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Colombia: del sanedrín de Barco al Kínder de Gaviria

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

 

“Ahora te digo Sanchuelo que eres el mayor bellacuelo que hay en España”, le replica Don Quijote a su leal y sufrido servidor porque le aseguró con demasiado realismo que la cabeza del gigante anegada en sangre que él cortó de un tajo en la cabecera del camastro, era un zurrón u odre lleno de vino, el que derramado ahora inunda todo el aposento. “Dime ladrón vagabundo, ¿no me acabaste de decir ahora, que esta princesa se había vuelto en doncella que se llamaba Dorotea, y que la cabeza que entiendo que corté a un gigante, era la puta que te parió, con otros disparates que me pusieron en la mayor confusión que jamás he estado en todo los días de mi vida? Voto, (y miró al cielo y apretó los dientes) que estoy por hacer un estrago de ti, que ponga sal en la mollera a todos cuantos mentirosos escuderos hubiere de caballeros andantes de aquí adelante en el mundo” (capitulo xxxvii. El Quijote)

 

 

Esto me gritó la memoria, cuando leí la entrevista en el diario El Espectador 15.01.2021 del señor Malcolm Deas (1), ese “colombianólogo británico de la línea correcta oficial”, en realidad uno de aquellos agentes intelectuales del tan experimentado colonialismo Inglés, enviado a sus colonias a “rescribirles la historia con la mano derecha” para hacerla oficial. Ciudadano colombiano por decreto del subjudice expresidente Uribe Vélez, como premio de consagración a su paciente obra como fabricador de “especulaciones” pseudo históricas, como en su libro “Dos ensayos especulativos sobre la violencia en Colombia: Bogotá. 1995.

 

 

Así como de justificaciones, camuflajes y medias verdades sobre la verdadera historia del Pueblo colombiano, como por ejemplo que el Poder en Colombia no ha sido una larga y difícil construcción histórica de una oligarquía bipartidista, militarista y pérfida, que arrastró e impuso a sus peonadas ocho sangrientas guerras civiles en el siglo xix y  otra que abarcó el siglo xx y se ha prolongado hasta la actualidad, sino por el contrario, que “la debilidad del Estado colombiano se debe a dificultad de ejercer el monopolio de la fuerza, ya que necesita un Ejército más eficaz en la presencia y el control, para la consolidación del orden y la institucionalidad democrática del país”, como sostiene en su más reciente libro “ Las fuerzas del Orden y once ensayos sobre la Historia de Colombia y América. Editorial Taurus.2017

 

 

El historiador Deas, ducho y experimentado conocedor del eterno problema entre realidad objetiva y ficción del que habla Don Quijote y sobre el cual discurre todo su viaje quijotesco; voltea los hechos que todos los Colombianos vimos con nuestros ojos y entendimos con  nuestra propia mollera salada, por ejemplo; cómo desde el inicio de la campaña presidencial en un acto político liberal en Palmira, cuando el candidato “Lilolá”, después de saludar a los habitantes de Pereira que estaban congregados para oírlo en la plaza central de Palmira, una ráfaga de viento le traspapeló una hoja del discurso que le habían dado para que leyera, teniendo que volver a leerla sin haberse dado cuenta, ni darse por aludido; dejando demostrado ante el mundo que el candidato “montado” por la oligarquía marrullera ya padecía la demencia del Alzheimer, y no una “enfermedad al final de su vida”, como asegura Deas en su entrevista.

 

 

También todo el Pueblo colombiano vio y entendió, cómo desde los primeros días de gobierno de “Lilolá” Barco, se conformó una “rosca” de funcionarios que rodearon día y noche al mandatario, y que la opinión pública denominó con toda razón con el nombre bíblico de Sanedrín; conformado principalmente por “don” German Montoya del patronato antioqueño, Juan José Turbay como especialista en asuntos petroleros y energéticos, Fernando Cepeda Ulloa y Mario Latorre, politólogos de la U de los Andes, Gustavo Vasco como empresario del teatro viejo amigo personal y relacionista de la familia Barco, y finalmente Eduardo Mestre y Rodolfo González García de la confederación Liberal de Santander, con vínculos comprobados posteriormente con el cartel de Cali. De esto hay innumerables notas y documentos.

 

 

 

También era claro que las decisiones de fondo las tomaba don German Montoya, quien redactaba con un grupo reducido los decretos para la firma de los ministros. Convertido así en el verdadero presidente de Colombia. (consultar el documento personal del ex ministro Guillermo Perry en https://books.google.de/books?id=UpepDwAAQBAJ&pg=PT122&lpg=PT122&dq=juan+jose+turbay+y+barco&source=bl&ots=vNjuOKUwh-&sig=ACfU3U3vOTK0yX6WFYwH8hemQ3Mn6PSRog&hl=es-419&sa=X&ved=2ahUKEwiv7ryii57uAhUEHOwKHSggAaIQ6AEwEXoECBAQAg#v=onepage&q=juan%20jose%20turbay%20y%20barco&f=false

 

 

No es difícil tener una imagen de la personalidad de “don German” cuyas andanzas como “empresario” del poderoso grupo empresarial antioqueño, están bastante bien establecidas en Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Montoya_V%C3%A9lez donde se deben resaltar su vinculación con las finanzas ofrecidas por el Cartel de Cali, así como su posterior enfrentamiento con el Cartel de Medellín, en hechos muy conocidos por los colombianos y que ese portal describe así:  

 

“En 1979, el periodista Alberto Giraldo se comunicó con el jefe del Cartel de Cali, Gilberto Rodríguez Orejuela, para informarle que (German) Montoya, entonces presidente de Chrysler Colombia, le había informado sobre la quiebra de la multinacional, por lo que necesitaban deshacerse de la filial colombiana. Entonces, Rodríguez invirtió 50 millones de pesos de la época, con lo que este pasó a presidir Chrysler Colombia, entre 1979 y 1983…

 

 

El puesto como secretario general de la Presidencia durante el gobierno de Virgilio Barco fue su primer trabajo en el sector público.  Según la revista Semana, al decir de varios opositores, Montoya era “quien realmente tomaba las grandes decisiones en Palacio”.  Por su parte, el diario El Tiempo lo describió como “la inconfundible mano derecha del ex jefe del Estado” …

 

 Entre mayo y junio de 1989 al parecer agentes del cartel de Medellín secuestraron a Gustavo Montoya, hijo de don German que trabajaba como corredor de bolsa. En agosto de 1989, se supo que el cartel se comunicó con el exministro Joaquín Vallejo Arbeláez para que sirviera de intermediario de la propuesta de Pablo Escobar, líder de la organización criminal, para estructurar el diálogo con el gobierno. Vallejo, quien era el padrino de bautismo de Escobar aceptó la propuesta y se comunicó con Germán Montoya presentándole la propuesta de los narcotraficantes. Tiempo después, Montoya declaró que su respuesta a Vallejo fue que en ese momento, tras el reciente asesinato de Luis Carlos Galán, no era posible negociar entre el gobierno y el cartel.”

 

También es cierto y hay que lamentarlo, que el cartel de Medellín se cebó con la familia de Montoya asesinado en 1991 a su hermana Marina Montoya, convirtiendo esa familia en una víctima de aquella terrible guerra entre carteles del narcotráfico por hacerse con el posterior control del Estado y en aquel sangriento y explosivo proceso de conformación de esa máquina dentada de diez ruedas articuladas, caracterizada sociológicamente en 2009 como Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) ya bastante referenciado, conformado por empresarios tanto nacionales como extranjeros, militares y narco-paramilitares, ganaderos, poder ejecutivo, la Embajada, agencias de espionaje extranjeras (USA, Israel, Inglaterra, o la OTAN), poderes Legislativo y Judicial, falsimedia adicta, etc.

 

 

Que el escrito del periodista Alberto Donadío (10.01.2021) titulado “Virgilio Barco y el exterminio de la UP” salido en el portal “Los Danieles” como si fuera la punta de gran iceberg que amenaza escorar el Titanic blindado del Estado colombiano, muestra fehacientemente en una sola de sus actuaciones exterminadoras: al presidente de la república en funciones, al jefe de Ecopetrol, a uno de los comandantes insignes de las FFMM, y a uno de los tantos agentes secretos internacionales que operan libremente en Colombia, organizando lo que posteriormente se hizo realidad innegable: El genocidio de la UP. 

 

 

Sin embargo, quedan por aclarar el resto de los genocidios políticos y sociales prolongados hasta nuestros días.

 

 

El Sanedrín del gobierno Barco, fue replicado en el gobierno siguiente por el “Kinder” del Gobierno del sonriente  neoliberal Cesar Gaviria, donde personajes claves para la “seguridad del Estado” formados en el gobierno de Montoya como Rafael Pardo, pasaron a ser las fichas más importantes en el plan general para la reingeniería de la Fuerza Pública y puesta en ejecución desde el Ministerio de Defensa que gobernaba de aquella recomendación especial del señor historiador Deas: “superar la debilidad del Estado colombiano recuperando el monopolio de la fuerza, y hacer un Ejército más eficaz en la presencia y el control para la consolidación del orden y la institucionalidad democrática del país”.

 

 

Entonces, ¿Cuál es el escándalo?

 

 

Fuente imagen Internet. Virgilio Barco condecora a Germán Montoya.

 

 

 Nota  (1) https://www.elespectador.com/noticias/politica/malcolm-deas-biografo-de-virgilio-barco-sobre-exterminio-de-la-up/

 

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Teoría del caos: caído Trump viva Pompeo

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

La teoría del Caos, aplicada a las ciencias sociales ha sido de gran utilidad a los gestores Imperialistas e ideólogos prácticos de la guerra de cuarta generación, que incluye las guerras híbridas en desarrollo, para reconfigurar el Nuevo Orden global bajo la hegemonía y tutela del Poder de los EEUU, acto seguido a la destrucción en 1991 de la Unión Soviética. Uno de los mejores exponentes de la aplicación de tal concepción fue el consejero de Seguridad Nacional estadounidense de origen polaco Zbigniew Brzezinski, con su muy conocida obra “El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos” (existe traducción al castellano: Paidós. Buenos Aires. 1998) en donde ya se diseñan los conceptos de centro Imperialista con su periferia, que fueran desarrollados posteriormente por sus alumnos con los términos geopolíticos de “Heartland” o corazón de la Tierra, y el “Rimland” o tierras del Borde para controlar.

 

 

¿Cómo controlar esas tierras del borde? Fácil. Con las guerras postmodernas o de cuarta generación que superarán históricamente:

 

 

-Las guerras de 1° generación o guerras de líneas y columnas tácticas, armas de fuego y ejércitos Estatales profesionales.

 

 

-Las guerras de 2° generación o de trincheras, basada en la capacidad industrial y de transporte, ejemplo la guerra de secesión americana y primera guerra mundial.

 

 

 -Las guerras de tercera generación o guerra total y relámpago, con ataques fulminantes y sorpresivos a la infraestructura tecnológica y productiva del enemigo que desmoralizan la población, alta movilidad, mecanizados, aviones y submarinos, pej la segunda guerra mundial,

 

 

-Y por último, la guerra de 4° generación o postmoderna, diluida, descentralizada donde predominan las tecnología informática y cibernética, combinada con métodos “irregulares” como el uso de paramilitares y “combatientes por la libertad y la democracia” financiados desde el Centro con dineros “lavados” en el sistema financiero, y cuyo primer ensayo de dio en la guerra de Vietnam y se ha venido perfeccionando en las demás guerras en Asia Central y el Oriente Medio, el Patio Trasero americano, y en África actual.

 

 

Varias premisas esenciales de la teoría del caos fueron tomadas para el desarrollo de tan novedosa práctica bélica de dominación social , pero que en realidad se remiten a la un poco más antigua concepción emancipadora de la dialéctica materialista de la Historia y de la realidad objetiva y material enunciadas por los maestros Marx y Engels a mediados del siglo XIX: 1) La unidad y lucha de contrarios de la materia en constante movimiento y transformación, pej entre Caos y Orden, nuevo Caos y vuelta a un nuevo Orden. 2) Los cambios de Calidad en Cantidad invocados en el llamado “efecto mariposa”, y en el ejemplo de cómo un pequeño hecho puede precipitar grandes cambios, según el tan conocido ejemplo de la gota que “rebasa” el vaso lleno y lo riega.  3) La necesidad y el accidente en la dialéctica de la naturaleza de Engels, es decir la introducción en el análisis de cualquier fenómeno material de la complejidad y el azar, más aún en la concepción del caos aplicada a los sistemas sociales, considerados “como sistemas abiertos, complejos, dinámicos que tiene como calidad organizarse y desorganizarse, y donde el azar o “aleatoriedad” juega un papel fundamental”.

 

 

 Estabilidad, desorganización, desestabilización, caos, reorganización y nueva estabilidad, son fases que la teoría del caos pide tener en cuenta a la hora de analizar una sociedad determinada local, o incluso generalizar al analizar la llamada Sociedad Global. Entonces tenemos que, sí es posible intentar controlar o manejar, gobernar o mejor administrar RACIONALMENTE desde un Poder Estatal competente las diferentes fases por las que puede atravesar un sistema social en su movimiento, y para esto, se ha modernizado y actualizado tecnológicamente la teoría y la historia de las guerras universales y se ha puesto en práctica la teoría imperialista hegemónicas de las guerras de cuarta generación a lo largo y ancho del Mundo actual.

 

 

La Opinión Pública Universal está pendiente y se interroga con la más justa razón sobre que va a pasar o mejor, como irán concluir los dos fenómenos inquietantes e inciertos (caóticos) que están dominado la vida de los atribulados pobladores del Globo: La Pandemia Covid 19, y el destino del Hegemón universal de los EEUU. Analizar el porvenir de la Pandemia del coronavirus supera en mucho este pequeño análisis de contextualización política general, referido a los últimos acontecimientos en los EEUU donde una bifurcación caótica y un Toro están en marcha impredecible.  

 

 

Frente a lo cual se puede decir simplificando que si bien Trump ha sido derrotado electoralmente por Biden para un posible gobierno de los EEUU en los próximos años, no ha sido derrotado políticamente y según él mismo lo ha anunciado, piensa ir hasta el final. Se ha producido una evidente fractura con su vicepresidente Pence que abarca al partido republicano (ya hay quienes Colombia igualan a Juan Manuel Santos con Pence, recordado lo dicho por Napoleón de que “el más grande adulador es el más grande traidor).

 

 

Pero en cambio, la mano derecha  e inseparable acompañante de Trump, el empresario exdirector de la CIA y secretario de Estado Pompeo, sigue tomando inquietantes decisiones(del tipo de guerra de cuarta generación) de posibles repercusiones Globales mayores de efecto mariposa, sobre todo en Nuestramérica, pej cometiendo la burrada de declarar a la digna Cuba socialista  como “Estado patrocinador del terrorismo”, y, ordenando al jefe del comando sur del US Army Craig Faller, visitar a Guyana en medio de unas amenazantes maniobras militares, con el fin de afianzar definitivamente el acuerdo bilateral sobre seguridad hemisférica y cooperación firmado en 2020 entre Irfaan Ali jefe de Guyana y el propio Pompeo. Esto sin considerar las amenazas de un posible ataque nuclear contra Irán o las decisiones sobre los rebeldes del Yemen también declarados terroristas.  

 

 

Minando con ello el campo diplomático futuro del nuevo presidente Biden y entorpeciendo aún más que el Garrote de Trump (caos) pueda convertirse dialécticamente en la Zanahoria de Biden (orden esperado), pero sobre todo mostrando a los seguidores irrestrictos y fanáticos de Trump, armados y desarmados, que un nuevo poderoso y ventripotente “jefe” se encargará de continuar el proceso de "make América great again", o volver a hacer a América Grande.

 

 

¿Lo lograrán?

 

 

La respuesta es incierta, compleja, azarosa, y por lo tanto se puede analizar dentro de la teoría del caos en comento.

 

 

Fuente Imagen Internet

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¿Es la dirección del partido la Rosa de Colombia, “ la adecuada”?

 

 

Por: Alberto Pinzón Sanchez 

 

En un reciente conversatorio sobre el Acuerdo Estado colombiano- Farc-EP (Habana.2016) habido con ciudadanos europeos, algunos comunistas, otros de izquierda y algunos más simplemente demócratas; uno de ellos bastante conocedor de la realidad colombiana y lector bastante bien documentado, me lanzó como si fuese una puñalada la siguiente pregunta:

 

 

¿En un Estado que pretende ser una democracia normal, puede un partido político, que dice ser de izquierda, ceñirse a la legalidad y tener objetivos nobles y altruistas como la superación de la miseria y el terrorismo de Estado, puede estar dirigido por sicarios? 

 

 

Atónito, lo único que pude fue contra preguntar qué quería significar. Muy seguro, el interlocutor me citó 6 novelas colombianas basadas en la imagen pública ampliamente difundida por los medios de comunicación colombianos, o “tipología del sicario”, incluso relacionada históricamente con la Violencia política en los dos últimos siglos de la historia de Colombia: La de Bahamón Dussán de 1988. La de Víctor Gaviria 1991. La de Fernando Vallejo 1994. La de Jorge Franco 1999. La de Arturo Alape 2000. Y la de Alejandro López 2012; cuyos rasgos más sobresalientes que van más allá de la definición etimológica o significado de que el “sicario es un asesino que ejecuta individualmente a su víctima a sangre fría, por encargo, prebendas o dinero”, y enumeró así:

 

 

1-Efectivamente es un hombre joven cuya especialización es la fugacidad de su acción (sea en una motocicleta o a pie) y con una gran puntería.

 

 

2- De extracción urbana, pero de origen agrario (hijo de exiliados campesinos de la violencia estatal en el campo) asentado en una barriada miserable, suburbana descompuesta socialmente, ruinosa y penetrada por la ideología narcotraficante imperante en la sociedad colombiana de hacer mucho dinero de manera fácil para darlo a su madre y hermanos menores, y si sobra y queda vivo, darse él el gran lujo de los señores ricos que viven en Miami. Es decir, con unos antivalores bastante bien definidos entre los cuales está incluido el consumo de narcóticos.  

 

 

3-Cuya psicología bastante elemental incluso infantil muy ligada a la madre, compartida por los otros jóvenes del grupo, gallada o parche; tiene como base el amor a las armas, la muerte como una mercancía con un valor de cambio dado, desprecio por la vida, temeridad absoluta, e indolencia ante el sufrimiento humano.

 

 

4- Que incluso puede tener motivos ideológicos. “Todo depende del encargo” y por lo tanto fácilmente infiltrable o permeable por los servicios secretos del Estado, las agencias antinarcóticos extranjeras, o por los mismos carteles de los narcotraficantes.

 

 

5- Su individualidad que puede llegar a máximo tres o cuatro acompañantes, ayudantes o “campaneros”, le permite una gran fluidez conspirativa, y la posibilidad de actuar en “Red Urbana”, con nombre de prócer

 

 

-Bueno, todo eso es cierto le respondí a mi interlocutor, pero, ¿Qué tiene que ver la izquierda con esto? Es fácil, me replicó: -Desde el punto de vista jurídico y con la tipología que ustedes los escritores de novelas colombianos han dado, se puede analizar las confesiones que han hecho los miembros de la dirección de las antiguas FARC, hoy partido de la  Rosa, ante la Justicia especial para la Paz, tribunal creado por el Acuerdo  de la Habana mencionado y que están difundidas ampliamente por la mayoría de los medios de comunicación de toda Colombia y cuya versión más periodística me voy a permitir leer, y leyó lo siguiente:

 

 

Esto fue lo que dijo Lozada ante la JEP sobre el crimen de Álvaro Gómez

 

 

En el caso de Gómez Hurtado, Lozada explicó que el líder conservador, desde la creación de las Farc, era visto por esa organización como una de las personas responsables de haber desatado el conflicto con el Estado.

 

 

Haber conocido los horarios en que el líder conservador Álvaro Gómez Hurtado daba clases en la Universidad Sergio Arboleda habría desencadenado el plan que finalmente terminó acabando con la vida del expresidente de la Constituyente y excandidato presidencial el 2 de noviembre de 1995.

 

 

Así lo explicó ante los magistrados de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y representantes de las víctimas el senador del partido de las Farc Carlos Antonio Lozada, quien en ese momento se desempeñaba como comandante de la red urbana Antonio Nariño, que reconoció haber ejecutado tres de los seis homicidios de impacto político que fueron admitidos por las Farc recientemente.

 

 

Lozada dijo que estos crímenes perpetrados por la guerrilla no fueron parte de un plan muy estructurado, sino que más bien eran provocados por alguna circunstancia coyuntural, como tener acceso a información de la víctima o que hubiera un hecho que pudiera facilitar el crimen.

 

 

En el caso de Gómez Hurtado, Lozada explicó que el líder conservador, desde la creación de las Farc, era visto por esa organización como una de las personas responsables de haber desatado el conflicto con el Estado.

 

 

Sin embargo, al tener acceso a los horarios en los que el líder conservador daba clases en la Universidad Sergio Arboleda, la red urbana Antonio Nariño solicitó en ese momento autorización para cometer el delito al Bloque Oriental, que comandaba en ese momento Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’, y la obtuvo.

 

 

Incluso, contó Lozada, el crimen se cometió en poco tiempo, menos de un mes después de dada la orden, porque estaban cerca las vacaciones universitarias y tenían que ejecutarlo antes de que llegaran.

 

 

Lozada también contó que la acción fue realizada por cuatro hombres que hacían parte del comando de la red urbana Antonio Nariño, tres de ellos ya muertos: alias “Danilo”, quien falleció en un enfrentamiento con la Fuerza Pública entre Fusagasugá y Arbeláez; “Chayanne”, quien murió como resultado de la masacre de Mondoñedo, que también es objeto de un proceso ante la JEP; “Freddy”, también muerto en esa masacre, y “Sebastián”, quien desertó un tiempo después de las Farc, y Lozada dijo no conocer su situación actual.

 

 

Otros crímenes

 

 

Lozada también habló de los homicidios del general (r) Fernando Landazábal y los ex comandantes guerrilleros José Fedor Rey y Hernando Pizarro.

 

 

En el caso del general (r) Landazábal, señaló que era considerado como un objetivo militar para la guerrilla, no solo por su condición en la Fuerza Pública sino como uno de los “ideólogos de la guerra contrainsurgente”.

 

 

Lo que precipitó su asesinato, según la versión del senador, fue que los guerrilleros accedieron a una tarjeta de presentación en la que estaba la dirección de su oficina.

 

 

Eso les permitió descubrir que quedaba a pocas cuadras de su casa y que parte de su rutina era hacer un recorrido con cierta periodicidad de su casa hacia su oficina. En ese momento, tomaron la decisión de asesinarlo Según explicó Lozada, en la operación participaron tres miembros de la red urbana Antonio Nariño, comandados por alias “Javier Paz”, quien falleció en 2004, víctima de cáncer. También tomaron parte “Danilo”, que lideró el crimen de Álvaro Gómez, y “Armando”, que murió en 1999, en un enfrentamiento con la Policía.

 

 

En el caso de Hernando Pizarro, quien fue comandante del frente Ricardo Franco junto con José Fedor Rey, Lozada explicó que ambos eran considerados como un objetivo por parte de las Farc por haber cometido la masacre de Tacueyó.

 

 

Mientras que el asesinato de Pizarro fue cometido por un comando de la red urbana Antonio Nariño, dirigido por Vladimir Zambrano, “Rubén”, que murió después en los hechos de Mondoñedo.

 

 

Los guerrilleros se hicieron pasar por agentes de la Fiscalía y se llevaron a Pizarro con una falsa orden de allanamiento. En el camino, Pizarro se dio cuenta de que lo iban a matar y empezó a gritar por la calle pidiendo ayuda, pero no logró evitar el asesinato.

 

 

Sobre los crímenes de Pablo Emilio Guarín y Jesús Bejarano, Lozada manifestó que no tenía mayor información porque fueron cometidos por otra célula guerrillera que no estaba bajo su mando. (ver y oír en https://www.vanguardia.com/colombia/esto-fue-lo-que-dijo-lozada-ante-la-jep-sobre-el-crimen-de-alvaro-gomez-BK3194740 )

 

 

Luego con gran seguridad el interlocutor dijo: -Tengo entendido que el declarante a quien no conozco es un miembro destacado de la dirección del partido de izquierda de la Rosa,  y cuenta con el apoyo absoluto de los demás miembros de la dirección de ese partido, agregando luego: -Vuelvo entonces a la pregunta inicial: ¿en un Estado que pretende ser una democracia normal, puede un partido político, que dice ser de izquierda, ceñirse a la legalidad y tener objetivos nobles y altruistas como la superación de la miseria y el terrorismo de Estado, puede estar dirigido por sicarios?

 

 

Impresionado por la tranquilidad del interlocutor, traté de no dejar ver mi intranquilidad, y le respondí: - Su argumentación lo que muestra es que en lugar de una Solución Política al conflicto interno colombiano que se pretendía con el Acuerdo de la Habana mencionado, lo que se ha logrado hasta ahora y se está logrando es darle una solución jurídica, y agregué:

 

 

-Muchos de quienes apoyamos sin ningún quiebre la solución Política al conflicto colombiano y la seguimos apoyando, y apoyamos el Acuerdo de la Habana y lo seguimos apoyando; planteamos en diferentes medios que era necesario dar el salto dialéctico de lo militar a lo político, y poner en la dirección del partido que fuera a surgir, personas políticas alejadas de los escenario de la muerte de la confrontación, y más relacionados o surgidos de ambientes democráticos y políticos. Al parecer inicialmente esto se hizo; se nombró en ese tránsito el 5 de diciembre del 2016, a reconocidos personajes de izquierda como voceros del nuevo partido, a los siguientes “civiles” : “En el Senado estarán Jairo Estrada Álvarez, Pablo Cruz y Judith Maldonado, mientras que a la Cámara irán Francisco Tolosa, Jairo Rivera e Imelda Daza, quienes tendrán voz pero no voto en las sesiones” .( Ver  https://www.dw.com/es/colombia-farc-elige-a-seis-voceros-representantes-en-el-congreso/a-36772369)

 

 

- Eso también es cierto, respondió el interlocutor, pero (casi siempre hay un pero) pudo más la mentalidad militar vertical y burocrática y las ambiciones que acabamos de enumerar de algunos mandos guerrilleros participantes en acciones que se han enumerado, y tales personajes civiles solo quedaron quemados, y muestra de otras ambiciones privadas que se impusieron a toda costa en la dirección de ese malogrado partido que pretendió ser el heredero de las Farc-EP en otros escenarios. Luego agregó:  

 

 

-Queda pues la decisión judicial a cargo de La JEP para comprobar si en efecto como lo han denunciado antiguos compañeros de armas, algunos de estos mandos guerrilleros actuaron bajo el ENCARGO de una organización de la inteligencia del Estado que los infiltró en el seno de la guerrilla, para que realizaran estas ejecuciones con el fin de desacreditar aún más a esa organización guerrillera y como operaciones de bandera falsa.

 

 

Si. Respondí: -Queda eso; la solución jurídica. Luego, me declaré suficientemente ilustrado, con la amargura de poder o no saber responder.

 

 

Imagen internet: Londoño y Lozada máximos directivos del partido la Rosa.

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¿Ha fracasado el Plan Colombia/ IRA?

 

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

 

El recién electo presidente de los EEUU J. Biden, ha dado otro paso más en su camino hacia la “reconstrucción” de su país bajo la amparo del expresidente Obama, al hacer público el informe largamente esperado sobre un asunto de tanta importancia para la política bipartidista estadounidense hacia la región Andino Amazónica como es el Plan Colombia y sus complementos; encomendado en 2017 a una comisión independiente y externa dirigida por el representante Eliot Engel y formada por reconocidos “personajes” como Dan Restrepo y Juan González, quienes fueran asesores directos del expresidente Obama, el exgeneral de la Fuerza Aérea y Comandante del US-SOUTHCOM Douglas Fraser, Shannon ONeil, investigadora principal de Estudios sobre América Latina en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), entre los más destacados. https://www.vanguardia.com/colombia/plan-colombia-fracaso-en-la-lucha-contra-las-drogas-comision-politica-de-drogas-de-ee-uu-FA3165689

 

 

Informe cuya conclusión engañosa (fake) y poco dialéctica, cuidadosamente filtrada a los medios adictos es que, el comentado Plan Colombia en sus 20 años de existencia y los más de 11 mil millones de dólares (de los contribuyentes estadounidenses) invertidos hasta la fecha en ese inodoro de tren, fue un éxito en la lucha contra la insurgencia en el país, pero un fracaso en la lucha contra las drogas. “Mal de muchos, consuelo de tontos” diría cualquier campesino colombiano intoxicado con glifosfacho caído del cielo. De tontos, porque también como ya lo dijo el científico Einstein, “locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes".

 

 

Si se considera unilateralmente que desarmar a las Farc-EP y cooptar a sus máximos dirigentes ha sido un éxito, estaríamos de acuerdo. Pero si se le consideran más lados (multilateralmente) a la categoría social “insurgencia”, habrá que estar totalmente en desacuerdo, pues además de los grupos disidentes, rearmados, y grupos residuales que ha dejado en pie el desarme de las Farc-EP, siguen en armas el ELN, y el EPL que se reclaman a sí mismos insurgentes, prolongando el conflicto interno. Fuera de eso, está el hecho ya reconocido por diferentes centros de estudios y tanques de pensamiento colombianos y extranjeros, oficiales y privados, reconociendo el genocidio de líderes sociales y de “reincorporados”, como las cifras que no mienten sobre el fracaso en la implementación del Acuerdo Estado-Farc EP de la Habana 2016, que tienen este tratado en condición fallida, lo cual desde luego no es ningún éxito, ni social ni político y menos internacional.

 

 

Pero hay más, si se considera que el Plan Colombia (Pastrana-Clinton) fue una herramienta de recolonización imperialista que rearmó al ejército colombiano, lo dotó de una ideología y una prácticas contrainsurgentes genocidas más actualizadas, preparando el camino a los “octienios” de dominio narco paramilitar y contrainsurgente de Uribe Vélez, de JM Santos y al actual del subpresidente Duque, pues si ha sido todo un éxito. Pero, al contrario, si se le consideran un poco más sus incidencias socio económicas, políticas e internacionales sobre la Paz, la Soberanía y la Democracia colombiana, pues ha sido catastrófico. Tema este sobre lo cual prefiero cederle la palabra al profesor en Historia e investigador Renan Vega quien ha publicado varios libro sobre este tema y escribió esta síntesis a la cual amablemente remito: (ver https://elcolectivocomunicacion.wordpress.com/2016/03/01/plan-colombia-plan-de-recolonizacion/ )

 

 

Ahora bien, recordemos que los spinn doctors estadounidenses son maestros en unir dos aspectos contradictorios de una situación en una sola palabra.  El Plan Colombia se diseñó y ejecutó contra “el narco terrorismo”. Es decir tiene dos componentes unidos que se están evaluando: la contrainsurgencia contra el llamado terrorismo guerrillero, y, la War on Drugs (guerra contra las drogas) contra los campesinos cocaleros y comerciantes, frente a lo cual también hay diversas interpretaciones: Voy a citar sobre este tema específico a un experto estadounidense de alto reconocimiento internacional, Adam Isacson, director del programa de Veeduría de Defensa de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) quien dio una entrevista al periódico bogotano El Espectador (27 nov. 2020) donde a la pregunta que le hace el periodista de porqué el ministro de defensa de Colombia, el bien encarado Holmes Trujillo ha declarado que “el narcotráfico es el principal enemigo de los colombianos”, responde lo siguiente:

 

 

 …” Están confundiendo un síntoma con las causas. El narcotráfico es problema grave en Colombia y lo ha sido desde los años 70, pero es mucho más importante pensar por qué prospera tanto este negocio ilegal en su país. Es como si alguien tuviera cáncer, pero solo se centraran en los dolores de cabeza. ¿Por qué el ministro de Defensa no habla de los vastos territorios donde el Estado no llega? Allá es donde fácilmente se siembra la coca y se encuentran los laboratorios. ¿Por qué no habla de la pobreza y de la desigualdad? ¿Por qué no habla de la corrupción y la impunidad? Todo esto es el oxígeno que respira el narcotráfico. Hablar solo del narcotráfico como la causa de todos los problemas es una retórica de los años 80 que está muy desacreditada. Nadie hace política en este momento pensando que acabar con el narcotráfico va a acabar con el resto de los problemas del país”…..

 

 

..Periodista: ¿Usted habla también de los cultivadores de coca y de una fijación del Gobierno en uno de los eslabones más débiles, ¿Cómo se debería actuar con esta población?

 

 

Adam Isacson: Medir el problema en hectáreas de coca cultivadas es un error. Una cifra más útil sería el número de familias que viven de ese cultivo, esa es la cifra que hay que bajar. Naciones Unidas, en 2017, reveló que había al menos 120 mil familias, es decir, medio millón de colombianos, viviendo de la coca, siendo raspachines, procesadores u otras. Esa cifra se debe bajar ofreciendo alternativas. También hay que hacer llegar el Estado a los territorios para ofrecer sus servicios y alternativas de economía legal. Erradicar no reduce mucho el número de familias que dependen de la coca, porque la resiembra es enorme y la migración para sembrar en otras partes es enorme. Entonces, la cifra se mantiene alta. Hay que realmente pensar en las oportunidades para esas familias. La situación de seguridad y gobernabilidad donde viven estas familias también es un tema importante” …. ( https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/medir-el-problema-del-narcotrafico-en-hectareas-cultivadas-es-un-error/ )

 

 

Si a lo anterior, le agregamos el rotundo fracaso del gobierno y el Estado colombiano como punta de lanza imperial estadounidense y sus “money soldiers” para destruir el Estado bolivariano de Venezuela, que era otro de los objetivos prioritarios del Plan Colombia/ Iniciativa Regional Andina y con el cual se pretendía controlar toda la Región Andino Amazónica.  

 

 

Podemos concluir que, lo fracasado es el Estado contrainsurgente colombiano marioneta de gobierno de turno en los EEUU, con sus “collateral damages” o daños colaterales sobre la Paz, la Justicia Social, la Democracia y la Soberanía. Aspectos sobre los que se han pronunciado precisamente dos comandantes o jefes guerrilleros de las antiguas Farc-Ep que siguen en armas disputándole al Estado colombiano esa soberanía territorial concreta:

 

 

1. “Jonnier” entrevistado en su silla Rimax por el sociólogo Ariel Ávila (15 nov 2020)  https://www.youtube.com/watch?v=kjSznyK6Y8w&feature=youtu.be  

 

 

2.  Santrich. Ver Segunda Marquetalia @SMarquetalia 1dic 2020 Entrevista de la periodista Rosalba Alarcón Peña al comandante Jesús Santrich de las FARC-EP, Segunda Marquetalia. http://farc-ep.net/?p=2974

 

 

Así, uno podría parodiar al mismo jefe de Biden, al inefable autor del Plan Colombia Bill Clinton, cuando en 1992 le gritó a su oponente G Bush que era la economía y no fuera estúpido, para decirles a todos esos spinn doctor adictos e intoxicadores de opinión, que lo que ha fracasado en Colombia no es su componente anti narcóticos sino: ¡” El Estado colombiano estúpidos”!

 

 

Fuente Imagen Internet. Soldados universales colombianos con machetes del siglo XV

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Solución Política para una Nueva Constitución en Colombia

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

Si el gobierno de los EEUU, no pudo hacer mayor cosa en defensa de los golpistas bolivianos, ni en defensa de los pinochetistas chilenos es porque realmente no está en su mejor momento.

 

El gobierno estadounidense enfrascado en una gran crisis económica, otra sanitaria a causa del coronavirus y su manejo, incluso una crisis social que se ha hecho visible con las protestas masivas en importantes ciudades, unas con candela y otras no tanto, que han dividido y polarizado políticamente la sociedad estadounidense como nunca antes; una guerra comercial con China, Rusia, Irán, y otros países oponentes que no ha dado los resultados económicos esperados, y en cambio sí ha dejado ver la crisis de Hegemonía, incluso militar al existir múltiples poderes atómicos opuestos que hasta ahora ha obstaculizado la voluntad imperialista de imponerse, por cualquier medio, en cualquier lugar del mundo como antes lo hacía; un enconamiento y ampliación del sentimiento anti yanki dentro del mundo musulmán y centro asiático, y un renacimiento del sentimiento bolivariano antimperialista de la Patria Grande, de la solidaridad con Cuba, Venezuela y demás pueblos agredidos en América Latina y el Caribe, rechazo al inicuo muro racista y xenófobo en la frontera con México.

 

 

Son estos ingredientes tanto internos como externos para no despreciar y que presagian (así Mr. Trump no sea reelecto) un deslizamiento irreversible hacia un incierto final del unilateralismo y el afianzamiento de un multilateralismo más acorde con el mundo globalizado que intentaron imponer en su beneficio y que se les ha volteado. ¡Contradicciones del viejo Topo de la Historia!

 

 

En Colombia, en donde el fascismo contrainsurgente logró imponer para beneficio del presidente-premio-Nobel, un falso dilema entre Guerra y Paz y evitó conducir el proceso de diálogos con las Farc-EP hacia un final que reflejara la nueva correlación de fuerzas pactada en una Nueva Constitución que superara la caduca Constitución neoliberal y contrainsurgente de 1991 convocada por el presidente Gaviria ex profeso, para dejar por fuera a las insurgencias que siguieron en rebelión. Hoy se debate entre un ascenso de la multiforme y potente movilización social que quedó por fuera de los diálogos de la Habana, una crisis profunda económica y social a la que su mentor los EEUU ya no pueden sostener por largo tiempo por más marines que ilegalmente mande a Colombia, y,  un recrudecimiento de la represión y resurgimiento del narco paramilitarismo, la destrucción regresiva del tejido social con la muerte de líderes sociales y guerrilleros reinsertados y sobre todo, con un peligroso reciclamiento del conflicto armado mediante la “war on drugs”.

 

 

Es claro que esta situación nos impone seguir levantando con más fuerza la consigna de la Solución Política al conflicto armado colombiano; pero adecuándola a la circunstancias que surgen de la pregunta ¿Solución Politica del conflicto, para qué?

 

 

Bueno, se me dirá para lograr una Paz con Justicia social, Democracia y Soberanía. De acuerdo. Y, ¿cómo se lograría esto en el caso de que se logre, sino es reflejando los cambios de la correlación de fuerzas sociales del momento en una nueva Constitución?  

 

 

Es reconfortante y estimulante, por ejemplo, leer las primeras declaraciones un tanto autocríticas del intelectual boliviano García Linera (Ver https://prensarural.org/spip/spip.php?article26023 ) donde reconoce que el arrollador y masivo triunfo del pueblo boliviano sobre el golpismo fascista impulsado por los EEUU a través de la OEA, ha vuelto a revivir viejas polémicas de la izquierda marxista sobre cómo enfrentar el fascismo imperialista del enemigo interno: si armados, o con elecciones, o como lo sostuvieron los comunistas colombianos en la década de los 60 que recogieron la recomendaciones de Lenin, mediante “ la utilización responsable de todas las formas de lucha de masas”, que es lo que parece estar confirmando la Historia continental.

 

 

Pero, tanto y más reconfortante o mejor ejemplar, o si se quiere como fuente de inspiración, es el triunfo de la movilización popular y social de todo el pueblo chileno, que en este histórico 25 octubre 2020, después de 47 años de muerte, sufrimiento e infamia, ha votado de manera unitaria democrática y de masas por sepultar definitivamente el fascismo pinochetista y neoliberal montado por Nixon y Kissinger en 1973 sobre el cadáver de Allende y sus camaradas. Y ¿cómo se puede sepultar este, sino es como lúcidamente lo han previsto los aguerridos dirigente populares chilenos, mediante una Constitución moderna que refleje la nueva correlación de fuerzas actual, que de suyo tendrá que ser de Justicia, Democrática y Soberana?

 

 

Ay, si los llamados dirigentes de la izquierda institucional colombiana dejaran de mirarse en el espejo narcisista de las elecciones y aprendieran de sus vecinos. Si en vez de escribir buenos artículos sobre el ascenso del partido nacional socialista de Hitler al Poder en Alemania en 1933, reconocieran mejor de manera autocrítica que la Constitución de 1991, la que su grupo firmó como prolongación de aquella trinidad bipartidista con el conservador Álvaro Gómez y el liberal Horacio Serpa, no es ni ha sido la solución Democrática, Justiciera y Soberana que ofrecieron retóricamente, sino que fuera de algunos derechos humanos trasnochadamente reconocidos, sólo ha servido como Ley suprema para imponer “el imperio de la Ley” de la Fiscalía creada por ese fascismo contrainsurgente que hoy se intenta desenmascarar.

 

 

Fuente Imagen Internet        

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La verdad otro frente de lucha en Colombia

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

 

Con la firma del Acuerdo de paz con las Farc-EP logrado en la Habana 2016, se llegó al “consenso” o compromiso entre las partes en conflicto para construir un sistema de verdad justicia y reparación. Obviamente formando parte de un todo “Integro e integral” y en estrecha relación con los demás puntos del pacto, tanto estructurales (económicos como la histórica cuestión agraria y su relación con el problema del narcotráfico) como los supraestructurales (políticos e ideológicos como justicia y la llamada democracia restringida) ampliamente conocidos y debatidos, además de los mecanismos de refrendación.

 

 

 

La primera estrategia abierta de la contrainsurgencia dominante adversa a lo firmado, además de la perfidia que embozó y enmascaró hábilmente durante todo el proceso de diálogo, fue deslegitimar lo firmado, lo cual logró con votos en el plebiscito del “No” (03 octubre 2016) y continuó con la propaganda fascista (mentiras repetidas hasta volverlas verdad) con las cuales había ganado el tal plebiscito, difundiéndolas profusamente por la falsimedia adicta. La segunda estrategia fue descuartizar el acuerdo: separar cada una de las partes en compartimentos estancos hasta hacerle perder la integridad y la integralidad del texto acordado. Eso fue lo que el descendiente del l falangismo manizalita Londoño Hoyos (Londoyos) dijo públicamente y en presencia de toda la plana mayor del fascismo colombiano de “volver trizas ese maldito papel”  aquel memorable día (07 mayo 2017) “ ver  noticia https://www.youtube.com/watch?v=vIRJK2d84-8

 

 

 

Con esto, se da paso a la tercera estrategia la del incumplimiento por parte de todo el Estado con su “institucionalidad” (lo que no necesita alargues explicativos por su obviedad) La cuarta estrategia complementaria además de desarmar apresuradamente a la contraparte firmante, fue la demolición de ella, político e ideológicamente (destrucción del partido de tipo leninista y abjuración del marxismo y el bolivarismo como banderas libertarias y sociales) Luego vino la división entre dirigentes (bancada parlamentaria llena de prebendas para su cooptación) y las bases abandonadas a su suerte en las selvas y lugares remotos. Después, se da paso a la persecución (incluso judicial que lleva a la segunda Marquetalia) y muerte a los cuadros y mandos medios y ex guerrilleros; la destrucción gota a gota del tejido social de las bases populares para acabar de “quitarle el agua al pez” aunque ya no hubiera agua sino fango.

 

 

 

Con la participación política reducida a los pantallazos de la bancada parlamentaria de la rosa y a las súplicas de sus jefes; el asunto agrario en salmuera, los negocios de la locomotora minero-energética iniciada en la administración Santos a todo vapor, y el inicio de la nueva ofensiva militar y química de la “war on drugs de la administración Trump con la narco-contrainsurgencia colombiana; solo quedó para discutir el problema de la Verdad, la Justicia.

 

 

 

En un país en donde la impunidad judicial llega al 95% de los casos y donde aún se tienen cifras alarmantes de ignorancia y analfabetismo; además, donde gran parte de la llamada opinión pública sigue dominada por los aparatos ideológicos del Estado (AIE) como son los partidos políticos hegemónicos, los medios de comunicación adictos y la Curia que siguen aplicando todavía el concepto escolástico y medieval de Verdad  impuesto por más de 100 años de dominio del concordato religioso y dominio eclesiástico y pastoril incuestionable. Y, sobre todo, donde la Verdad Histórica que es de lo que se trata en el Acuerdo firmado en la Habana es inexistente, o ha sido negada por los sórdidos burócratas oficiales encargados de imponer la verdad del régimen en el Centro de Memoria histórica como Acevedo Carmona, quien sostiene con cinismo que en Colombia no ha habido conflicto sino como dijo su jefe “democrático” sólo ha habido una amenaza terrorista.

 

 

 

O reposa en la memoria de los familiares sobrevivientes de tantas masacres y genocidios oficiales, de Gaitán y los 300 mil sacrificados por la violencia bipartidista del 50, de los guerrilleros amnistiados y luego fusilados, liberales, de la UP en los 80, o de tantos otros reinsertados de procesos de paz en los 90, ejecutados después de entregar las armas, o también yace en múltiples archivos particulares de ONGs de víctimas. ¿Qué se podría esperar logre el jesuita de Roux con su concepción particular divina de la verdad, por muy bien intencionado, honesto y bueno que sea, si como está pactado TODOS los “actores del conflicto” NO declaran?

 

 

 

Bueno, queda como último y único elemento de ese Acuerdo la JEP, justicia especial para la paz. Ah, pero entonces no es Verdad Histórica, sino verdad Judicial. En un país donde como dije hay un 95% de impunidad judicial; el Fiscal es un ventrílocuo del bolsillo presidencial, y se ha logrado imponer el viejo concepto del dictador peruano Óscar R. Benavides de “Para mis amigos el contrato. Para mis enemigos la Ley”. Y donde digámoslo clarito, NO se podrá saber todo lo referente a las 6 décadas de conflicto interno colombiano hasta tanto el ministerio de defensa y la oscura y pavorosa dependencia de la Inteligencia Militar, NO desclasifique los innumerables “secretos” de su accionar con sus responsables  y tiene escondidos bajo el mote de “Seguridad Nacional” en algún sótano perdido.

 

 

 

No se sabrá nada hasta tanto no se conozcan los archivos de la Inteligencia Militar colombiana; por ejemplo, respecto a las recientes y oscuras revelaciones del comandante Lozada y demás jefes del partido Rosa, reconociendo varios asesinatos políticos y la masacre de Mondoñedo donde fueron quemados los sicarios que mataron a Gómez Hurtado, crímenes, todos ellos relacionados con el terrorífico accionar del engendro de la Inteligencia militar colombiana llamado Ricardo Franco, con sus sicarios y sus infiltrados en el interior de las antiguas Farc- EP.  Todo lo demás, lo digo con optimismo, se irá en ese placer tan colombiano y antiguo de hacer justicia por medio de la prensa y los medios de comunicación. ¿Acaso ya se han olvidado de esa Verdad Histórica “periodística” del magnicida y chafarote santanderista, luego presidente Obando, asesino del Mariscal de Ayacucho Sucre, que le costó al pueblo colombiano la cruenta guerra civil de 1840?

 

 

 

Con esto me permito concluir con una preguntica un poco incómoda ¿Quien o quienes hablan hoy en día de la Solución Política integral al conflicto interno colombiano, a pesar del obvio reciclaje del conflicto interno? La consigna central  de la Solución Política que sirvió como base para convocar los diálogos que llevaron al Acuerdo de paz con las Farc-EP ya No es agenda en Colombia, por una razón que salta a la vista: La Solución Política con la complacencia de los jefes del partido Rosa se ha convertido en una Solución Jurídica singular con la que algunos sicarios más hábiles para borrar huellas que James Bond, esperan salir también impunes para disfrutar el post conflicto como el resto de los “actores del conflicto que acaba de pasar”. Y así como sucedió en la Violencia bipartidista del 1950 (y esto también es otra Verdad Histórica) todos quedamos en paz y sin ningún “responsable” de los 300 mil degollados que hubo a pesar de los millones y millones de periódicos que se imprimieron y emisiones radiales que salieron al aire, en ese culebrón que se muerde la cola llamado justicia colombiana.

 

 

Fuente Imagen Internet: campaña por la verdad en Colombia.