Zoom Bolivariano

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 885

Trump es el banderín en el pico del Iceberg

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

El cipayismo tradicional de la oligarquía bipartidista colombiana, como es lo usual desde hace más de un siglo, siempre estuvo atenta, muy atenta, a los procesos electorales bipartidistas en los EEUU. A tomar partido por tal o cual candidato presidencial que tuviera la opción de ganar la presidencia para inmediatamente ajustar sus políticas domésticas colombianas y hacerlas concordar con los planes económicos y políticos de la potencia hegemónica del norte. Generalmente los conservadores mostraban simpatía por sus directos inspiradores “republicanos”, mientras los liberales  sonreían a los “demócratas”; pero como siempre, al final se imponía el “pragmatismo de los negocios de unos pocos”, siguiendo el ejemplo del siglo XIX cuando las “roscas” dominantes de conservadores y de liberales eran decididos partidarios del librecambismo (de  exportar materias primas para importar bienes industriales) impulsado enérgicamente por las potencias capitalistas Nor Atlánticas.

 

 

 ¿Qué ha variado en este sentido? Muy Poco. Tal como en aquellos tiempos de finales del siglo XIX cuando Colombia padeció tres  devastadoras guerras civiles continuas; cuando había una crisis en los mercados financieros de New York, Londres o París, de inmediato se descargaba con toda la brutalidad sobre los pobres colombianos fueran ellos mineros y lavadores y mazamorreros de oro, o campesinos cultivadores de tabaco, o de café, o cosecheros selváticos de quina, o empobrecidos artesanos de los altiplanos andinos. Hoy, (canson es repetir la letanía de las múltiples crisis particulares, económicas, políticas, ideológicas, raciales y de Hegemonía; geoestratégicas y de reparto del mundo, crisis militares y ascenso de otras potencias o crisis del multilateralismo; crisis medioambientales, de los recursos, alimentarias, demográficas y de megaciudades, crisis climáticas, sanitarias y pandemias en curso; crisis morales y choques de religiones, etc), que han ido confluyendo, retroalimentandose una con otra hasta llevar al “Globo Neoliberal actual” a esa  gran crisis generalizada en curso que bien puede ser caracterizada como una crisis civilizatoria generalizada que todos queremos resolver con un remedio mágico o “panacea”. Hasta el papa Francisco desde el Vaticano ha propuesto una.

 

 

No es sorprendente entonces que en Colombia, una vez más, las distintas fracciones de la oligarquía contrainsurgente dominante hayan optado por alguno de los candidatos presidenciales en pugna por la presidencia en EEUU: La fracción Uribista gobernante comprometida hasta los tuétanos y dependiente por tanto de la Política de Trump, ha cerrado filas desde un principio con su cuento Monroista de “América First”, y espera sea reelegido. En frente, JM Santos y sus aliados más estrechos, incluidos quienes todavía en el colmo de la desmoralización y abandono de sus principios revolucionarios todavía se reclaman de Izquierda, han votado y unido sus destinos políticos por el triunfo electoral del maquillado Biden, la ficha de la familias Kenedy, Clinton y Obama, con la ficción de que ellos a diferencia del “Hard Imperialism de Trump” representan una especie de “Soft Imperialism”: un imperialismo edulcorado y humanitario que no destruyó a Irak, no destruyó a Siria, que llevó ríos de leche y miel a Somalia, a Libia y lo que es mejor, que el Plan Colombia de 1997 trajo la paz a Colombia, según el modelo histórico autoritario de la “Paz Cientifica” propuesto por el tránsfuga teocrático liberal luego conservador Rafael Núñez en 1875,  y que condujo a las guerras de 1887, a la del 85, luego a la del 95 y finalmente al pavoroso desastre de la guerra de los mil días.

 

 

Ninguna de esas fracciones oligárquicas dominante en Colombia, por estar atareada en sus riñas cotidianas, en sus insultos de comadres adoloridas que ventilan al sol sus miserias y efluvios: sus chanchullos mafiosos, sus escándalos de robo de elecciones, sus falsos positivos y demás masacres y crímenes repugnantes de guerra, así como escándalos del militarismo contrainsurgente y paramilitar (fascista) que los sostiene. Ninguno de ellos se ha dado cuenta por están mirando cómo invadir a Venezuela, de que quien suba a la cúspide del Iceberg en el que se ha convertido el Globo terráqueo neoliberal actual para agitar la banderita descolorida de ser el Hegemón capitalista va a poder resolver nada de la profunda crisis que subyace bajo la línea de flote de la montaña de hielo, sea reelegido Trump o gane Biden. Que el Hegemón estadounidense sumido una verdadera guerra racial y en una profunda crisis económico-sanitaria irreversible ya no tiene los poderes ni la fuerza de que dispuso hace años. Que el triunfo de la guerra comercial ha sido de China. Que Irán ha tomado la delantera en Asia Central. Que la influencia militar rusa sigue siendo muy grande en el mundo. Que en Venezuela la moral y los principios revolucionarios a diferencia de los renegados colombianos sigue estando muy alta. Que en Colombia la crisis de hegemonía se aceleró una vez se encarceló al Miniführer AUV y la Movilización Social ha perdido el miedo a pesar del terror del Estado augurando nuevos desarrollos. Que el cuento socialdemócrata del “potencial reformista del Acuerdo con las Farc”; en las bases sociales se ha ido transformando en un verdadero “potencial transformador de la sociedad”.  En fin, que un nuevo mundo multilateral con múltiples “soberanías” como lo pensaron los jacobinos de la revolución francesa de 1789 está brotando aceleradamente y, ya nadie lo podrá detener.

 

 

A las bases populares colombianas y al pueblo trabajador ya no le importan (ni le debe importar) a quien apoya Trump para seguir con su filibusterismo imperial o a quien apoya Biden para prolongar la política del imperialismo humanitario de Obama y Hilary, dos caras de la misma moneda, en la próxima presidencia de Colombia. Le debe importar como la vida misma, el “UNIRSE por la base”, sin sectarismo ni exclusiones, hasta hacer realidad la vieja consigna triangular tantas veces olvidada y mancillada de “PAZ. DEMOCRACIA Y SOBERANÍA.

 

Fuente imagen Internet     

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 1216

Aprovechar la riña inter oligárquica Santos-Uribe, para avanzar por la base

 

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

Desde cuando leí el libro “Orden contrainsurgente y dominación” de Vilma Liliana Franco Restrepo (Bogotá, Instituto Popular de Capacitación, Siglo del Hombre Editores, 2009) y la excelente y bien fundamentada caracterización sociológica que hizo sobre el Bloque de clases dominantes en Colombia como un Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi), no me he detenido en repetirlo y repetirlo. Vuelvo a recordarlo para quienes llegaron tarde: Esta máquina infernal de 10 ruedas dentadas del Poder hegemónico que ha permitido durante largos años la explotación y la opresión (dos cosas diferentes pero unidas) de las clases subalternas en Colombia, desde cuando fue organizado a partir de la reconstrucción del Estado plebiscitario conocido como Frente Nacional pactado en Sitges España en 1957, y que   tiene como eje central la intervención directa del gobierno de los EEUU en Colombia sobre el cual giran y se articulan las demás ruedas dentadas, así:    

 

 

“1. El ejército y la policía o Fuerza Pública.

 

 

2. Las compañías multinacionales como Chiquita, Drummond, Coca cola, Oxy, BP, Repsol, y otras multinacionales minero-energéticas.

 

 

3. Las 9 bases militares de los EEUU en donde operan militares y agentes de inteligencia ‘oficiales’ estadounidenses, junto con ‘contratistas privados de mercenarios’ como la DynCorp.

 

 

4. Los llamados grupos económicos de los cacaos como el grupo Bavaria, grupo Ardila Lulle, grupo Sarmiento Angulo, Grupo Antioqueño.

 

 

5. las asociaciones gremiales como Fedegán, Sac, Augura, Andi, Fedemetal, Fenalco, Asobancaria agrupados en el ‘concejo gremial nacional’.

 

 

6. El llamado Estado Nacional a través de sus tres ramas: la rama ejecutiva, la rama legislativa o parapolítica y la rama judicial encargada de producir la impunidad y la judicialización a la que nos referimos anteriormente.

 

 

7. El oligopolio de los medios de comunicación de la familia Santos y los grupos españoles Prisa, Planeta y revista Semana.com 

 

 

8. Los narcotraficantes y lavadores de dólares a nivel nacional, regional y local.

 

 

9. Las clases subalternas como pequeños comerciantes, empleados, periodistas, profesionales independientes, medianos propietarios, transportadores, desempleados, rebuscadores y lúmpenes, que se han sometido o han sido cooptados.

 

 

10. La casta política o para política con todas sus imbricaciones regionales y locales. Todo este Bloque Dominante, es liderado en Colombia, por la fracción hegemónica de la oligarquía que ahora mismo se encuentra en una aguda disputa de fracciones entre Santos y Uribe por su supremacía”.

 

 

Cualquier lector desprevenido que lea este listado, de inmediato tendrá en mente una maquinaria super blindada prácticamente imbatible. Y esa imagen es la que ha predominado, incluso estimulada por los mismos contrainsurgentes con el fin de generar un abatimiento y un pesimismo a ultranza dentro de las fuerzas de las clases subordinadas.   

 

 

Si, es verdad que parece imbatible, pero no lo es: Hay dos elementos esenciales que lo horadan; uno, la lucha de clases que no se detiene como el tiempo horario o Cronos de la mitología griega, y otro, el hecho de que este Bloque de Poder construido históricamente por los hombres es por tanto una obra humana que los mismos hombres pueden modificar con su lucha.

 

 

Si bien ha sido todo un éxito político-militar al haber cumplido a cabalidad las dos funciones básicas y paralelas de todo Estado burgués, de unir a la burguesía y demás clases dominantes, mientras separa y divide todas las demás clases sociales antagónicas y subalternas, no ha tenido el mismo éxito en unir las fracciones de la oligarquía, donde desde su creación ha habido una fuerte rivalidad que finalmente, y dada la enorme afluencia en la economía colombiana de capitales narco paramilitares en los últimos años, ha llegado a constituirse en una contradicción prácticamente insalvable inter fracciones por la Hegemonía en el Poder; puesta a la luz en la enconada riña pública entre los dos más paradigmáticos representantes de dichas fracciones: JM Santos y Álvaro Uribe Vélez (AUV), que ya ha empezado a desdibujar los enormes éxitos alcanzados en los años anteriores en la disgregación y división de las clases antagónicas y subalternas; porque también es evidente ante la luz pública, el proceso creciente que se empieza a dar en la conciencia de los colombianos explotados y oprimidos, sobre la real confluencia de objetivos no solo electorales sino en un largo plazo, que vaya un poco más alla de las coyunturas electorales para sacar a Colombia del desastroso y cruel atolladero en que se encuentra.  

 

 

Así pues, tenemos que JM Santos, una vez vio a su rival confinado por orden judicial en su latifundio y la peligrosa y sangrienta reacción de ofensiva fascista que el gobierno de su pelele Duque ha emprendido (como subpresidente) para poner en libertad a su jefe, incendiando  y sangrando al país, ahora, dando un paso más en su crueldad y terror estatal mediante “asesinatos colectivos” como dijo el cara dura de Holmes Trujillo. 

 

 

Entonces,  viendo las aguas turbias, narradas de manera contundente por el columnista del diario El Espectador Julio César Londoño https://www.elespectador.com/opinion/arriba-los-trizas/, JM Santos convoca en el apartamento de su anterior ministro de la política Cristo, a una  cacareada reunión con su cercano aliado Timolión Londoño y con el defensor de los Derechos Humanos Iván Cepeda. Pero, dadas las múltiples interpretaciones y las suspicacias generadas por tal reunión, de inmediato tuvo que recurrir a su casa periodística de El Tiempo.com para aclararla : Se trató de una reunión-pacto, con su viejo aliado del partido de la Rosa en presencia de un testigo de excepción, para hacer una nueva corrección al Acuerdo de la Habana en lo referente a uno de los puntos más álgidos de enfrentamiento con su rival AUV como es la Justicia Especial para la Paz (JEP) en donde chocan las dos concepciones: la de  AUV y la de JM Santos.  Reforma que dejó plasmada en esta joya periodística del disfraz cómico y la hipocresía ridícula al vestirse de anti santanderista. Ver https://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/santos-abre-la-puerta-para-negociar-el-funcionamiento-de-la-jep-535954.

 

 

Estamos pues, en presencia de la concreción de un nuevo pacto en las alturas y entre aliados de perfidias y otras cosas; para modificar, alterar y (a nadie le deben quedar dudas) de mutilar sustancialmente la única institución que ha logrado sobrevivir del Acuerdo con las FARC: La Justicia Especial Para la Paz (JEP).

 

 

No es creíble la versión de algún cooptado Uribista, quien plantea que dicha reunión fue para sacar un candidato presidencial de alianza anti Petro, entre el partido de la U, el partido de la Rosa, algunos liberales y la fracción del POLO que lidera el defensor de los derechos humanos Iván Cepeda.

 

 

Sea lo que sea, es un momento de saber aprovechar la contradicción cada vez más antagónica entre las dos fracciones de la oligarquía para avanzar desde abajo, y en ese sentido para quienes defendemos los puntos esenciales del Acuerdo de la Habana, pero sin comprometernos con la dirección proclive y disolvente del actual partido de la Rosa, suena muy bien la conclusión que nos trae el antropólogo Darío Fajardo, experto en el asunto agrario colombiano en su muy interesante entrevista dada al portal Prensa Rural (09 2020) : 

 

 

…..” Por eso los asesinatos de los dirigentes locales, su persecución, representa precisamente el ataque directo y frontal del establecimiento, de los grandes empresarios, de los grandes narcotraficantes contra la posibilidad de que esta sociedad se reorganice, de abajo hacia arriba. El nuevo país se construirá desde una base democrática y territorial; es a través de esos acuerdos entre las comunidades locales y las comunidades regionales como vamos a construir, no solamente el acuerdo agrario, un campo en el que valga la pena vivir, un mundo agrario complementado con un mundo urbano, con un sentido fundamentalmente democrático; un mundo agrario en donde nuestras reservas campesinas representen una escuela de enseñanza y resistencia, como lo fueron nuestras regiones campesinas en los años más duros de la violencia. Ver  https://prensarural.org/spip/spip.php?article25842

 

 

   Fuente imagen:  Internet 

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 784

El Big Brother sale en defensa de AUV ¿Por qué?

 

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, ha escrito en su cuenta de Twitter este 14 de agosto 2020 lo siguiente: “Hablé con nuestro gran aliado, el presidente Duque de Colombia hoy. El presidente Donald Trump y yo estamos agradecidos por nuestra sociedad a favor de la libertad en el hemisferio y por nuestros esfuerzos conjuntos para combatir el narcotráfico. Respetamos las instituciones de Colombia y su independencia.

 

 

Pero, continuó el vicepresidente, al estar el ex presidente Álvaro Uribe bajo arresto domiciliario, nos unimos a todas las voces amantes de la libertad alrededor del mundo para llamar a los funcionarios colombianos a que dejen que este Héroe, quien ha recibido la Medalla Presidencial de la Libertad, se defienda como un hombre libre”.

 

 

Un abanico de reacciones ha provocado este trino que van desde las más zalameros y aduladores elogios de quienes ya se conoce su abyección, hasta las más enérgicas críticas a la intervención abierta del gobierno de los EEUU, así como de rechazo a la presión directa sobre los funcionarios de la rama judicial de Colombia (que se supone es uno de los tres Poderes independientes del Estado de derecho y que de boca para afuera el señor vicepresidente USA dice respetar) para que en el caso de la orden de captura emitida por la Corte Suprema de Justicia contra el ex presidente y senador Uribe Vélez y a quien llama “Héroe  condecorado de la libertad” fuera recluido en su ubérrimo latifundio como cárcel sea dejado en libertad.  Pero el trino también tiene otro aspecto esencial en el primer trino, que es importante resaltar: la fusión que se hace entre Uribe Vélez y el presidente Duque, a quien califica de gran aliado hemisférico en la lucha por la libertad y contra el narcotráfico.

 

 

En concreto: contra el gobierno venezolano en lo exterior, y en lo interior, la “War on Drugs”; pilares del desastroso gobierno de Duque a quien el ingenio de los colombianos (reconocido en el trino por Mr. Pence) han denominado “el sub presidente”.

 

 

Pero, ¿por qué debe la cúpula gobernante de los EEUU, como si se tratara del Big Brother, salir a defender a uno de sus más obsecuentes sirvientes en dificultades y a ofrecerle un respaldo que todo el mundo conoce de sobra?  Por varias razones:

 

1° Porque esa cúpula gobernante en EEUU, también en dificultades, a causa de la crisis generalizada (económica, social de desempleo masivo, sanitaria, racial-migratoria y de hegemonía internacional, etc) está viendo que muy posiblemente su máxima aspiración política para reelegirse en noviembre no está tan asegurada como hace unos meses atrás.

 

 

2° Porque, su política de “restauración conservadora” en América Latina, su patio trasero, no se ha desarrollado como lo hubiera deseado, sino que por el contrario y como el mismo Trump lo ha reconocido, “está en llamas por el coronavirus”  https://mundo.sputniknews.com/america-latina/202008121092401764-trump-latinoamerica-esta-en-llamas-por-coronavirus/ , claro, debido a la crisis social y económica que la pandemia ha sacado a flote y por el repunte de la lucha de clases en la mayoría de países de Nuestramérica: Los países aliados como Chile, Brasil, Perú, o Colombia en apuros, y los que pensaba depredar fácilmente como Bolivia y Venezuela han resultado ser espinas de pescado atravesadas en el guargüero. Ni qué decir de la mil veces heroica Cuba.

 

 

3° Porque el Bloque de Poder Contrainsurgente dominante en Colombia (BPCi) con el “otoño del Patriarca”, AUV, ha dejado ver una grieta peligrosa entre sus dos fracciones más poderosas en lucha por la hegemonía desde hace varios años, que finalmente le ha dado el triunfo al jefe de la fracción financiera transnacional representado por JM Santos sobre la de Uribe. Y sino ¿como se explica la reciente y masiva renuncia (8 días después de la detención de Uribe Vélez) de la junta directiva de la tan rica y poderosa Empresa Pública de Medellín (EPM) donde se aglutinaba lo más selecto y escogido de los multimillonarios antioqueños partidarios de Uribe Vélez, pretextando problemas en el más ambicioso proyecto energético de Colombia, Hidroituango, detectados hace más de dos años pero que explotan ahora?

 

 

4° Porque precisamente derivado de lo anterior, las dos fracciones oligárquicas han tomado posiciones diferentes sobre el próximo presidente de los EEUU: Los Uribistas ( por eso reciben el apoyo de Trump) se declaran partidarios de su reelección y esperan mayores migajas, en cambio los Santistas y liberales dirigidos por Cesar Gaviria están en alineamiento con el candidato demócrata Biden, al extremo que el resultado de esas elecciones presidenciales de noviembre en EEUU han pasado a ocupar el interés “empresarial”, desplazando cualquier preocupación por la suerte de AUV.   

 

 

5° Porque a pesar de todos los esfuerzos conjuntos EEUU- Colombia por “sanear” la cúpula militar colombiana para poder lanzarla sobre Venezuela, no se ha logrado avanzar mayor cosa; y en cambio,  crecen los problemas armados en las fronteras especialmente la colombo venezolana sin mayores triunfos militares; y porque la estrategia oficial narco paramilitar del terror del Estado, fusilando  ya más de 1.000 líderes sociales y más de 200 ex guerrilleros reinsertados, parece no ha producido la paralización social esperada, sino que actuando como bumerán, está produciendo el efecto contrario, que no demorará en salir a flote.

 

 

Por todo esto, es que el siempre sonriente y bien peinado Mr. Pence ha recurrido a escribir el trino en comento.  Suerte pues.

 

 

Fuente imagen Internet: Twitter  @ Mike_ Pence              

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 957

¿Post uribismo, neo uribismo o gatopardismo?

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

Hay una imagen demoledora que muestra la situación de la política actual en Colombia: Mientras que J M Santos se pasea orondo como rinrín renacuajo por el mundo globalizado, exhibiendo su premio nobel de Paz y a su adlátere aliado Timochenko Londoño; Uribe Vélez está detenido (así sea en su fértil latifundio de 1000 hectáreas en las hermosas llanuras del río Sinú) y de ser cierta la noticia contagiado del virus corona 19, desesperado haciendo llamadas telefónicas a sus amigos, y mirando con desasosiego pastar su ganado romosinuano y sus caballerías de paso antioqueño. Enfrente, el gobierno bolivariano de Venezuela al que el pelele de Uribe Vélez, Duke, junto con los lacayos del grupo de Lima, aquel 2 de febrero de 2019, le daban pocas horas de existencia, continua de pie ganando la batalla cotidiana contra el criminal bloqueo y el saqueo al que lo somete el gobierno de Mr. Trump  

 

 

Y así, como la mayoría del pueblo colombiano ha aceptado con beneplácito tal noticia judicial, los partidarios y seguidores del expresidente senador AUV, al ver la disolución acelerada del teflón invulnerable (¿impunidad tradicional?) con que lo envolvieron durante tantos años, producida por el fallo blando de la Corte Suprema de Justicia al enviar a su guía a un latifundio como cárcel, dejan ver su amargura en todas las tribunas mediáticas desde donde han servido como soportes ideológicos de la concepción fascista del Estado de Opinión y de la llamada Seguridad Democrática contrainsurgente implementada con el Plan Colombia como en 1946 a sangre y fuego, mientras tácticamente dividen opiniones con la que pretenden justificar los repulsivos crímenes de guerra, cuyas investigaciones seguirán en veremos:  

 

 

Los unos, presentando a su jefe como el victorioso hombre enérgico y valeroso que derrotó a las “Fart” o las debilitó hasta postrarlas y entregárselas de hinojos a J M Santos (ocultando el hecho objetivo que la disolución de las otra farc -EP fue obra de su propia dirigencia liquidadora) mientras que otros, entre quienes se encuentra el propio presidente de Colombia Duke, tratan de presentarlo de manera opuesta como “victima” de un atropello inaudito de la Corte de Justicia que ha desconocido la presunción “eterna” de la inocencia de su guía espiritual, para lo cual consideran necesario eliminar a quienes han proferido tal fallo, mediante una estratagema reformista leguleya del peor talante santanderista, burdamente equivocada llamada pomposamente “constituyente judicial”, engañabobos con el que pretenden pasar estos dos años restantes de gobierno.   

 

 

Pero lo notable no es su furor reivindicativo. Lo destacable es la cerrazón mental de los “letrados” uribistas (a excepción de Fernando Londoyos que sí caló la movida de Santos) que no han podido entender lo sucedido después de la derrota en las elecciones regionales del 2019 en la que perdieron importantes alcaldía o gobernaciones, y menos medir la fuerza de la eclosión del fuerte y combativo Movimiento Social que también en el 2019 se tomó las calles y carreteras de Colombia y con lo cual se inició la destorcida de su política matrera y corrupta. No han sido capaces de captar la magnitud de la derrota que les ha propinado su adversario de fracción contrainsurgente Santos, quien siguiendo su célebre fórmula “logró alinear nuevamente los astros”, los nacionales tanto como los internacionales, especialmente los partidarios del candidato demócrata Biden que ya acarician su triunfo en noviembre próximo. Santos igualmente supo aprovechar el hecho de que su rival envanecido sintiéndose invencible y totalmente impunes por siempre, abusó a más no poder de su suerte calentando demasiado la calle y llevándola al extremo, hasta hacer la situación de percepción de la violación de los derechos humanos intolerable, tanto que el propio director de HRW Vivanco, de gran audiencia en la Casa Blanca, llegó a apoyar la necesidad imperiosa de investigaciones más profundas de las atrocidades de guerra atribuidas a Uribe Vélez.

 

 

 Los uribistas (como lo señaló un trino) en lugar de estar agradecidos o al menos reconocidos con fallo de la Corte, suave en lo físico, aunque un poco más demoledor en lo moral y político, pero en todos los casos NUNCA un fallo por crímenes de guerra que ha quedado en salmuera; insisten en continuar igual a como se venía, sin cambios y a la ofensiva exterminadora y genocida del movimiento social y guerrilleros reinsertados, amenazando a colectivos de abogados defensores de DDHH o a periodistas honestos y comprometidos con la sociedad; bloqueando o haciendo trizas el Acuerdo con las Farc , y ejecutando a rajatabla en las regiones conflictivas, la política estadounidense de la War on Drugs, y reciclando el conflicto social y armado que, dígase lo que se diga, no está resuelto en Colombia como lo pretende imponer la narrativa santista, y, por si fuera poco, adheridos ilegal e ilegítimamente  a las tropas del US Army que amenazan desde sus bases militares en Colombia al pueblo venezolano.

 

 

Siguen además, contra toda lógica incluso contra la lógica jurídica santanderista que dicen venerar; con el sambenito absurdo de igualar a un hombre ultra poderoso (como dijo con tanto conocimiento Don Berna en Medellín: “Uribe es el rey del mundo y del inframundo”) con recursos económicos colosales aportados por el narco, con dos ejércitos a sus órdenes, uno oficial y el otro para-oficial que suman más de un millón de hombres armados, con toda la legitimidad y legalidad que le dio la institucionalidad colombiana en 2002 al posesionarlo como presidente de la república, con el formidable apoyo internacional en todas las esferas del Poder conocidas por la humanidad dado por los sucesivos gobiernos de los EEUU; insisten tercamente como náufrago agarrado a un leño, en compararlo con el guerrillero Santrich, un hombre casi ciego,  rebelado y enfrentado al Estado desde la ilegalidad, con sus propios recursos o los de su limitado grupo, sin apoyos exteriores y desde siempre combatido y tratado por esa institucionalidad como un delincuente peligroso que se debía “neutralizar” o matar por de sus ideas sociales enraizadas en el pensamiento de Marx, Lenin y Bolívar.               

 

 

Obviamente la orden judicial de darle a Uribe Vélez latifundio-por-cárcel ha movido el panorama político y social de Colombia y esto debe ser reconocido y aceptado con objetividad. Ya en Colombia nadie duda que ante el desastre  sanitario-social, político y económico que se vive, el subpresidente Duke pueda en los dos años que le restan de gobierno hacer subir su imagen como presidente o gobernante para revertir la situación destroza y actuar en favor de su partido uribista,  con lo que se hace cada día más evidente la necesidad del cambio de gobierno.

 

 

El Centro Nacional de Consultoría, agencia de mercadeo político del Poder dominante en Colombia, en la última gran encuesta nacional 05 de agosto 2020, ha sido consultada para que realice una “instantánea” de cómo el pueblo colombiano está percibiendo la situación y en la página 23 de dicha encuesta, deja ver la siguiente distribución porcentual política de los encuestados.  https://dc474ff0-5914-4f85-b4fd-19245cc79ca0.filesusr.com/ugd/c967c2_d002d44fbf854e8b999b445cb50fe3a1.pdf?index=true

 

 

Centro Democrático 12%

 

Colombia Humana 10%

 

Liberal 9%

 

Cambio Radical 8%

 

 Alianza Verde 5%

 

 Conservadores 5%

 

 Mira 2%

 

 Polo Democrático Alternativo 1%

 

 Otro Partido 2%

 

 Independientes 13%

 

 Ninguno 25%

 

 No sabe o No responde 3%

 

Datos que permiten hacer algunas inferencias:  1) El partido uribista solo llega a un 12%. No hay tal de que sea la “inmensa” mayoría de los colombianos, como tampoco es cierto que haya una “POLARIZACIÓN” entre una mitad de colombianos que apoyan a Uribe Vélez enfrentada a otra mitad que lo rechaza como lo ha presentado toxicamente la falsimedia adicta para envenenar la mente de los colombianos, llenarlos de sectarismo y poderlos manipular como siempre. En este momento, el partido Centro Democrático cuenta como partidor, con un 12%. Esto debe quedar claro de una vez por todas.

 

 

 2) Sigue el partido Colombia Humana del dirigente Petro con un 10%. Lo cual indica que tampoco este partido es la mitad de los colombianos, e incluso (si en gracia de una discusión ficticia que muy posiblemente no se va a dar) le sumáramos o le adhiriéramos los exiguos porcentajes de las agrupaciones que se reclaman de “izquierda”, solo llegaría a sobrepasar al partido uribista en un mínimo. No hay registro del partido Unión Patriótica ni del partido Rosa, por lo que suponemos están agrupados en la categoría de “otro partido” con un 2%.

 

 

3) Es significativo el número de independientes 13%, y de quienes se declaran sin ningún partido 25%, así como es realmente bajo el número de personas que se declaran ignorantes en politica 3%.

 

 

4) El resto, incluido el 2% de los confesionales del Mira, forman una franja de los partidos llamados “institucionales”, en su orden descendente Liberal, Cambio Radical, Alianza Verde y Conservadores, que sumados llegan a 29%; cada uno de los cuales tiene su cúpula, sus intereses específicos la mayoría de las veces en abierta pugna entre ellos y tienen sus mascarones de proa o cacique, con apetitos presidenciales irreconciliables.

 

 

Así tenemos que, a la pregunta hipotética del título de este escrito, se puede responder que: el uribismo sea NEO o POST, según la fracción postmoderna que lo analice, solo cuenta en este momento con una franja bastante limitada de seguidores. Limitada también es la franja de la llamada Izquierda. Mientras que el campo abierto al gatopardismo santista triunfador indudable de esta riña inter oligárquica cuenta con un amplio campo de acción (en el cual no dudo estará Timochenko Londoño con su bancada) para desarrollar una exitosa campaña con miras a volver a gobernar dentro de dos años y no sabemos aún después de cuántos muertos y desaparecidos.

 

 

 Fuente Imagen Internet. Uribe recibe apoyo Estatal del reino de España.

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 832

Uribe como Trump representan la entropía del Imperialismo Yanqui

 

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

Asistimos fascinados a dos dramas paralelos que se desenvuelven en tiempo real:

 

 

Uno, el desastre generalizado que se vive en EEUU, la primera potencia o Hegemón mundial y la incapacidad del ultra poderoso pero errático gobierno de Trump que mira impasible cómo se le escapa el agua global de su poderío por entre los dedos sin poder evitarlo.

 

 

Y otro, cómo el presidente Duque, el pelele de Uribe Vélez y su mafia narco-para y militar, puesto allí en 2018 para que le continuara manteniendo otros 4 años más la extensa, prolongada e histórica cadena de impunidades del Estado Contrainsurgente con todo el engranaje sincronizado o bloque de poder dominante, montado por el imperialismo estadounidense y la oligarquía bipartidista colombiana a partir del pacto bipartidista de Sitges 1957, al calor de la guerra fría anticomunista global.

 

 

En el último artículo, ver https://rebelion.org/una-transicion-politica-a-la-chilena-para-superar-en-colombia-el-fascismo/, cito el importante análisis hecho por el economista Claudio Katz de la desastrosa situación por la que atraviesan los EEUU, así como enumero y doy pistas a futuro sobre la calamitosa situación y el cúmulo de dificultades de todo orden en la que se debate el Estado colombiano, agravadas por la reciente decisión en firme de la Corte Suprema de Justicia colombiana de dictarle medida de aseguramiento (latifundio por cárcel) al expresidente senador Uribe Vélez, junto con el impacto que esta decisión produjo en la población colombiana y en el organismo “inmunodeprimido” del ex presidente senador, predisponiéndolo a infectarse con el corana virus 19, poniéndole un tinte más dramático  aún al graznido del cisne negro que en colombia empieza como a “presentirse de la epopeya el fin”, y dejando la posibilidad interpretativa de que, como lo han escrito en varios trinos en Twitter, la Corte Celestial también desea llamar a Juicio al expresidente senador NO por sus responsabilidades penales, sino por sus pecados morales.

 

 

Y así juntas y unidas de manera estrecha las dos crisis profundas; la del Hegemón Imperialista con la de su más fiel lacayo el régimen colombiano, es que podemos aventurar la hipótesis que se está confirmando por sí misma en los hechos empíricos de la coyuntura actual: que Estado imperialista norteamericano como núcleo del sistema imperialista global ampliado está perdiendo su energía interna aceleradamente, deslizándose lenta e irremediablemente hacia su entropía final y arrastrando consigo a todos sus cipayos de librea que no se han sabido retirar de su lado a tiempo.

 

 

 Lo muestran los hechos contundentes de la coyuntura actual (mediados del 2020) de la política mundial y geoestratégica que ponen en evidencia el escenario impredecible de un Estado Imperialista como de los EEUU; acorralado en el exterior por un mundo multipolar de varias potencias económicas y militares emergentes, retadoras y competidoras a nivel universal, y, en lo interior por las múltiples y variadas crisis internas que han confluido, como el desastre sanitario causado por la pandemia; la profunda depresión económica; la creciente rebelión de los afroamericanos con la movilización de fuerzas armadas federales para sofocarla con el rechazo de los gobernadores del partido demócrata; la caída de imagen presidencial pre electoral y, el inusitado y anticonstitucional anuncio presidencial de Trump para aplazar de la elecciones presidenciales donde su nombre está en juego. Todas empeoradas por el hecho azaroso de la pandemia del Coronavirus que las ha hecho confluir y las ha juntado   en una sola crisis civilizatoria generalizada, al no haber podido resolverlas una por una, ni convertirlas en posibilidades de negocios como siempre lo había hecho, con el fin de resucitar el capitalismo globalizado que se traía; hoy, su liderazgo enfermizo como en la Alemania en 1933, está haciendo temblar al mundo.

 

 

¿Cuál liderazgo? Pues el de la clase dominante y dirigente de los EEUU en su conjunto, la que históricamente ha regido los destinos del Estado confederado norteamericano desde su origen, antes y después de la espantosa matanza de la guerra civil de secesión 1961-1865, antesala de la carnicería de la primera guerra europea que permitió a los vencedores del norte industrializado derrotar a los esclavistas agrarios del sur, construir su hegemonía sobre la base militarista y expansionista formada en la antigua academia militar de West Point (uno de cuyos más distinguidos alumnos actuales es el empresario y político republicano señor Mike Pompeo, actual secretario de Estado y ex director de la agencia central de inteligencia). Así como también le permitió superar las múltiples crisis económicas y políticas como por ejemplo la de 1929, expandirse por el mundo, ganar dos guerras mundiales y la guerra fría, y convertirse desde 1945 en el Hegemón Universal actual.

 

 

Ya no son pues sustentables las explicaciones que culpan de la situación actual únicamente a Trump y exculpan, por ejemplo, a la familia Clinton y su prolongación en el gobierno de Obama de las atrocidades imperialistas globales más recientes, como tampoco las que exculpan al carismático J.F. Kennedy para inculpar al desagradable Nixon de la guerra de Vietnam, o del ataque a Cuba, ect. Que Trump con su liderazgo fanfarrón, retador, agresivo y sobre todo autoritario, haya desconcertado a los analistas y acelerado la unificación de todos aquellos opuestos a su gestión, no significa desconocer el acumulado de agravios, injurias, invasiones y crímenes de guerra en todo el mundo, con los que ha contribuido a la crisis en curso del Estado imperialista norteamericano como núcleo del sistema imperialista global ampliado, arrastrando consigo a todos sus cipayos adheridos que no se han sabido retirar a tiempo como en el caso del régimen colombiano.

 

 

No es necesario ser muy “avisado” o experimentado en política para tener noción de estas cuatro 4 cosas dictadas por el sentido común:

 

 

1). Que nunca es más peligrosa o impredecible, un animal que cuando se siente en peligro de muerte. Desconocer esto le ha costado la vida a más de un torero español. Situación orgánica especial que permite explicar algunos actos humanos de valentía, inexplicables en condiciones normales, dados ante una situación extrema, desesperada y mortal: La descarga final de la cápsula suprarrenal ante la “anxietas premortem”.   

 

 

2.Que la burguesía, desde cuando se hizo al control del Estado llamado moderno, ha seguido sin variación la siguiente regla: para tiempos fáciles o de paz “democracia liberal”, y para tiempos difíciles o de grave crisis “regímenes de excepción” o fascismo duro y puro.

 

 

3. Que, en la época del imperialismo, desde cuando este fue definido científicamente por Lenin, las crisis profundas de la competencia por recursos entre potencias imperialistas, conducen al enfrentamiento abierto entre ellas, mas ahora cuando a la lucha por los recursos se ha agregado la más agresiva lucha tecnológica por los “datos informáticos”.

 

 

4. Que cualquier hilo sometido a tensión extrema se rompe siempre por la parte más delgada. Este fue el principio sencillo con que Lenin explicó a sus camaradas bolcheviques cómo en la coyuntura mundial de 1917 Rusia era el eslabón más débil de la cadena imperialista por donde esta se rompería.

 

 

Y, estas cuatro evidencias del sentido común, son las que nos sirven para explicar no solo lo que pasa a nivel geoestratégico, sino en el territorio colombiano:

 

 

1. La contrainsurgencia colombiana, ha pasado (como “la fiera herida”) a la ofensiva general, la que muy probablemente se violentará aún más tratando de debilitar  o nublar la decisión judicial de la Corte de Justicia colombiana, contando con el cínico apoyo de la presidencia de Duque y un grupo grande de senadores y parlamentarios tragacandela: Manifestaciones de apoyo y ruido de cacerolas en diversas ciudades. Amenazas de todo tipo a colectivos de abogados, dirigentes de izquierda y periodistas honestos quienes jugaron un papel en la denuncias que abrieron la investigación al ex presidente senador AUV.  Ensañamiento aún mayor con los lideres sociales, ex guerrilleros, y continuación del genocidio social gota a gota.

 

 

2. Alharaca mediática sobre el viejo proyecto fascista de dar por concluido la toma judicial del Estado colombiano, con un “aborto de constituyente”, limitado al asunto judicial únicamente (para la crisis extrema endurecer el fascismo) como si no hubiese otros asuntos estructurales y sociales que reformar con un verdadero proceso constituyente amplio, popular y democrático, y, como si todo estuviera marchando sobre rieles en Colombia.

 

 

3. Sujeción total del gobierno colombiano de Duque a plan militar para la región que ha elaborado el gobierno de los EEUU, en retirada estratégica de otras zonas de Asia como Siria, Irak, Afganistán, el mar de China, etc; ha decidido (presionado por la realidad de una implacable competencia inter-imperialista) hacer aprobar por el parlamento brasileño una ley de guerra y  concentrarse en América Latina, especialmente contra el gobierno venezolano, asediado y bloqueado criminalmente (al que consideran la parte delgada del hilo)  y al que según las declaraciones agresivas del funcionario estadounidense Elliot Abrams, no es descartable una aventura militar antes de la elecciones de noviembre en USA, como otro intento desesperado para subir la intención de voto en favor de Trump. https://actualidad.rt.com/actualidad/362176-abrams-eeuu-trabaja-duro-sacar-maduro

 

 

4. Por último, rechazo total a cualquier intento de acuerdo con el ELN o cualquier otra guerrilla política, e intensificación de las operaciones militares en la frontera colombo venezolana, para revertir los avances logrados por el gobierno venezolano en la pacificación de esa región.

 

 

Fuente imagen Internet: Duque y Trump cuando todo marchaba sobre rieles. Foto Semana.com   

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Zoom Bolivariano
  • Visitas: 907

Una transición política a la chilena, para “superar” en Colombia el fascismo

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

 

El bloque de clases contrainsurgente dominante en Colombia, presionada por la coyuntura internacional actual, magistralmente descrita por el reconocido marxista Claudio Katz en el excelente análisis económico y geopolítico (el cual no dudo en recomendar) titulado “El resurgimiento americano que no logró Trump”, fechado el 28 de julio pasado. Ver  https://katz.lahaine.org/b2-img/ELRESURGIMIENTOAMERICANOQUENOLOGRTRUMP.pdf  Se apresta a dar por concluida la riña inter fracciones de cerca de 10 años de duración sostenida por Uribe Vélez, líder de la fracción más agresiva y reaccionaria del latifundismo agroindustrial globalizado que convirtió la tierra en la alcancía de las inmensas fortunas del capital “narco ganadero”, con Juan Manuel Santos, representante máximo de los financistas trasnacionalizados tradicionales.
 
 
 

 El acto jurídico de la corte suprema de justicia, que este Lunes 03 de agosto 2020, después de 9 meses y de una intensa  campaña mediática de desprestigio tan efectiva como cierta y verídica; definirá el llamado a indagatoria hecho en de octubre del año pasado al expresidente Uribe Vélez, con una muy posible orden de detención, sin dudas marcará el definitivo triunfo sobre Uribe Vélez de JM Santos, su antiguo protegido y aliado de crímenes de guerra y falsos positivos cuando fungió como su ministro de guerra entre 2006 y 2009, algo que la flaca memoria de los colombianos tiende cada vez más a evaporar.

 

 

 

A dos años de la posesión del pelele Duque, impuesto (con todas las formas de lucha) como subpresidente de Colombia por el poder narco paramilitar y electoral de Uribe Vélez, es claro el ambiente de desastre generalizado, ligado íntimamente al desastre de Trump, que se vive en la conciencia social colectiva de los colombianos y está exigiendo su necesaria superación política. Hagamos un somero recuento:  

 

 

 

Crisis económica y fiscal como nunca antes se había visto en el país. Crisis sanitaria de la ley 100/93 descarnada por la pandemia. Crisis social de hambre, desempleo, miseria generalizada que se pretende controlar y disciplinar exterminado a cerca de 1.000 dirigentes sociales y defensores de las comunidades indígenas o negras y de los derechos humanos. Crisis política con niveles paupérrimos de legalidad y legitimidad de la presidencia de la república que amenaza al resto de la llamada “institucionalidad” y se pretende superar con el secular método del sectarismo político disfrazado por los medios de comunicación adictos como “polarización”. Crisis militar con escándalos crecientes de los altos mandos que ya no puede ser sostenida con el cuento piadoso de las manzanas podridas. Crisis Judicial y de impunidad total con una Fiscalía de bolsillo más cínica, doméstica y negativa aún, que todas las anteriores. Crisis del llamado “orden público” caballito de batalla de la contrainsurgencia oligárquica invocado por el Estado desde hace casi un siglo, desde la masacre de la bananeras en 1928. Desastre diplomático al haber convertido al Estado colombiano en una inmensa base militar desde donde ejecutar los desvaríos y fracasos imperialistas de Trump y Pompeo para la región.

 

 

En este recuento debemos incluir la debilidad de la llamada oposición de izquierda democrática de prestigiosos dirigentes sin bases que no logra confluir en sus llamados tradicionales de convergencia y unión, y en cambio con sus peleas de “egos soplados” e inflados sí desorienta y confunde a la variada pero quieta Movilización Social, repotenciada después del benéfico Acuerdo Santos-Timochenko /16, cuando salió a la luz la oscura realidad de la federalización en bloques y frentes semi autónomos con sus distintos intereses locales al margen del antiguo “secretariado”, y hoy deja ver a la otrora poderosa y centralizada guerrilla de las Farc-Ep fraccionada y dividida en innumerables grupos federalizados ya no semi autónomos sino claramente sueltos y, un enclenque y manoseado partido político denominado la Rosa todavía más fraccionado aún, con una dirigencia o bancada parlamentaria enredada en rencillas de baja estofa, que parece haber abandonado en las regiones a sus bases sociales y a sus antiguas tropas a su propia suerte, sometidas un sistemático exterminio oficial (van 215 ex guerrilleros ejecutados a la fecha) por parte del paramilitarismo cuyo desmonte no se pudo ¿no se quiso?  pactar en la Habana/16. Partido empeñado en un único objetivo el de la implementación del citado Acuerdo /16, sin posibilidad de que hubiera sido un mandato constitucional porque tampoco se pudo ni ¿se quiso? pactar en la Habana como una Constituyente, y hoy se deplora.

 

 

Y finalmente, un reciclado conflicto social y armado que bajo la cobertura de la War on Drugs estadounidense para Colombia, ha  relanzado a los diversos grupos en armas contra el Estado a un nuevo escalón de confrontación y muerte.

 

 

Ante este inquietante panorama nacional e internacional, es que se debe entender la maravillosa y esclarecedora entrevista que hace J M Santos a su fiel aliado Timochenko Londoño, aparecida ayer 02.08.2020 en el diario “global” El Pais.es https://elpais.com/internacional/2020-08-01/la-guerra-es-muy-compleja-las-decisiones-que-se-toman-conducen-a-la-muerte.html , donde claramente y con el apoyo de un grupo corporativo trasnacional de las comunicaciones como Prisa- Caracol Colombia, se lanza y se refuerza dicha alianza personal y política en la perspectiva de la transición como la acaecida en España entre 1975-77,  conocida como la  RUPTURA PACTADA con tutelaje estadounidense para superar-conservando el franquismo con el arbitraje del Rey Borbón, la colaboración del carrillismo del partido comunista, en la que es experta la dirigencia española. “Ruptura pactada con tutelaje estadounidense” que fue tomada y mejorada por la dirigencia chilena en el proceso de superar-conservando el pinochetismo durante la llamada transición a la democracia chilena tutelada por la embajada americana (elecciones) durante el periodo de 1988-1990 y que concluyó dejando intacta la constitución de Pinochet, la que hoy después de 30 años, el presidente pinochetista Piñera presionado por la invencible resistencia de la movilización social chilena, dice va a modificar.

 

 

De llegarse a dar la tan ansiada y esperada detención de Uribe Vélez, quedaría clara la gran alianza democrática de sectores del partido de JM Santos y su aliado Timochenko, Barreras, de la Calle, los liberales de las diversas facciones, Pardo Rueda, Cristo, los gaviristas, la izquierda liberal, el lopismo, Clara López, los samperistas, etc, el variopinto y amplio sector llamado de la “oposición de izquierda”, sectores independientes de partidos indigenistas y de las negritudes, algún sector de los conservadores decentes como Álvaro Leiva, y algunos oportunistas que se pegaran a última hora como el alcalde de Bogotá; con la clara pretensión de enfrentar al menguado y carcomido uribismo (o a su disfraz Fajardo) con quien harán negocios para que al cambiar todo siga igual: el famoso gatopardismo de la ruptura pactada tutelada por la Embajada tan conocida en Colombia, como cuando nos gritaron en 1.990 con aquella penetrante y destemplada voz chillona: ¡Colombianos. ¡Bienvenidos al Futuro!  Y el futuro luminoso se hizo oscuridad con César (OEA) Gaviria.  

 

 

Fuente Imagen Internet. Caricatura Osuna diario El Espectador.