nuestro movimiento.

 

 

No soy partidario de descalificar de ninguna manera las conquistas muchas o pocas, durables o no del progresismo. Para mi, sobre todo en tiempos en que la decadencia del imperio y su pérdida del control mundial son evidentes, resaltando la imposición del fascismo como una de sus reacciones desesperadas, cualquier forma de resistencia a las tiranías es válida para avanzar. Pero, sin pasar por alto que las metas a alcanzar por un movimiento revolucionario deben ir más allá que las del progresismo. Y pienso que ningún proceso de cambio profundo y menos una verdadera revolución social de redención popular puede sobrevivir desarmada; como también, para el caso específico de Colombia, en un proceso de lucha que aspire a cambios radicales que permitan superar las desigualdades, la miseria y la exclusión política, prescindir de las armas es una quimera, es un camino plagado de martirologio y de incertidumbres, más si el movimiento popular a quien se enfrenta -que es lo que ocurre en Colombia-, es a un Bloque de Poder tan sórdido y sanguinario con sus compatriotas como arrodillado, vendido y lisonjero con sus amos gringos, lo cual le da un carácter probadamente criminal, terrorista, vengativo y traicionero que no da lugar al juego democrático limpio y que obliga a llenarse de garantías extremas para poder pactar con él.

 

 

Con este marco de ideas y con el criterio de que hoy por hoy tanto el neoliberalismo como el progresismo están en crisis, debo decir que lo que se sigue imponiendo como necesidad es plantear una alternativa de cambios estructurales que apunten a la construcción del socialismo. Porque para mi no es exagerado decir que, en medio de la crisis del progresismo, el neoliberalismo agoniza en América Latina, y que es necesario darle a este la estocada final. Reiteraría lo que ya como nuevas FARC hemos dicho en cuanto a que las promesas de leche y miel de los países del “capitalismo avanzado”, y de sus instituciones de gánsteres como el FMI y el BM, como sus voceros y propagandistas, se derrumban sin remedio. Y que tal situación se expresa en la realidad que atraviesa la farsa del sistema chileno, por ejemplo, puesto en evidencia como maquinaria de saqueó. Tal farsa viene siendo demolida a golpe de manifestaciones multitudinarias, sin precedentes en la historia del país austral y de Nuestra América que han desenmascarado no sólo a Sebastián Piñera sino todo el conjunto del falso paraíso de consumismo capitalista fingidamente democrático, pero probadamente atracador, y encubierto con la maquinaria mediática que ayudó a crear el engaño de la bonanza que nunca existió y que protagonizaban los más avanzados alumnos del Consenso de Washington.

 

 

Como contexto de estas afirmaciones existe un sinnúmero de tesis correspondientes al análisis de lo que ha sido dentro del “prolongado ciclo histórico de la civilización burguesa”, el Capitalismo del siglo XXI y su crisis irreversiblePero no es del caso traer todo ese universo argumental para insistir en que nadie puede negar que, con su evidente característica de militarización, ha entrado en una dinámica de inexorable decadencia. Y la tarea de los revolucionarios es batallar para apresurar su desmoronamiento, poniendo énfasis en la organización y la movilización, con ideas que nos permitan luchar cohesionádamente contra la descomunal máquina de desinformación y alienación que posee el sistema imperial.

 

 

Actualmente el Complejo Militar-Industrial norteamericano (en torno del cual se reproducen los de sus socios de la OTAN) contribuye de manera creciente al déficit fiscal y por consiguiente al endeudamiento del Imperio (y a la prosperidad de los negocios financieros beneficiarios de dicho déficit). De esto se desprende que su eficacia militar es declinante, al tiempo que su burocracia es cada vez mayor como lo es el aceleramiento de su decadencia general y la exacerbación de su agresividad guerrerista. Y la administración actual de la crisis de decadencia del capitalismo corre a cargo de un poder imperial global, que se acomoda y articula de uno u otro modo a las circunstancias económicas y políticas del campo internacional, promoviendo la más grande campaña de enajenación y desmovilización política de que se tenga noticia. Y en ello, desafortunadamente no le ha ido mal, porque si algún éxito pudiera adjudicarse el neoliberalismo, es precisamente el de haber conseguido minar la conciencia revolucionaria contra el capitalismo en casi todos los pueblos y clases sociales explotadas del mundo. La casi desmovilización general de la clase obrera y la incapacidad de las alternativas comunistas, socialistas o de izquierda por agrupar y movilizar a las grandes mayorías atropelladas por el sistema, son muestras de ello. El poder del capital se ha hecho tal que nadie se atreve a definir la fórmula para acceder, siquiera a mediano plazo, a una sociedad socialista capaz de evitar las presiones del mercado mundial o su influencia. Lo que se observo en los contados procesos de cambio social de corte popular en el poder, fue la preocupación por sobrevivir y avanzar con sumo tacto, priorizando las políticas democráticas y sociales sobre los traumatismos económicos que derivarían del choque frontal con el poder del capital.

 

 

Con todo y esto, para mi no cabe duda de que el capitalismo perecerá bajo el avance de los pueblos, pero la lucha contra él constituye un proceso más largo de lo que parecía. El trabajo ideológico, político y organizativo que demanda de los revolucionarios, es mucho más grande, intenso y necesario de lo que pensamos o soñamos. Pero la urgencia de este gran reto es evidente y los intentos no son desdeñables porque por todo el orbe han estallado y estallan luchas reivindicativas que expresan la inconformidad con las consecuencias del capitalismo neoliberal, luchas heroicas que logran arrancar pequeñas conquistas, pero que no se articulan con las de otros sectores o países en donde también se da la lucha. Entonces, ocurre que la dispersión y la falta de propósitos políticos claramente revolucionarios, que es el déficit que se le suele señalar como esencia de su génesis al progresismo, constituyen grandes obstáculos que tenemos que vencer, con proyectos unitarios de carácter nacional, regional y mundial.

 

 

No obstante, el señalamiento de tal “déficit”, particularmente sobre los procesos democráticos y progresistas en la región quiero apuntar otras ideas que pueden ayudar a hacer una más justa valoración, y dar respuesta a las inquietudes sobre las vías que debemos tomar para enfrentar a la “Norteamérica capitalista, plutocrática, imperialista” según lo que traes a colación recordando el verbo de Mariátegui; con lo que entonces paso al decirte lo que pienso sobre tu tercera pregunta.

 

 

CPM: Mariátegui dijo: "A la Norteamérica capitalista, plutocrática, imperialista, solo es posible oponer eficazmente una América Latina socialista", vinculando así el proyecto socialista y la integración continental con la emancipación de nuestros países. ¿Cómo entiende usted la integración de estos pueblos, especialmente el colombiano y el venezolano, en estos tiempos de borrasca? ¿Qué papel juega el socialismo en el proyecto?

 

 

JS: Comencemos por decir que por las raíces históricas y culturales comunes, los pueblo de la América Meridional, esa que el Apóstol cubano José Martí llamó la América Nuestra, han tenido y seguirán teniendo un mismo destino, el cual no puede ser otro que el de la segunda y definitiva independencia de la que el héroe antillano nos habló también, sino el de la constitución de una sola gran nación de repúblicas hermanas tal como lo soñara y proyectara el Libertador Simón Bolívar como pionero y adalid de la integración continental y caribeña, precisamente observando en que ese tipo de unidad era la que nos podía librar de la voracidad imperial de los Estados Unidos de Norteamérica.

 

 

Por razones geoestratégicas el escenario de América Latina es tenido por Estados Unidos como principal y decisivo para ejercer su control político y militar (espacio vital) y mantener su condición de potencia omnímoda. Es la herencia trágica de la Doctrina Monroe. De ahí la instalación de bases militares con presencia directa de efectivos estadounidenses y contratistas mercenarios, así como también el diseño de un esquema de control militar basada, entre otros instrumentos, en los llamados FOL (Forward Operation Location) que permiten movilidad estratégica, desencadenar guerras relámpago mediante bases y tropas aerotransportadas de despliegue rápido y la proliferación de acuerdos de seguridad con diversos países entre los que se cuenta Colombia, como punta de lanza para la avanzada recolonizadora.

 

 

Dentro de este enfoque, para la política internacional norteamericana, América Latina está condenada a permanecer alineada con este imperio y a ser el escenario fundamental para la expansión de sus transnacionales, lo cual implica que cualquier proceso de construcción de rumbos post capitalistas, o de realización de cambios que no coincidan con la estrategia hegemónica de Washington, estarán sometidos a acciones de contención, destrucción o desestabilización.

 

 

En consecuencia, los procesos de cambio que se han vivido en el siglo XXI y que, en tanto de ninguna manera son capítulos cerrados, siguen lanzando destellos de permanencia e influjo en la región, tal como ocurre por ejemplo en Venezuela (sobre todo), Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, Nicaragua y El Salvador, tienen un origen común en la crisis generalizada de los modelos capitalistas del continente, con el agotamiento de las formas representativas restringidas del “juego democrático” (plutocrático) y de sus partidos tradicionales, coincidente con el descrédito del modelo económico neoliberal, que profundizó la miseria y la desigualdad en la región.

 

 

La extraordinaria ola continental de cambios revolucionarios y progresistas, que se desató iniciando un ciclo ascendente y esperanzador con el triunfo del comandante Hugo Chávez Frías en las elecciones presidenciales venezolanas de 1998, quizás alcanzó su nivel más alto con la oposición radical que sentó en noviembre de 2005 contra el ALCA (Área de Libre Comercio para las Américas) en Mar del Plata, y sentó las bases para la proyección y fortalecimiento del ALBA, que había sido creada entre Cuba y Venezuela en diciembre de 2004 como organización internacional de ámbito regional, que tendría el propósito de luchar contra la pobreza y la exclusión social.

 

 

 

Con la crisis mundial del capitalismo, en 2008 se inicia el declive de esta fase de ascenso, suscitándose hechos que así lo corroboran, como la decadencia del Foro Social Mundial de Porto Alegre, y el cierto giro hacia la derecha que se produce en Brasil y Argentina, países que por muchos analistas se consideraba venían transitando un camino de “centroizquierda”, y las presiones del bloque oligárquico-imperialista sobre los gobiernos progresistas de Bolivia, Ecuador y Venezuela, se intensifican, observándose el desenvolvimiento, entonces, de un proceso de reorganización y reposicionamiento de los fuerzas conservadoras en el continente. En esto incide la promoción por el capitalismo global de la firma individual o asociada de tratados de libre comercio con muchos países de la región, que acceden a ello en contravía de la oposición generalizada al ALCA.

 

 

CPM: ¿Podemos echar un vistazo a las particularidades de los procesos de cambio que se iniciaron a finales del siglo pasado en Nuestra América?

 

 

JSLos procesos revolucionarios y progresistas son muy singulares, todos muy diferenciados y con sus particularidades, pero tienen en común que no surgen de un alzamiento popular armado, ni de la lucha guerrillera, pero han tenido como chispa que provoca el incendio en cada uno de los países, la inconformidad y la protesta de las masas, por la forma violenta como se ha disminuido la participación de las mayorías en la riqueza nacional y en la conducción política.

 

 

También tienen en común que, como procesos que se ligan íntimamente con la lucha de masas, la movilización popular se ha dado jalonada por movimientos sociales y nuevos sujetos políticos diferentes a los modelos clásicos de clase obrera y partido de vanguardia. Lo cual tampoco excluye el protagonismo de algunos partidos políticos en países como Bolivia (MAS), Venezuela (PSUV) y Ecuador (Alianza País). También habría que considerar que se da un fenómeno de contradicción no expresada en cuanto se producen legítimas expresiones de inconformidad de sectores sociales populares y sus organizaciones con gobiernos amigos o propios. Caso MST- Brasil, Quispe y su gente-Bolivia, CONAIE-Ecuador.

 

 

Igualmente hay que destacar que se trata de procesos que, en la mayoría de los casos, han puesto en primer lugar los legados autóctonos de rebeldes y patriotas de Nuestra América (Bolívar, Martí, Artigas, Sandino, etc.) al tiempo que reivindican las tradiciones de lucha de los pueblos originarios y las comunidades de base, poniendo como protagonistas de primer orden, en gran media, a las mujeres y a los jóvenes.

 

 

Dentro de los mismos pudieron diferenciarse los procesos que se adelantaban simplemente por el desarrollo social y económico, pero bajo el marco capitalista (Brasil, Argentina, Uruguay) de los que se proponían la construcción del socialismo (Venezuela, Ecuador y Bolivia). Se trata de una visión del socialismo distinta a la que históricamente ha defendido el campo comunista: en principio no contemplaron partidos de vanguardia, proscripciones masivas de la propiedad privada, ni eliminación de la burguesía. El debate sobre el “socialismo del siglo XXI” y sobre los nuevos aportes de estos procesos (el “buen vivir”, la “revolución ciudadana”) todavía está abierto para los revolucionarios de Nuestra América y en las FARC-EP se le dio la bienvenida y fue telón de fondo durante los diálogos de paz.

 

 

Los cambios que emprendieron estos gobiernos para superar las relaciones injustas de propiedad y de poder, o al menos para superar en lo fundamental las falencias de la participación ciudadana, ampliando los espacios de la democracia, e incluso algunos buscando establecer modelos pos-capitalistas, varios en vía al socialismo, constituyeron la piedra de toque para determinar qué tan compatibles eran sus aportes ideológicos y qué tan realista y posible era el llamado “socialismo del siglo XXI”. De ahí la importancia de asumir un análisis serio y profundo, y con la más amplia visión, sin descalificar a ninguno desde la óptica de las nuevas FARC-EP, de todos los procesos democráticos y progresistas de la región, de sus logros y sus fracasos, sin perder de vista nuestros propios descalabros que más que de un influjo de cualquiera de estas experiencias, dependieron de una credulidad ingenua e injustificable en la palabra de un gobierno miserable y de una camarilla interna derrotista que abandonó los principios revolucionarios de origen.

 

 

Hay que tener en cuenta que de una u otra forma en estas experiencias, y más en las de los países bolivarianos, se adelantaron procesos sumamente importantes y valiosos en cuanto a ganar autonomía frente a las trasnacionales y el imperio, marchando por la senda de la redistribución del ingreso y el combate a la desigualdad y la miseria. De hecho, su impacto ha sido tal que hacia el año 2005, momento en que tiene un pico notorio, la BBC reportó que, de los 350 millones de sudamericanos, tres cuartas partes vivían en países con «presidentes que se inclinan por la izquierda, elegidos durante los seis años precedentes”. Tal reporte expresaba que «otro elemento común de la “marea rosa” es la clara ruptura con el Consenso de Washington de comienzos de la década de 1990”, haciendo referencia a los países latinoamericanos pertenecientes a una tendencia que el reportero del New York Times, Larry Rohter, usó para caracterizar la elección de Tabaré Vázquez como presidente de Uruguay, pretendiendo ilustrar que se trataba no del asenso de ideas “rojas” (comunistas), sino más suaves o “rosa”, o progresistas y socialistas más moderadas, pero en todo caso haciendo parte de un fenómeno de vuelta hacia la izquierda y centroizquierda que luego sería sucedido por una ola conservadora, que ubican en la década de 2010.

 

 

Aparte a la resistencia al Consenso de Washington, en materia de restablecimiento y defensa de la soberanía, la oposición a recibir imposiciones de Washington fue evidente, como también lo fue su oposición a la presencia de bases estadounidenses en el continente. Y sin duda, quien marcó la pauta en este campo fue el presidente Hugo Chávez con la proclamación de una revolución y una patria bolivarianas, haciendo cambios constitucionales y sociales en consecuencia. La revolución bolivariana fue el detonante y locomotora de ese proceso continental. Por su parte, el Presidente Correa en su momento en Ecuador, dentro de similar perspectiva, clausuró la base de Manta como escenario para la presencia de personal militar estadounidense y tomó otras medidas como auditar la deuda externa y quitar apoyo al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Determinaciones parecidas tomó Evo Morales en Bolivia, expulsando a embajadores de Estados Unidos por intromisión en asunto internos, lo mismo que a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y a la DEA. Evo renegoció los contratos petroleros desfavorables a la nación en función de recuperar el patrimonio de los bolivianos feriado a las trasnacionales, etc. lo cual nunca le perdonaría el imperio.

 

 

En todos los casos, incluyendo escenarios como Nicaragua y Salvador, donde hubo y hay interesantes experiencias de avance popular, pero particularmente en los países bolivarianos, las acciones hostiles e intervencionistas de Estados Unidos no se hicieron esperar, mostrándose con mayor énfasis sobre Venezuela, país en el que se juega en gran dimensión el futuro de los procesos de cambio y de independencia en Nuestra América. Y es por eso que Estados Unidos declaró al gobierno de Nicolás Maduro como una amenaza a su seguridad nacional, lo cual desde entonces o más que nunca ha puesto a Venezuela bajo la hostilidad pertinaz de los yanquis y de los gobiernos cipayos del orbe, generando el rechazo y repudio de su pueblo y de los gobiernos y organizaciones regionales y mundiales dignas que exigen la cesación de tanta agresión que ha tomado como principal plataforma de ataque a Colombia.

 

 

Cuba, aún con las enormes dificultades que le ha ocasionado el bloqueo criminal norteamericano, que ahora se ha intensificado, se mantiene como la experiencia de revolución y construcción socialista mas sólida en la región, constantemente evaluando, rectificando y avanzando, como faro de dignidad y ejemplo de conducción revolucionaria para todo el campo nuestroamericano.

 

 

En ese contexto es que se producen los principales hechos y retos políticos del continente, con factores de inestabilidad que es urgente evaluar con miras al futuro de la región y para recoger las experiencias en lo que para nuestro proceso sea valedero y útil.

 

 

De tal evaluación, lo primero a decir es que hoy, en América Latina y el Caribe se ha observado en el tránsito de década una desaceleración del ciclo de ascenso del movimiento popular y de los procesos mencionados, con la circunstancia especial de la crisis económica que el asedio imperialista ha generado en Venezuela, país que se había constituido en uno de los propulsores fundamentales de las transformaciones que se venían dando en favor de los desposeídos principalmente. No obstante, la lucha de clases se incrementa en muchos países, expresándose en las más diversas formas de movimiento real de masas, de resistencias a los extendidos procesos de desposesión y saqueo que adelantan las transnacionales de todo tipo, las minero-energéticas, las de “agro-negocios”, y la depredación neoliberal en general.

 

 

En este entorno, bajo la dirección de Washington, y en diversos momentos, entonces, se han suscitado intentos de golpes de Estado que han sido frustrados casi siempre por la acción de las masas, o también se han dado “golpes institucionales”, como los realizados en Honduras y Paraguay, y más recientemente en Bolivia, donde los Estado Unidos y sus cipayos locales se han salido con la suya. El imperialismo no se resigna a perder lo que considera su “retaguardia estratégica”; en ello empeña gran parte de sus esfuerzos, patrocinando y organizando con los sectores más entreguistas su proyecto de “restauración conservadora”, ya sea mediante estrategias institucionales, impulsando partidos de derecha que traten de avanzar dentro de las reglas legales y electorales, o ya sea con estrategias conspirativas y sediciosas, tal como ocurre actualmente contra Venezuela, mediante “guarimbas”o disturbios vandálicos de la derecha en las ciudades o con lacayos tipo Guaidó que se prestan para el saboteo imperialista.

 

 

Esta situación llama la atención de la dirigencia política de los países que han emprendido el camino de las reformas que favorecen a las mayorías, y la llama también a la dirigencia popular, en el sentido de que la profundización de los procesos de transformadores jamás se dará cediendo o pactando con el poder central hegemónico, ni con sus agentes locales. La derrota del campo popular se impide consolidando las conquistas, profundizándolas sin detener la marcha, a partir de la cualificación de la organización de los movimientos sociales y políticos que se identifiquen con los cambios; a partir también de la educación, de la formación ideológica, de la concientización de los sectores populares y afines a la causa planteada.

 

 

En consecuencia, deberemos impulsar un proyecto socialista, dotado de una identidad autóctona, que partiendo de los aportes de los clásicos y las experiencias de lucha de los pueblos del mundo que han transitado formulaciones anticapitalistas, ha de buscar identidad en las raíces culturales propias, y es en este campo donde el papel de las gentes del común juega su principal protagonismo, incluyendo sin lugar a dudas la práctica profundamente ancestral de la comuna, de la minga y del trabajo solidario.

 

 

CPM: ¿Qué nos puede comentar con respecto a la comuna venezolana como propuesta de reorganización política y económica de la sociedad?

 

 

JS: Al respecto, y ya en referencia a la última pregunta, no conozco bien las experiencias del trabajo organizativo, político y productivo en Venezuela, pero sí he tenido noticia de la fortaleza del tejido social que forjó los planteamientos dejados por el comandante Chávez, específicamente en el plano del trabajo en comunas como semilla de lo nuevo y lo bueno en alternativa al caos que se vislumbra con la depredación ambiental del capitalismo. Y en ello, nuestras particulares experiencias encuentran identidad porque son las prácticas que mejores resultados nos han mostrado sobre todo en los escenarios rurales sean campesinos, de pueblos originarios o de territorio comunitarios afrodescendientes.

 

 

Tales experiencias son alternativa, sin duda, al carácter autodestructivo de las prácticas capitalistas catalizadas por la dinámica tecnológica dominante y la incapacidad de la economía mundial para seguir creciendo, circunstancia que acelera la concentración de riquezas en muy pocas manos y la marginación de miles de millones de seres humanos que “están de más” desde el punto de vista de la reproducción del sistema.

 

 

Aunque me extienda un poco quiero recordar que el Acuerdo de Paz, según uno de sus apartados esenciales que figura como “Acuerdo de 7 de noviembre de 2016”, se firmó con el carácter de Acuerdo Especial, en los términos del Artículo Común tercero de las convenciones de Ginebra de 1949, y de ello derivó una “Declaración Unilateral ante el Secretario General de las Naciones Unidas”, como compromiso de cumplimiento del Estado colombiano; y derivó la solicitud, como en efecto se hizo de la incorporación del contenido íntegro del Acuerdo de Paz a un Documento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

 

 

Tal “Declaración Unilateral de cumplimiento” se hizo ante el Secretario General de las Naciones Unidas mediante comunicación del 13 de marzo de 2017, y esta junto con una comunicación fechada en marzo 29 de 2017 por el mencionado Secretario General, agregando el texto del “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”, llegó a la presidencia del Consejo de Seguridad, atravesando un procedimiento que culminó con la incorporación de los textos aludidos, al Documento S/2017/272 de fecha 21 de abril de 2017 del mismo Consejo de Seguridad. Todo lo cual comporta obligaciones adquiridas que debían cumplirse en respeto del Pacta Sunt Servanda, y del conjunto del Derecho Internacional.

 

 

Se trata de responsabilidades de Estado, que en teoría y según las buenas prácticas de convivencia pacífica de las naciones no pueden cesar por efecto de un cambio de Gobierno, porque de lo que se trata es de garantizar tanto la seguridad jurídica interna, como de asegurar la estabilidad jurídica internacional que son ineludibles factores de concordia; a no ser que existiera la determinación de actuar como Estado forajido procediendo contra el Acuerdo y contra el orden internacional, tal como se vio y se sigue observando respecto a la Jurisdicción Especial Para La Paz, por ejemplo, o con el desconocimiento que en su momento hizo la Presidencia del Senado de los Garantes Internacionales Cuba y Noruega, o el que hizo el mismo gobierno de Duque de los protocolos que regían las conversaciones con el ELN en La Habana.

 

 

Esta entrevista se publicó en inglés en Venezuelanalysis.com y en castellano en FARC-EP.net.

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Benedicto González y Andrés París se pronuncian sobre expulsión de FARC | Entrevista exclusiva para ABP

 

 

ABP-Noticias tuvo la oportunidad de conversar con Benedicto González desde el ETCR de Tierra Grata (Cesar, Colombia) y con Andrés París quien respondió desde Bogotá. González y París fueron expulsados recientemente del Partido FARC por un sector de la dirección. En esta entrevista los dirigentes políticos expresan su postura ante este hecho y reflexionan sobre los debates internos que existen en el partido. 

 

  1. ABP: ¿Qué motivos argumenta el sector de la dirección del partido que votó a favor, que justifique la expulsión de miembros históricos y reconocidos en los diversos espacios de la lucha?

 

Benedicto González: Los motivos del sector de la dirigencia del partido FARC, encabezada por Timochenko y Carlos Antonio Lozada, son de diversos tipos, pero fundamentalmente centran su argumentación en que se está dividiendo al partido o que se están haciendo prácticas de división. Sin embargo, en el fondo lo que hay en realidad son debates no resueltos. Son debates profundos que vienen desde la décima Conferencia realizada en septiembre del 2016 alrededor de la firma del acuerdo, no solo de los contenidos sino fundamentalmente de la metodología de la firma del acuerdo, del cómo y que han persistido hasta nuestro días pero que están agravados porque hoy la configuración y la dinámica del partido no es igual a la estructura de lo que fue las FARC. Sin embargo esta dirigencia o este sector de la dirigencia del partido, encabezada por Timochenko, siguen pensando que la política tiene la misma lógica de lo militar y eso no es cierto.  El ejercicio político es un ejercicio democrático donde todas las expresiones deben tener la posibilidad de expresarse, y hacer  sus planteamientos,  y se les debe respetar independientemente de que no se les comparta. En este caso son planteamientos de fondo, programáticos incluso. Nosotros hemos colocado en nuestro pronunciamiento público algunos, como por ejemplo  la posición frente a las multinacionales mineras, de la palma y otras que mucho daño le han hecho a las comunidades en los territorios a nivel ambiental, social y político. Por ejemplo la actitud y la posición de este sector frente a los militares, a las fuerzas militares, que están relacionadas directamente con el paramilitarismo, con las desapariciones, con los falsos positivos y recientemente con hechos graves de corrupción. Y un tercer ejemplo podría ser esto que está ocurriendo con el sindicato de los escoltas excombatientes, que son los que están encargados de proteger o dar seguridad a los antiguos mandos de la insurgencia. Una directriz de dividir el sindicato; hemos planteado que en la historia de los movimientos revolucionarios nunca se ha desarrollado ni se ha aceptado el paralelismo sindical.

 

 

Eso son cosas de fondo que nos dividen y en las cuales jamás podríamos tener coincidencias, por ejemplo que la actividad parlamentaria sea el centro de la acción política del partido y no la acción de masas, la acción de calle,  lo cual sería prácticamente el abandono de una tradición histórica que nos caracterizó siempre por promover la movilización campesina, indígena, estudiantil, juvenil y hoy se ha abandonado, se han abandonado esos escenarios.

 

 

Entonces por mucho que se intente argumentar por un lado,  que se intenta dividir al partido desde estas posiciones críticas pero además con calumnia,  señalamiento y  estigmatización, que es peligrosa,  es que todo aquel que haga una crítica, todo aquel que haga un planteamiento divergente es porque está bajo las órdenes de la Segunda Marquetalia, de la insurgencia que lidera en este momento Iván Márquez y Jesús Santrich.

 

 

Eso es no solamente peligroso, sino que además genera un ambiente complicado en un país como Colombia donde por menos que eso te asesinan.

 

 

  1. ABP: Sabemos que este tipo de acciones no se pueden tomar si no han sido procesadas debidamente por una comisión ética. ¿Por qué cree que esta expulsión se dio en este momento?

 

Andrés Paris: Lo primero que hay que afirmar es que las llamadas expulsiones, si bien fueron aprobadas en el consejo político nacional por una apretada mayoría, aún no ha producido la resolución pública que nos comunique el hecho.  Mientras tanto seguimos siendo de la dirección nacional del partido FARC. En segundo término conocimos de esta ruta sancionatoria contra nosotros, gracias a una filtración que hubo al noticiero CMI. A partir de ahí lo que se observan son ilegalidades en el procedimiento sancionatorio. Pero lo más importante es auscultar las razones de estas sanciones, y  detallar el estado actual de cada uno de los cuatro afectados con la expulsión.  El documento de la comisión de ética que se filtró tiene otros nombres que recibieron sanciones dentro de los cuales hay senadores y otros destacados dirigentes del partido de la rosa.

 

 

Tres de los sancionados por decisión de Timochenko han sido desvinculados en la práctica de la actividad política, no se les encuentra un lugar dentro del partido, no se vela por ellos en cuanto a su situación económica, a pesar de que podrían ser excelentes dirigentes en algunas tareas y algunas instancias del partido como son el caso de Benedicto, de Fabián y de París. Llama la atención la expulsión de Pablo Atrato, que es el único que tiene altas responsabilidades como director de la Cooperativa del Común que es la destinada a recolectar los recursos económicos para viabilizar los distintos aspecto de la reincorporación  de los excombatientes. Se observa que esta expulsión tiene el afán de recuperar, para Timochenko, la mayoría que perdió en la junta directiva de ECOMUN, que siendo un organismo creado por el acuerdo, tiene autonomía en tanto que su estructura corporativa corresponde al sistema corporativo nacional y no a las estructuras del partido.

 

 

 Con la salida de Rafael Malagón de  la junta directiva de ECOMUN, señalado de muchas irregularidades al frente de la secretaria de esa organización, Timochenko perdió un puntal fundamental. Por eso, pienso yo que su estrategia fue no expulsar solamente a Atrato, entonces ahí recurrieron a hacer un solo paquete, metiéndonos a los cuatro , para ocultar el propósito principal de toda esta purga.

 

 

 Es obvio que todo tiene un fondo ideológico y político pero esta gente carente de esos niveles ideológicos y políticos se inspiran más bien  en el manejo de la estructura del partido y la hegemonización de las herramientas de la implementación para recoger los recursos económicos y distribuirlos y manejarlos dentro de lo que es ya común escuchar como "La Rosca".

 

 

Han sido reemplazadas las estructuras tradicionales marxistas-leninistas por estructuras clientelares personales y ese es el afán, digo yo, de las expulsiones. Vienen otras cadenas de cargos que apuntan también a mediano plazo a las elecciones próximas donde se renovará el congreso y desde ya obviamente se observa como Timochenko quiere poner gente de él, retirando los actuales senadores Benkos y Victoria Sandino.

 

 

Igualmente lo actuado para la recuperación de la curul de Santrich.  Ahí obviamente se ve ese nicho como una caja menor para recoger los recursos para su sector y para su grupo. Es decir, esta purga oculta la pobreza de espíritu, el bajo nivel político y los continuos errores  estratégicos del partido FARC.

 

 

  1. ABP: ¿Qué le pueden decir a la militancia que los respeta y ha seguido su trayectoria histórica? ¿Qué sigue para el partido?

 

A. P.: La verdad es que hemos recibido la solidaridad a través de los medios, de las redes sociales de muchos compañeros, miembros del partido comunista e integrantes de distintos ETCRs y compañeros de Corpo-Reconciliación y amigos de la vida, que han expresado gran preocupación por los efectos que  la expulsión del partido tenga para nosotros en los acuerdos  de la reincorporación. Este es un aspecto que ellos también lo calcularon. Nosotros conocimos a tiempo ya, hace más de un año la pretensión de lograr la expulsión para asegurar que se nos retiraran los esquemas de seguridad, que perdiéramos la renta mensual que se entrega, y bueno, todos los beneficios que entrega la reincorporación a los excombatientes. Enterados nosotros de esta situación, en las comunicaciones que hemos tenido con el Gobierno hemos preguntado que no es posible ligar la militancia a un partido al compromiso del Gobierno de cumplir con lo pactado en La Habana.

 

 

Efectivamente el Gobierno señaló que ellos exigirían  el cumplimiento de lo pactado y no la militancia que es asunto de la autonomía y la soberanía política de cada uno. Entonces realmente estas sanciones impactan y producen miedo en círculos amigos, e incluso en militantes de la rosa a los cuales se les pretende subyugar y hacer que se pierda en nuestra gente el espíritu crítico de la militancia.

 

 

 

  1. ABP: ¿Qué creen que puede pasar con la militancia del partido si se dan más expulsiones y sanciones de este tipo?

 

B.G.: Sancionar con expulsión a cuadros destacados de la lucha como Andrés Paris, un hombre que ha participado en cuatro procesos de diálogos de las FARC,  La Uribe, Tlaxcala y  Caracas , El Caguán  y  La Habana, le dan una gran trayectoria.

 

 

Fabián Ramírez que estuvo en la dirección máxima del Bloque Sur de las FARC, uno de los bloques más antiguos y combativos y el propio Ubaldo Zúñiga, quien en la insurgencia llevó el nombre de Pablo Atrato.

 

 

Es un trato mezquino además injusto contra personas que le ofrendaron su juventud y su vida entera a la lucha revolucionaria y armada. Los partidos políticos no resuelven sus diferencias echando a aquellos militantes y dirigentes que tienen posiciones divergentes. Esas diferencias se resuelven en el debate y se permite la opinión, si no hay consenso se permite también el disenso y eso es lo que nosotros estamos exigiendo, que se genere al interior del partido FARC un ambiente que posibilite tener posiciones distintas a las de Timochenko y Carlos Antonio Lozada, sin correr el riesgo de ser señalados y mucho menos marginados y expulsados.

 

 

En nuestro pronunciamiento hemos señalado con precisión que en el trayecto de la firma del acuerdo hasta hoy hemos perdido más del 50% de la gente que militó con el movimiento insurgente en sus diferentes formas organizativas o estructuras, llámese el ejército revolucionario en armas, llámese la milicia, el Partido Comunista Clandestino o el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia.  Más del 50%. Ese balance debería hacerse con mucho juicio  como también debería hacerse el balance de cuál ha sido también la pérdida de la incidencia en el movimiento popular y social, que tenía las FARC y que hoy no tiene el partido de la rosa.

 

 

Por supuesto que si se sigue tratando a la gente de esta manera no solamente mucha militancia se va a seguir yendo del partido FARC sino que un partido con esas características y actitudes no es atractivo para los sectores sociales, para que se vinculen a sus propuestas y acepten su militancia.

 

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„Como pueblo wayuu somos una gran nación entre Venezuela y Colombia“ Lorena González - Primer Encuentro Mundial Antiimperialista

 

 

Por: Abp-Noticias

 

 

Lorena González, hace parte de la organización Juventud Rebelde y de la CONPI - Coordinación Nacional de Pueblos Indígenas. Fue delegada en el Primer Encuentro Mundial Antiimperialista celebrado en Caracas entre el 21 y 24 de enero del año en curso.

 

- En representación de qué colectividades están asistiendo tú y los demás compañeros que vinieron contigo desde Colombia a este Primer Encuentro Mundial Antiimperialista en Caracas? Y qué tipo de trabajo político realizan en el seno de sus organizaciones?

 

-L.G.: Nosotros vinimos como delegados de La Guajira colombiana en representación de diferentes pueblos como el wayuu y el kankuamo. Igualmente en representación de la comunidad wiwa y de cabildos del pueblo zenu. Específicamente los jóvenes wayuu somos de diferentes clanes y procesos sociales. Hay integrantes de redes de comunicación propias en territorios étnicos, a través de las cuales se busca visibilizar la realidad de nuestras comunidades. También hay jóvenes que realizan actividades en aras de promover la preservación de nuestra identidad, usos y costumbres. También hay quienes trabajan en el ámbito ambientalista, en la defensa de los derechos humanos, o en el sector de mujeres. Es decir, como pueblo étnico tenemos una gran diversidad de experiencias políticas y sociales. 

 

- Cómo fue para ustedes el encuentro con el pueblo venezolano y con otros pueblos del mundo en el marco de este evento?

 

-L.G.: Este Encuentro Mundial Antiimperialista fue una oportunidad de conocer, vivir, sentir y palpar la realidad de la República Bolivariana de Venezuela. No negamos las dificultades económicas por las que atraviesa nuestra hermana República. Pero en este espacio logramos compartir y expresar nuestras luchas, y esto nos une al pueblo venezolano, así como a muchos otros pueblos del mundo como Senegal, otros países de África, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile, Brasil.

 


Los pueblos que compartimos la Amazonía hoy la vemos gravemente amenazada. Igualmente muchos otros ecosistemas en nuestros países están en riesgo por la práctica del fracking, estrechamente relacionada con los incendios forestales que hemos visto en las últimas noticias. Los pueblos originarios somos los guardianes de nuestro pueblo y naturaleza. Luchamos exigiendo la garantía de tener derecho a la tierra, al territorio ancestral, al agua como derecho humano, y para preservar nuestro patrimonio natural e histórico.

 


- Qué relevancia tiene el antiimperialismo desde la perspectiva de los pueblos originarios en Colombia y la región?

 

-L.G.: Nos identificamos con el objetivo de este Encuentro Mundial Antiimperialista. Nuestra lucha no es ajena al principio del antiimperialismo. La Guajira es uno de los territorios que es priorizado por el Gobierno de Colombia de Iván Duque para favorecer los intereses de EE.UU., para realizar fracking, y en general imponer los intereses económicos de las transnacionales. Esta cruel realidad es indignante para nosotros como pueblo wayuu. La Guajira ha sido noticia en estos últimos 4 años por las elevadas cifras de niños wayuu muertos por desnutrición aguda y por falta de agua. Si no hay agua para nosotros como seres humanos es insólito que haya agua para el fracking.

 


Por eso, desde esta idea principal, nos unimos para crear una organizacion mundial de pueblos indígenas y ser parte de esta campaña en función de que muchos más pueblos indígenas, que no participaron en este evento, se vayan sumando. De este Encuentro salimos con la tarea de convocar para el 14 de febrero 2020 a La Guajira para la consulta y construcción del movimiento mundial antiimperialista de pueblos indígenas. Para esta campaña en Colombia quedamos como enlaces para conectar a aquellos que no se pudo invitar.

 

 

- Qué experiencias se llevan de este Encuentro? Qué balance hacen de su participación en este evento internacional?

 

 

-L.G.: Para nosotros que participamos como delegados fue importante ver que realmente muchos compañeros participaron en este evento. La principal experiencia que nos llevamos es haber podido conocer y relacionarnos con otros pueblos. Fue emotivo poder ver cómo decidían unirse. Tenemos temor por nuestra seguridad, ya que muchos fueron señalados por las noticias a nivel mundial, pero decidimos avanzar. Es justo y necesario que esto evolucione.

 

 

Estamos en comunicación con el MIUVEN - Movimiento Indígena Unidos por Venezuela; que cuenten con nosotros y nuestro respaldo para sacar adelante este proyecto, que además ha sido una petición de nuestro camarada Nicolás Maduro Moros.

 

 

Gracias a la compañera Keirineth Fernández, alcaldesa del municipio de Jesús María Semprún, quien es responsable de relaciones internacionales, y que fue quien nos compartió esta convocatoria.

 

Y a la compañera Aloha Núñez, ministra de los pueblos indígenas de Venezuela, felicitaciones por su gran labor y por tener el principio de continuar ese sueño de Bolívar inconcluso, que estamos despertando nuevamente: Colombia y Venezuela un solo país y una sola bandera. Nosotros como pueblo wayuu somos una gran nación wayuu entre Venezuela y Colombia.