Gabriel Silva Luján, no es cualquier columnista advenedizo en el diario oficial de Colombia, El Tiempo.com. Es un “intelectual orgánico de la oligarquía colombiana” muy bien formado, tanto nacional (U de los Andes) como internacionalmente (U Johns Hopkins de Washington), que comenzó su carrera pública durante la presidencia de Virgilio Barco formando parte del “Sanedrín”, que sustituyó al presidente por su enfermedad cerebral y asesorándolo en asuntos de seguridad. Luego, en el “Kinder” del gobierno siguiente de Cesar Gaviria continuó como asesor de Seguridad Interna y responsable de orientar la diplomacia presidencial, coordinar las relaciones con Estados Unidos y participar en la formulación de la política de lucha contra la insurgencia, el terrorismo y el narcotráfico.
Con esto, el presidente Gaviria lo nombró embajador de Colombia en Washington para coordinar la cooperación militar y comercial con los EEUU, y de este alto cargo, pasó con Gaviria a las mieles de la burocracia internacional de la OEA. Posteriormente regresó a Colombia para dirigir durante 7 años el superpoderoso gremio de los cafeteros (Fedecafé). De ahí, rescatado por el presidente AUV para que reemplazara al desgastado general Padilla de León, pasó a ser ministro de defensa de Colombia (agosto 2009- agosto 2010) desde donde dirigió la operación militar de gran escala, en junio de 2010, con la cual se rescató al General de la Policía Mendieta (apodado mi última lágrima) quien se encontraba en poder de las Farc, y con la que abrió el camino a la presidencia a su amigo JM Santos.
En pago, Santos ya elegido presidente lo vuelve a designar embajador de Colombia ante los EEUU, cargo que desempeña por dos años, para regresar a Colombia a realizar negocios financieros privados con su amigo Santos en los “Paradise Papers” (Ver https://es.wikipedia.org/wiki/Paradise_Papers#Colombia ) y, a desempeñarse como el columnista de fondo del diario El Tiempo desde donde orienta la fracción santista de su clase social.
Con este curriculum de servicios; hoy 1 de marzo del 2021, escribe en su periódico matriz una columna titulada “Convidados de Piedra”, donde pone en alerta máxima a sus muy especializados lectores con el siguiente subtitulo: “Una Venezuela chavista representa una amenaza estratégica para Colombia”; en donde después de hacer el acostumbrado análisis de clase que hace la oligarquía colombiana sobre la revolución Bolivariana de Venezuela, y explicándose de manera subjetiva las posibles acciones que tomará el nuevo presidente de los EEUU Biden, cuyo balance del primer mes de gobierno no deja dudas que va encaminado a recuperar (como sea) el terreno perdido en la hegemonía de su país durante el pasado gobierno de Trump, y no se sabe con qué tanta información diplomática clasificada, o discreta y privada dispone, que sólo él puede obtener, llega a la siguiente conclusión, la que me permito transcribir para la información y análisis de los lectores de esta opinión:
… “En ese contexto, la única manera de cambiar esa dinámica es si EE. UU. involucra el tema de Venezuela en el diálogo que iniciará Biden, precisamente con esos rivales estratégicos, dentro de su política de reencuentro diplomático con el mundo. Es decir, en vez de ponerle más sanciones a Venezuela, hay que usar las que existen contra los aliados internacionales del régimen chavista. Dado que en Washington ya están pensando en modificarlas a cambio de concesiones en los temas de interés, se puede incluir en las exigencias su colaboración en la solución de la cuestión venezolana. Mejor dicho, si la crisis en Venezuela no se integra a las prioridades estratégicas globales de los gringos, no habrá demasiada esperanza.
Venezuela es un ‘activo’ valioso para los rivales de Estados Unidos. Sin embargo, Maduro no es tan importante como para dejar de sacrificarlo a cambio de un nuevo acuerdo nuclear con Irán, a cambio del levantamiento de las sanciones económicas a Rusia, a cambio de un acceso no conflictivo de China al mercado gringo, a cambio de una normalización plena de las relaciones económicas y diplomáticas con Cuba. Es decir, la transición en Venezuela no pasa por Bogotá, ni siquiera por Caracas. Ya está en manos de otros.” (https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/gabriel-silva-lujan/convidados-de-piedra-columna-de-gabriel-silva-lujan-570076)
Entonces, ¿estará el complejo asunto colombo venezolano en manos de otros?
Fuente imagen: Internet Getty Images: Gabriel Silva y Álvaro Uribe Vélez. 04. Dic. 009
He vuelto a leer el Quijote, el libro de la gran crisis de su época, ahora en esta otra gran crisis civilizatoria del siglo XXI. Aún recuerdo, la primera lectura que hice. Era 1968, Universidad Nacional de Bogotá, primer semestre de Antropología y el profesor de la materia técnicas de redacción, que en aquellos años era obligatoria para enseñarnos a escribir un informe científico en la lengua de Cervantes, hacer frases sentenciosas cuidando los adjetivos, poner comas y puntos, enumerar tópicos y subtemas, citar la bibliografía, cuidar los márgenes y todo eso; nos dio a los primíparos o advenedizos, una versión mimeografiada del capítulo sobre la batalla con los molinos de viento como lectura auxiliar y forzosa de leer, porque se iría a discutir y a desmenuzar en las siguientes clases, lo que así se hizo.
Pero fue tal el impacto que me causó aquella lectura, que me fui al centro de Bogotá a las librerías de segunda mano a comprar una versión completa, actualizada y barata del libro de las aventuras del “ingenioso Hidalgo manchego”, para seguirle el camino de aquella obstinación armada. Casualmente, también había tomado simultáneamente el curso de historia de Colombia con el emérito académico, historiador y pedagogo insuperable Darío Mesa, quien explicandonos (como solo él sabía hacerlo) la necesidad de conocer la España que había venido a América en los siglos XV, XVI, XVII, a descubrirnos y colonizarnos, o a depredarnos según se mire, para lo cual era indispensable conocer o mejor caracterizar aquella sociedad históricamente con conceptos científicos aportados por la ciencia histórica:
La “leyenda negra” aportada por la gente “coloreada” fuera originaria nativa o traída como esclava, confrontada con la leyenda rosa de los hispanófilos gobernantes pseudo aristocráticos colombianos, pero por sobre todo, ubicando la sociedad española de aquella época como parte de la Totalidad contradictoria y en lucha de la Europa colonial occidental, dentro del complejísimo y abigarrado proceso histórico que en ese momento se discutía en las universidades y academias de historia del mundo entero: La transición feudal capitalista universal, ahora enriquecida para América con una nueva categoría recientemente sacada de los escritos de Marx, sobre el llamado Modo de Producción despótico-aldeano (asiático) con la que se analizaban las grandes culturas indígenas americanas que encontraron los conquistadores españoles en su rapiña y depredación colonial, y claro, la síntesis mestiza surgida de aquel cataclismo civilizatorio.
Era un periodo de gran agitación intelectual y político en Universidades colombianas, que en ese momento de la lucha de clases se enfrentaba a los intentos del destacado miembro del Opus Dei Arismendi Posada, ministro de educación del presidente Lleras Restrepo, quien como herencia política dejó como programa educativo al siguiente presidente del Frente Nacional Misael Pastrana, el famoso Plan Básico, es decir la política impuesta por las finanzas de la fundación Rockefeller para privatizar, elitizar y entregar a la curia, o por mejor decir, “norteamericanizar” las universidad públicas de las grandes ciudades colombianas; planes los cuales se opuso en las calles de todas esas ciudades con gran energía y radicalidad, todo el estudiantado del país.
En esa caldera de lucha por la democratización de la educación en Colombia, en la cual participé con suma alegría juvenil como un militante más de la Juco, donde circulaba la dolorosa carta de despedida del Che a sus padres donde les dice: “1 de abril de 1965. Queridos viejos: Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo” … también llegó a mis manos el artículo del conocido historiador francés e hispanófilo Pierre Villar, que circulaba mimeografiado entre los compañeros del curso, donde el historiador hacía una interpretación insuperable de fondo socio histórico del libro el Quijote de Cervantes titulado “El Tiempo del Quijote”, publicado en castellano en 1966 en Barcelona. ¡Qué descubrimiento!
Claro que hay innumerables interpretaciones, comentarios, publicaciones y opiniones de todo tipo, (repito: de todo tipo) sobre un libro tan universal y clásico como el Quijote, que además de tener más de cuatrocientos años de viejo, ha sido traducido a todos los idiomas de la humanidad. Quien busque en Internet, por ejemplo, solo en castellano encontrará la pasmosa cifra de 9 millones de resultados. Pero en ese maremágnum cibernético (es triste reconocerlo) hay “relativamente” un número menor de interpretaciones marxistas, o que tomando los conceptos de los fundadores del materialismo histórico ayuden a asimilar racional y de manera contextual las aventuras del hidalgo-venido-a-menos Alonso Quijano en la España del siglo XVII. La mayoría parten o se sustentan en el estudio fecundo del historiador Villar antes comentado. Por ahora me atrevería a sugerir a quien le interese, el reciente estudio titulado “El inconsciente ideológico de Don Quijote y la locura necesaria” de David Becerra Mayor que se puede consultar en https://www.researchgate.net/publication/266226051_El_inconsciente_ideologico_de_don_Quijote_y_la_locura_necesaria_Revista_de_critica_literaria_marxista_2_2009_pp_7-32/link/5c3ce256458515a4c725b477/download
Con esto, vuelvo al principio del escrito. De la obsesiva lucha armada que Don Quijote acompañado de su rocín y su sufrido Sancho Panza, realizó para tratar de superar el mundo en la tremenda crisis que le tocó vivir, es posible contar 20 aciagas derrotas. Quizás haya más que se me escapan. Voy a mencionar las que encontré:
1-Con los molineros que se niegan a reconocer a Dulcinea. 2-Con los seguidores de Roldán. 3- Con los 35 gigantes que el mago Frestón ha transformado en molinos de viento. 4- Con los arrieros que han apaleado a rocinante y luego lo apalean a él. 5- Con el arriero que lo apalea porque cree que le está haciendo el amor a la fea Maritornes. 6- Con el cuadrillero que con un candil de hierro le da en la cabeza. 7- Con el ejército transformado en ovejas y el pastor que lo derriba. 8- Con los seis gigantes convertidos en ruidosos mazos del Batán. 9- Con Cardenio que lo tumba de una pedrada. 10- Con los encantadores que lo cuelgan de la muñeca en la ventana de una doncella adolorida. 11-Con los fantasmas enmascarados que lo meten en una jaula. 12-Con el cabrero convertido en demonio que lo ofende. 13- Con uno de los portadores del paso de la virgen, en la procesión para pedir la lluvia. 14. Con los aldeanos en el concurso de rebuznadores. 15- Con molineros que lo rescatan de la barca que va hacia las ruedas de una aceña o molino de agua y no lo dejan ir al castillo a socorrer a la princesa cautiva. 16- Con los gatos convertidos en demonios, uno de ellos le aruña la cara. 17 con las pellizcadoras que lo martirizan en silencio y en la oscuridad nocturna- 18. Con la manada de toros que lo arrollan. 19- El revolcón que le da Sancho para no dejarse azotar y lo lleva a dejarse capturar por unos bandidos. 20- Con el caballero de la Blanca Luna (Sansón Carrasco) en las playas de Barcelona.
Esta última derrota es la que le impone a Don Quijote el retiro de las armas y a su entrega, minando fatalmente su voluntad de lucha, y es la que le ocasiona la gran postración melancólica y lánguida que lo lleva a la muerte. Es muy probable (no lo dice) que el caballero de la triste figura pretenda mostrarnos que este sea el destino de todos los derrotados en la vida. Es probable.
En este invierno septentrional acosado por la espantosa pandemia Covid 19, y viendo en las noticias la intensa crisis del Sistema Mundo, el derrumbe de la democracia y la mengua del Hegemón universal, con la recia competencia multilateral que debe enfrentar; esta segunda lectura completa del Quijote de la Mancha, ese libro que retrata magistralmente una crisis histórica de proporciones similares a la actual, me ha servido para recordar todas las palabras castizas muchas de ellas ya en desuso, pero que en mi lejana infancia todavía eran lenguaje vivo y superviviente en el idioma hablado en mi provincia urbano-rural del valle del río Saravita en Colombia.
He tenido la paciencia de subrayarlas con tinta roja, una por una, sin nostalgias, solo como recuerdo. También de sacar el tiempo para enumerar las derrotas de la terca lucha armada emprendida por el gran caballero manchego que enfrentó impávido a unos leones hambrientos, que para suerte de la humanidad, aquel día lo ignoraron, permitiéndole morir desarmado en su lecho y rodeado de sus seres queridos.
Es evidente un deterioro “catastrófico” en la vida cotidiana de los colombianos, así como el agravamiento de las diferentes crisis que hunden al país en la más oscura de las desesperanzas, como son: 1- La crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus. 2-La crisis económica que más que crisis es una ruina, un verdadero desastre económico que va desde el aumento despiadado de la miseria y la pobreza, la desigualdad, el desempleo masivo y del tan perseguido rebusque precario. 3-La tan visible crisis de la seguridad pública que abarca; tanto el fracaso del pacto de cúpulas JM Santos-Timochenko 2016 para la desmovilización de las antiguas Farc-EP, con sus perfidias y falsas implementaciones y que ahora (12.02.2021, se pretende relanzar ampliándolo a la nulidad del subpresidente Duque), como las repercusiones sociales y políticas de tal fracaso que ya empiezan a preocupar a la comunidad internacional, tales como:
La violación de los más elementales derechos humanos de la población en campos y ciudades por parte del Poder dominante y sus sostenedores de facto, que miran con total indolencia las masacres cotidianas de líderes sociales, los ajusticiamientos de ex combatientes, la represión judicialización y estigmatización del movimiento social, los montajes judiciales, etc. 4- La crisisde las relaciones diplomáticas totalmente ideologizadas contra el molina de viento del castro chavismo, convertido en realidad en las relaciones con Cuba, Venezuela, Nicaragua, o el golpe de la OEA en Bolivia: Monseñor Ordoñez embajador en la OEA y compinche íntimo del mentecato Almagro, el comandante “Trumpista” de bloque Capital Fachito Santos como embajador en Washington, y la señora Blum, la dueña maligna” del castillo del ex tinto duque Holmes Trujillo como canciller del régimen. ! ¡Vaya almácigo!
Esto para no hablar en extenso de la 5°crisis. Sobre la gran descomposición del aparato militar que a pesar de los esfuerzos de la OTAN y el US Army por superarla, continúa atrapada en el círculo vicioso de sus infernales escándalos, los que pretende continuar tapando con el escolástico y gastado achaque de las “manzanas podridas”.
Es obvio que en un tablado, tarima o escenario tal, surgen infinidad de propuestas, foros, conversatorios y debates, nacionales e internacionales, para analizar los dos aspectos contradictorios de tal realidad. Uno, el presente y futuro de la paz en Colombia. Otro, el presente y futuro de la guerra en Colombia, cuyo mejor análisis (lo vuelvo a repetir) está contenido en el interesante análisis elaborado por Juan Carlos Garzón Vergara, titulado “Las 10 dinámicas que marcarán la violencia organizada en 2021”, publicado en la Silla Vacía, el 30 de enero del 2021; donde se puede ver el análisis de los 10 (ojo diez) elementos relacionados en el título y con los cuales el autor examina el conflicto reciclado en Colombia e invita a debatirlo: ( favor consultar https://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-paz/las-10-dinamicas-marcaran-la-violencia-organizada-2021-77594 )
Sin embargo, el análisis de la contradicción señalada en el párrafo anterior cae en el vacío, sino se enmarca en la profunda y gran contradicción principal ante la cual todas las demás se tornan secundarias, como es la contradicción histórica de dependencia/ atraso de la formación económico-social de Colombia (o sociedad colombiana) con el Imperialismo estadounidense que se remonta a las últimas décadas del siglo XIX, y, que ha sido confirmada y vuelta a confirmar por todos los estudios de todas las ciencias sociales existentes hasta hoy: Por la historia, la economía, la sociología, la antropología, la ciencia política, los estudios jurídicos, la diplomacia, la historia militar, la ciencias de la comunicación, la psicología, el cine, la literatura, y claro, todas las demás expresiones artísticas, no solo de Colombia sino del continente americano y aún de otros continentes.
Ahora bien, esta contradicción tan ocultada como combatida por todos los sostenedores del bloque de poder dominante, quienes con la consigna con la cual se han beneficiado a lo largo de su desarrollo de siglos del “Respice Polum” (mirar a la estrella polar del norte), enunciada en 1914 por Marco Fidel Suarez, aquel hombre pobre y pobre hombre, quien según su copartidario conservador Laureano Gómez “sudaba prevaricato”; así como los diferentes aspectos científicos antes mencionados parecerían un mar-océano gigantesco muy denso y difícil de asimilar o siquiera sintetizar en pocas palabras. Lo que no pasa de ser otro sofisma más para evitar su comprensión. Hoy, si es posible captarla en su desarrollo, su movimiento y en su magnitud con una imagen sencilla:
El Estado colombiano, construido durante siglos y mediante guerras civiles y pactos de cúpulas por ese bloque de poder oligárquico, pelechador y usufructuario de tal relación con la “Estrella Polar”, se ha convertido en la punta de lanza del Imperialismo estadounidense indispensable para su dominación de América Latina y el Caribe ( ojo, indispensable) y para lo cual ha construido en territorio colombiano con la aquiescencia del bloque de poder oligárquico cipayo, 9 (nueve) grandes e importantes bases militares, reforzadas en mayo 2018, mediante un pacto con JM Santos, con el poderío múltiple de la OTAN. (Ver imagen)
Incluso sobrepasando a su más importante posesión colonial-militar de Puerto Rico. Por tanto, es incorrecto seguir llamado a Colombia como el “Israel de Latinoamérica”, pues esta comparación se ha agotado, porque Colombia no tiene ni de lejos el desarrollo industrial o social, incluso político o civilizatorio, o militar (hay quienes afirman que Israel es una potencia atómica) del Estado Israelí que es una potencia en sí misma; mientras Colombia no pasa de ser un títere de trapo, un pelele, totalmente dependiente de los intereses de momento de la Estrella Polar, cuya inicial luz cegadora empieza a languidecer dramáticamente aunque sin extinguirse del todo, después del regreso definitivo y por mucho más tiempo de la luz propia de la estela de Simón Bolívar en todo el continente.
¿A dónde conduce la anterior caracterización? A la segunda contradicción real, que el desarrollo de la dominación Imperialista en Nuestramérica ha generado en su lucha de contrarios, que ha tornado en interno un proceso externo; uniendo en uno solo dos procesos sociales opuestos que actualmente se desarrollan tanto en Venezuela como en Colombia.
Este aspecto que ya había sido señalado hace años en sus inicios, cuando el presidente Obama en marzo del 2015 declaró a Venezuela como “amenaza a la seguridad de EEUU”, hoy está en pleno desarrollo, y por extraño que parezca, la suerte del proceso social antiimperialista y liberador venezolano está condicionado a lo que suceda en Colombia y al contrario, el futuro de la paz y de la superación completa del conflicto reciclado en Colombia, está determinado por lo que suceda o no, en Venezuela.
He aquí la importancia de la “frontera colombo venezolana”, ahora si es aceptada por todos los bandos en contradicción: el rol estratégico que tienen los campamentos y bases que la OTAN tiene en conjunto con el ejército colombiano y sus auxiliares de facto a lo largo de dicha frontera, cotidianamente denunciados y revelados por el presidente Maduro en sus comparecencias públicas. O, el sitio de “recuesto y las líneas imaginarias” (¿tierra de nadie?) reconocidas por el comandante del ELN Pablo Beltrán 12.02.2021. (consultar https://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/pablo-beltran-el-eln-afirma-que-al-embajador-de-cuba-lo-enganaron-566413 )
El gobierno cipayo de Colombia, se adecuará sumisamente y sin chistar a lo que diga el gobernante de turno en Washington; sea republicano o sea demócrata. Sea Trump o sea Biden. No harán diferencia. Moverá la cola canina con tal de recibir las migajas que le tiren, y procurará por todos los medios que sus “spinn doctors”, su abundantes comentaristas prepago y sus opinadores adictos, no descarnen o expongan al aire esta contradicción. No la mencionen, ni insinúen siquiera. Que se centren únicamente en lo doméstico: En continuar jugando embobados “a donde está la bolita” de la candidatura para el 2022, la de centroizquierda o la de izquierda humana, que se enfrentará en franca y honesta lid al candidato designado y respaldado con los dineros del Bloque de Poder Contrainsurgente que cuenta con todos los recursos y los medios legales e ilegales para imponerse, es decir todas las formas del terror del Estado con que disponen en este momento.
Contando eso sí, con la decoración sentimental y dramática y la manipulación mediática que aportan las jeremiadas, las lamentaciones y gemidos, los golpes de pecho y lloros de cocodrilo del Sancho Panza de vereda quindiana y su aliado de pactos, de carta va carta viene, el fullero jugador de póker y ex presidente colombiano; el bachiller bogotano Sansón Carrasco disfrazado de Quijote de la paz en Colombia (que como su antecesor Lleras Restrepo usó durante muchos años un falso nombre en el periódico el Espectador para justificar sus arbitrariedades), ofreciendo sus limpias manos positivas, para estrecharlas en un trío de tres con la nulidad del subpresidente Duque, con el fin de AMPLIAR el pacto de cúpulas de la Habana 2016 que se ha agotado definitivamente y sobre todo, para ofrecer su transparente y sincera amistad con el actual presidente estadounidense Biden, con el fin de resolver de una vez por todas y con el futuro presidente colombiano (¿de la Calle? ) las diferentes crisis antes mencionadas que asolan al sufrido y dolorido pueblo trabajador colombiano.
Así tenemos entonces que, el futuro se ha tornado tan fugaz que ya es pasado.
Fuente imagen internet: JM Santos y el secretario de la OTAN Jens Stoltenberg.
Alguien explicando la Teoría del Caos, puso el ejemplo de una esfera perfecta colocada en la cima de una pirámide, que al soltarla no se puede predecir hacia cuál lado de la pirámide caerá.
La muerte de Carlos Holmes, ministro de defensa de Colombia, ungido por el “caballista imputado” y la caterva neofascista que lo sigue, como el más seguro presidente del país, no solo fue un accidente, un azar del cual nadie tenía sospecha, ni imaginaba o creía posible; sino que además como la esfera en el vértice de la pirámide, no sólo introdujo un elemento caótico impredecible entre los gobernantes, como en todo el pseudo partido político que se autodenomina Centro Democrático (que ni es del centro y mucho menos democrático) al estimular los apetitos individuales en el almácigo o semillero de los muchos aspirantes a “remplazarlo”, como continuador del Poder dominante y quienes rápidamente llamaron a los oráculos de la gran prensa adicta (cuyos dueños son bastante bien conocidos) para que pusieran a circular sus nombres, todos, todos, al cual más el mejor:
Tomás Uribe de “la casa”, Álex Char de la seccional Caribe, Federico Gutiérrez de Antioquia, la actual vicepresidenta Marta Lucía Ramírez por los contratistas de la seguridad nacional, Juan Carlos Pinzón por las fuerzas armadas, Paloma Valencia por la seccional del Cauca, Dilian Francisca Toro por la del valle del Cauca, Francisco Santos por el bloque capital, Noemí Sanín para el despiste y relleno, David Barguil del partido conservador y algunos burócratas destacados con menor opción como Juan Carlos Echeverri, Mauricio Cárdenas o el chiquito Luis Alberto Moreno de Pastrana.
Pero no solo en el uribismo gobernante han percibido el vacío. También los liberales, los así mismos llamados progresistas, verdes, e incluso liberales-socialdemócratas han eructado su codicia electoral atragantada, claro está, haciendo eco a la matriz mediática ideológica de constituirse como “centroizquierda”, enfrentada a los dos extremos de la baraja presidencial que señaló Nayibe. Así que mediante trinos escalonados pero coincidentes, los precandidatos Fajardo, Navarro, Robledo, De la Calle, Cristo y Juan Manuel Galán anuncian su confluencia y la continuidad de sus reuniones con el fin de continuar “discutiendo principios ideológicos que los unen” con el fin de conformar una alianza electoral de grandes expectativas (Consultar https://www.elespectador.com/noticias/politica/se-decantan-los-jugadores-de-la-alianza-de-centroizquierda/ )
Inmediatamente hubo quien puso el grito en el cielo porque no lo incluían y la lista de ambiciones multicolor se agrandó con los “ninguneados” Angela María, el omnipresente Roy Barreras y claro, el delfín del expresidente dueño del partido Liberal: el gran intelectual colombiano Simón Gaviria.
La llamada “izquierda democrática” con su nuevo aporte, el partido Comunes, tampoco es ajena a esta movida aunque para poder entrar en este juego deberá primero sortear con éxito dos trampas que la acechan, no se sabe cuál de las dos más ominosa.
1-Una responde a la pregunta: ¿Cree Usted sinceramente que el fascismo contrainsurgente en el Poder en Colombia, permitirá o tolerará que, una persona con las ideas políticas y la práctica que ha hecho de ellas el señor Gustavo Petro, pueda llegar a la presidencia de Colombia? ¿Sinceramente lo cree?
2-La otra es todavía más siniestra, producto de la aplicación y ejecución asimétrica del Acuerdo de la Habana 2016, en este caso de la Justicia Especial para la Paz: La cúpula o antiguo secretariado de las Farc-EP, actualmente dirigente del actual partido Comunes, ha sido llamada por esa jurisdicción transicional para que responda por los “crímenes de guerra” cometidos durante el conflicto que terminó con el desarme de esa guerrilla en el 2016.
Un llamamiento tal, con idénticas implicaciones internacionales no se ha visto simétrico al día dehoy. Por ejemplo, para los determinadores en la presidencia de la República de bombardeos con bombas racimo made in USA a niños menores de edad, o a los determinadores y ejecutores de la estrategia contrainsurgente llamada por el señor ministro de defensa J M Santos con el sugestivo nombre de “ falsos positivos”, o, de todas las infinitas atrocidades de guerra y las innumerables violaciones del DIH cometidos por los innumerables “actores Estales y aliados”, durante las fechas pactadas en el Acuerdo; esto para no remontarnos a los determinadores y ejecutores de los bombardeos con napalm estadounidense en 1964 en Marquetalia, con los que el Poder dominante de aquel entonces inició el conflicto que se pretendió finalizar en la Habana con el pacto Santos Timochenko en el 2016.
Pues bien, el tener en la frente la “pé”, de ser un criminal de guerra, hace prácticamente imposible cualquier actividad política por elemental que sea. No se diga de alianzas o convergencias con otros sectores que no querrán llevar en sus listas electorales a una persona tal, llámese comandante Tornillo, o Taladro, o lo que sea.
La trampa es sencilla y bien intencionada. Por algo los eclesiásticos y jesuitas metidos a jueces dicen que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones: Si los miembros del antiguo Secretariado de las Farc-EP no aceptan esta acusación pasarán a la justicia ordinaria. A la conmovedora y enternecedora competencia “humanitaria” de la Fiscalía de Colombia.
Y si aceptan los cargos, como todo lo indica y se auto declaran “criminales de guerra”, y voluntariamente se ponen en la frente este hierro candente con todo lo que esto implica internacionalmente, pues es sabido por todos que estos crímenes de guerra nunca prescriben en la justicia universal. Así así no vayan (de momento, repito de momento) a una mazmorra colombiana, y les cambien esta por servicios sociales como recoger la mierda de los perros en los parques de los ricos del norte de Bogotá, u otros servicios sociales menos dignos, entonces no solo habrán cambiado o renegado del ideario por el cual lucharon con las armas en la mano durante tan largos años, vaciando sus vidas; sino que se habrán convertido en una patética nulidad política que negará el mismo Acuerdo que firmaron con el fin de dejar las armas, dizque para hacer política.
Mientras tanto, mientras los políticos se encuentran “embobados” cuadrando en público el círculo de sus voraces apetitos electorales, el bloque contrainsurgente que no descansa; con sus intelectuales que son muchos y muy bien preparados, ya ha desmenuzado en el análisis el conflicto reciclado en el que se encuentra la sociedad colombiana en el momento actual, con el fin de enfrentarlo parte por parte, incluido el cumplimiento de los requerimientos Internacionales con la nueva administración que se inicia en EEUU.
En un muy interesante análisis (como siempre subestimado) elaborado por Juan Carlos Garzón Vergara, titulado “Las 10 dinámicas que marcarán la violencia organizada en 2021” y publicado en la Silla Vacía, el 30 de enero del 2021. Se pueden ver los 10 elementos relacionados en el título y con los cuales el autor examina el conflicto reciclado en Colombia:
1- La relación de los homicidios con Pandemia Covid 19 y el comportamiento de la movilidad, tránsito y el transporte de vacunas anti corona.
2-La persistencia de los homicidios donde se han incrementado, incluidas las zonas pactadas en el Acuerdo 2016
3- La fragmentación de los grupos armados ilegales (GAI)
4- La estrategia de los “objetivos de alto valor”
5-Las masacres y la respuesta Estatal.
6-Los homicidios de los líderes sociales.
7- Los cuestionamientos a la Fuerza Pública.
8-La política antinarcóticos y la seguridad.
9- La Frontera colombo venezolana.
10 Las otras formas de violencia.
Concluyendo finalmente así:
“Las diez dinámicas aquí descritas no tienen un final predeterminado y no estamos sujetos a un destino trágico. La violencia organizada se puede prevenir y contener. Pero para lograrlo es importante entender sus rupturas, transformaciones y también sus continuidades. El conflicto armado en Colombia ha cambiado y se requiere una visión renovada de la seguridad, que supere la discusión sobre el vacío Estatal, para abordar de frente su eficacia y legitimidad. En esto, desafortunadamente, también es posible que haya pocos avances en 2021. Este estancamiento es una oportunidad para abrir el debate, pensar en alternativas y hacer propuestas. Un propósito para el año que comienza”-(consultar https://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-paz/las-10-dinamicas-marcaran-la-violencia-organizada-2021-77594
Con esto, debiera quedar claro, cómo las contradicciones económico-sociales, jurídico-políticas e ideológicas se retuercen, se enmarañan, se complican y hasta se caotizan, en lo que se ha dado en llamar el nuevo conflicto reciclado de Colombia que como es evidente, va mucho más allá de la escogencia de un candidato presidencial para el 2022, con quien supuestamente se reemplazará esa otra nulidad política que ocupa actualmente la silla de la presidencia de Colombia.
Un grupo de compañeros que comparten conmigo el exilio y la larga y cruel persecución del Estado colombiano, me ha hecho llegar para la firma y adhesión, un documento firmado por diversas organizaciones internacionales que asistieron a la asamblea de constitución del partido “Comunes” (21-24.01 2021), que por su interés e implicaciones generales bien vale la pena reproducir:
Las Organizaciones Internacionales asistentes a la Segunda Asamblea Nacional Extraordinaria del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), celebrada los días 22, 23 y 24 de enero de 2021.
1.-Saludamos esta Segunda Asamblea Nacional Extraordinaria del Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) de Colombia.
2. Reconocemos el enorme esfuerzo del Partido FARC en la lucha por la implementación efectiva de los Acuerdos de Paz firmados en 2016, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno de Colombia.
3. Denunciamos la continua violación de los Acuerdos de Paz por el gobierno de Colombia, que en su lugar no ha cesado de agredir, perseguir y asesinar a centenares de colombianos y colombianas vinculados a las luchas sociales y políticas del país, de estimular y promover la organización de grupos paramilitares y de reprimir todo esfuerzo encaminado a la implementación efectiva de una paz digna, con justicia social y respeto a la vida. Desde la firma del Acuerdo de La Habana se han cometido más de 800 asesinatos de líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, sindicalistas, líderes de sustitución de cultivos de uso ilícito, reclamantes de tierras y luchadores por la paz.
4. Denunciamos igualmente que, con la anuencia del Gobierno y los sectores sociales, económicos y políticos más retrogradas del país, Colombia ha sido convertida cabeza de playa de los intereses del imperialismo estadounidense en América Latina y el Caribe, promotor de conflictos contra otros países vecinos -como es el caso de Venezuela -sede de bases militares extranjeras y centro de operaciones de la conspiración imperialista contras nuestros pueblos.
5. Reclamamos decididamente la implementación efectiva e integral del Acuerdo de Paz por parte del Estado y las autoridades gubernamentales, el respeto a la vida digna y el cese de las agresiones contra el pueblo colombiano; asimismo que se abran las compuertas para una paz completa a través de la salida política negociada con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
6. Demandamos la inmediata libertad de todas y todos los prisioneros políticos. En el caso de FARC, para que se dé cumplimiento a la Ley 1820 de amnistía e indulto para los más de 300 prisioneros firmantes del Acuerdo. Atención especial merece el Camarada Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda ‘Simón Trinidad’, firmante del Acuerdo de Paz, injustamente extraditado y condenado a 60 años de prisión en Estados Unidos, por cuya repatriación y libertad urge desarrollar una campaña internacional.
7.Hacemos un llamado a la comunidad internacional a que exija el cumplimiento de los Acuerdos de Paz que permitan a Colombia, tras largos años de guerra, avanzar por una ruta de paz verdadera, de reencuentro de su población y de construcción de una sociedad genuinamente democrática y participativa.
8.Afirmamos que la lucha por la paz en Colombia es la lucha por la paz en Nuestra América. Que no habrá una paz verdadera en nuestros pueblos y sociedades mientras prevalezca esta situación de violencia indiscriminada, terrorismo de Estado, ejecuciones a mansalva y agresiones de todo tipo contra el pueblo colombiano. Porque en la defensa de la vida y la dignidad, todos y todas somos Colombia. En consecuencia, es preciso fortalecer la unidad y solidaridad internacionalista alrededor de una campaña global por la paz y la vida digna.
9. Afirmamos que la lucha por la paz en Colombia es también la lucha por la vigencia de una democracia en la que la persecución, detenciones, encarcelamientos, asesinatos y todo tipo de proscripciones propias de la Doctrina de la Seguridad Nacional ya no ocurran. Colombia no es una democracia y todos los sabemos.
10. Hacemos un llamado vehemente a la unidad del pueblo colombiano y sus organizaciones en la lucha por la paz y la justicia social. El espíritu unitario es columna indispensable para enfrentar a los mercaderes de la guerra, la violencia y la muerte.
11. Reafirmamos nuestra disposición activa y militante de respaldar y acompañar a los y las firmantes del Acuerdo de La Habana, al partido político surgido del mismo, al pueblo y las organizaciones colombianas en su esfuerzo enorme, justo y urgente para que prevalezcan la paz y la justicia social con dignidad y cese el asesinato sistemático, que prefigura un nuevo exterminio, habiendo sido asesinados ya 254 firmantes del Acuerdo. Desde nuestros respectivos pueblos seguiremos siendo una voz firme y permanente de denuncia, reclamo y solidaridad.
12. Confiamos en que los acuerdos y resoluciones aprobadas en la Segunda Asamblea Nacional Extraordinaria del Partido FARC constituyan un paso adelante en el fortalecimiento de la unidad patriótica y revolucionaria, la búsqueda de la paz y la consecución de la justicia social con dignidad para el hermano pueblo de Colombia. https://partidofarc.com.co/farc/2021/01/27/organizaciones-internacionales-repaldan-al-partido-de-la-rosa/?
Como se ve, es un documento amplio, solidario y en lenguaje correcto aunque ambiguo (en un momento histórico en donde se necesita la mayor claridad posible) bien intencionado y con importante llamado a la unidad popular en general, en donde en sus dos primeros puntos se saluda de manera escueta dicha asamblea, se reconocen los esfuerzos del partido farc (la rosa) “en la lucha por la implementación efectiva de los Acuerdos de Paz firmados en 2016, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno de Colombia”.
Y se continúa denunciando la situación de terrorismo de Estado imperante en Colombia (lo que no dudo en caracterizar como Fascismo), rechazando el incumplimiento del Acuerdo del 2016 (que los perjudicados han llamado Perfidia Estatal), así como repudiando “la anuencia del Gobierno y los sectores sociales, económicos y políticos más retrogradas del país, que han convertido a Colombia en cabeza de playa de los intereses del imperialismo estadounidense en América Latina y el Caribe”.
Anuencia que no es tal, sino esencia y carácter íntimo del Estado colombiano, conformado en siglos de guerras y violencia política Estatal contra las clases subordinadas, que la ciencia política, la historia comprometida y la sociología crítica de Colombia ha caracterizado con el nombre simple y fácil de retener de Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi) cuyo eje central y sobre el cual giran las demás ruedas dentadas es la gran embajada que el gobierno de los EEUU mantiene en Bogotá.
Es claro que en Colombia, nadie que se llame de avanzada, sea demócrata, progresista, o incluso que vaya más allá y se reclame revolucionario esté a favor de la guerra y mucho menos una tan degradada, abigarrada y compleja como la que desarrolla la contrainsurgencia colombo yanqui en Colombia y, que no haya desarrollado enormes esfuerzos en favor de la implementación del Acuerdo 2016; lo que bien miradas las cosas, no solo ha sido un esfuerzo del partido de la rosa sino más bien un esfuerzo colectivo del pueblo combativo que es perseguido y asesinado por esta razón.
Es un bulo infame y criminal puesto a circular por la omnipresente y omnipotente inteligencia militar colombiana y sus socios internacionales y periodísticos, para inculpar y satanizar a los combatientes que aún permanecen en armas resistiendo el fascismo colombiano, acusarlos de ser “guerreristas y traidores a la paz”, el cualno se le puede ni aceptar ni menos hacer eco.
No hay organización armada que se llame revolucionaria que no tenga en su inmediato interés una “Solución Politica” a dicha confrontación, sea esta negociada, como escriben los firmantes de la carta, o que sea consensuada, acordada, diplomática, pactada, convenida, etc, o con cualquiera de los muchos adjetivos que se le puedan agregar a esta consigna básica. Nadie, y esto debe quedar claro de una vez por todas, nadie está a favor de la continuación del conflicto interno en Colombia. Nadie.
Pero hay más. Tampoco hay nadie (como No sea parte del Bloque de Poder dominante) que esté en contra del Acuerdo de paz 2016 o de su implementación. Es todo lo contrario. Hay que implementarlo y ahora, pero también hay que dejarlo claro: de manera INTEGRAL E INTEGRA, como una Totalidad, tres conceptos relacionados pero diferentes, es decir tal y como se pactó al ser firmado en la Habana: sin mutilaciones, adendas, cambios, o mejoras para desvirtuarlo, o por retazos y módicas cuotas, como se está intentando.
Es una enseñanza del género humano, que destaca el que a las personas se le debe valorar por lo que hacen y no por lo que dicen, es decir por los hechos. Por lo que queda. Hasta el evangelio cristiano lo implora: “por sus frutos los conoceréis”. Dice el evangelista Mateo.
Bien. ¿Qué ha quedado del pacto Santos-Timochenko 2016, a la fecha de hoy?
Los 10 puntos de las organizaciones y personalidades firmantes de la carta en comento señalan algunos de los hechos que han quedado y siguen quedando. Pero faltan varias más: Las perfidias del Estado y su complicidades criminales, connivencias quejumbrosas y aceptaciones indignas de una contraparte no rendida sino humillada; los entrampamientos de la Fiscalía en asocio con la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) a varios de los firmantes del acuerdo que los obligó a tomar nuevamente las armas en defensa propia. Falta el sinnúmero las “traiciones” tanto al Acuerdo, como a los combatientes firmantes; las deslealtades, las intrigas intestinas, los negocios poco claros o francamente corruptos de la “rosca” de los trepadores, cooptados y pelechadores de los fondos internacionales destinados a la implementación del tal Acuerdo, que han sido señalados y denunciados valientemente por muchos de los firmantes del mismo pacto en mención. Faltan más cosas que quedan a los ojos de los colombianos ilusionados con el Acuerdo del 2016.
¿Por qué ocultarlo si son hechos protuberantes y visibles por todos los colombianos?
Por ejemplo ¿qué queda hoy de la otrora gran organización político militar de las Farc-EP con cerca de 25 mil combatientes que llegó a la Habana, construida en más de 50 años tras un acumulado histórico coagulado en sangre y sufrimientos, de resistencia a la violencia oficial contrainsurgente desatada como una agresión en 1964 contra un reducido grupo de campesinos cordilleranos satanizados como comunistas?
Han quedado cinco (5) residuos enfrentados entre sí: 2 grupos armados y, tres más desarmados agrupados bajo el nombre de partido de la rosa. Unidos todos los cinco en una sola cosa: en el deseo profundo de alcanzar una verdadera y total paz para los colombianos.
Y de la paz pactada ¿qué queda? Nada, o para ser más claros, una lista escrita de pendientes por realizar, o como lo denominó Londoyos “ese maldito papel que llaman Acuerdo de la Habana”. Un papel mojado. Es difícil decirlo pero en la práctica, nada de paz. Lo contrario, los colombianos ya no comunes sino de a pie, ven como el conflicto crece y se expande día a día en medio de la ofensiva Fascista y el terror del Estado, que cada día comete una matanza, un asesinato de un dirigente social o cívico, o fusila un firmante del tal Acuerdo 2016, o envía un comando narco paramilitar a Venezuela a matar al demonio del castro chavismo. Esto es lo que ha quedado del pacto liquidador Santos Timochenko en 2016.
Con esto, es claro que es muy positivo que el grupo de Timochenko Londoño, y sus íntimos e íntimas de armas, hayan dado el paso final y definitivo de abandonar el antiguo nombre de Farc (aunque siguen usando los trinos y espacios electrónicos de ese nombre) para tomar el sugestivo nombre de COMUNES y conformar un pequeño partido pequeñoburgués o de clase media con las disputas intestinas interminables, divisiones, fraccionamientos y deslealtades típicas de eso partidos marginales a los grandes partidos burgueses. Con una orientación promocionada públicamente de ser netamente electoral y centrado en ir a las elecciones presidenciales del 2022 mimetizado para no ser contado, dentro algún otro grupo que (aunque sea con dificultad) lo acepte en alianza o en convergencia.
¿Cómo puede ser esto negativo en una discusión dentro de la izquierda revolucionaria? Lo contrario. Ya lo había dicho ese gran revolucionario chino Mao Zedong en el verano de 1956: “Que se abran cien flores y compitan cien escuelas del pensamiento”. Si el presente es de lucha, el futuro sí que más.
Realmente es un paso positivo que separa aguas políticas e ideológicas después de 4 años de confusión de “gatos pardos” con liebres y, que aporta mucha claridad en estos momentos históricos, como lo decimos arriba, en los cuales se necesita la mayor claridad posible para enfrentar los retos que y están encima. No hay duda de que por ejemplo, las llamados disidencias de las Farc, ya no podrán ser llamados así, porque ya no hay de quien disentir, y la inteligencia militar y socios de la prensa adicta tendrán uno que otro quebradero de cabeza para acuñar otros nombres con los cuales designar peyorativamente a aquellos que aún siguen conservando ese tan mentado nombre de Farc-EP, con el cual siguen en la confrontación reciclada.
Así pues, y para no volver a decirlo; le deseamos el mejor de los destinos al nuevo partido de los Comunes, y esperamos que todas sus aspiraciones políticas y sueños personales de ser grandes parlamentarios colombianos o ministros del nuevo gobierno se les cumplan, no solo en este movido año 2021 sino en los lo que sigan, pues el futuro ya se está haciendo presente con todo su cúmulo de dolores y desastres, que necesariamente se tendrán que enfrentar.
Con este título trinó el ex presidente Samper, tirándoles la línea a la variopinta y numerosa oposición de Colombia para que escojan el próximo candidato presidencial; mientras Nayibe con sus habituales insultos, pide que ese afortunado alguien acabe con las dos vertientes del “trumpismo criollo” pero sin decir cuales son. En simultáneo, los dos rivales que se disputan la dirección de la hegemonía en el bloque de Poder Uribe Vélez y JM Santos, quienes saben muy bien lo que significa esa “relación de 200 años defendiendo unidos la democracia” como bien lo escribió el subpresidente Duque, enviaban al nuevo presidente estadounidense felicitaciones protocolarias, genuflexiones y zalemas, con el fin de seguir disfrutando de la más estrecha amistad y “cooperación” con el gobierno que inicia en EEUU, dejando en claro cómo la clase dominante colombiana se prepara y se acomoda en el complejo escenario que se ha abierto con la salida de la casa blanca del “Minotauro”, como lo caricaturizó Osuna en el diario El Espectador.
Mostrando también, una a vez más, cómo la clase dominante colombiana no solo pasa por alto sino enmascara la impronta histórica grabada en piedra, dicha por los propios gobernantes estadounidenses en 1954 cuando invadieron a Guatemala y con la que han impuesto su hegemonía en el Mundo por todos estos largos y sangrientos años de que “Estados Unidos no tiene amigos, tiene intereses”. (John Foster Dulles, ex secretario de Estado del gobierno Eisenhower.) Lo cual se puede confirmar en las crónicas de los corresponsales oficiales en la casa blanca del diario El Tiempo y la falsimedia adicta; donde dejan claro que “Colombia no es una prioridad para el nuevo presidente Biden, dada la cantidad de problemas inmediatos que debe entrar a resolver” (consultar https://caracol.com.co/programa/2021/01/21/hoy_por_hoy/1611198518_671513.html )
Remitiéndonos al punto de partida para cualquier análisis que se pretenda hacer de la nueva administración en los EEUU, donde cambian los presidentes, pero NO los intereses de gran potencia hegemónica que siguen siendo los mismos, en un mundo que se ha movido demasiado y ya no es el mismo de hace cuatro años, incluso, dentro de los mismos EEUU.
Hay cambios de estilo evidentes, donde las bravuconadas y balandronadas de Trump, con sus trinos mentirosos, sus espectáculos mediáticos, sus amenazas de chico malo despeinado pero “proud” orgulloso, sus guantes y su largo abrigo negro y que muchos atribuyeron a una variación siglo 21 del tradicional “garrote imperialista”, va a ser remplazado por la otra versión también conocida de la diplomacia hegemónica conocida como la zanahoria hervida y blanda de la diplomacia, las buenas maneras y la conocida corrección del lenguaje correcto. Es claro que en la dicotomía globalismo-nacionalismo; el globalismo tradicional estadounidense volverá a tomar la preponderancia sobre el nacionalismo blanco supremacista y aislacionista de los muros que intentó imponer durante estos cuatro años pasado el gobierno Trump.
También habrá cambios en la estrategia: Hacia adentro y hacia afuera: Hacia adentro, primero que todo, el gobierno entrante como lo están demostrando los primeros decretos de Biden; intentará enfrentar el desastre de los 400 mil muertos dejados, hasta ahora, por el Coronavirus y la decisión malthusiana del gobierno saliente de priorizar la economía menospreciando la vida (sobrevivirán los mejores) y que le costó la presidencia a Trump. También se intentará rápidamente superar, en lo posible, la profunda crisis económica en la que se debate la economía estadounidense agravada por la pandemia corona; así como remontar la consecuente desigualdad social, la crispación social y política, y la grieta peligrosa del racismo, sobre lo cual flotó el gobierno anterior.
Sin duda y como quedó demostrado en el acto de posesión de Biden en donde participó el ex vicepresidente republicano Pence (a quien los chicos malos y orgullosos le mostraron en la toma del capitolio la horca de los traidores, lo que recuerda en Colombia los insultos de los uribistas a JM Santos llamándolo traidor) procurará por todos los medios restablecer el “Consenso dominante” regresando al bipartidismo tradicional y minimizando la posible división republicana y el surgimiento de un partido Trumpista que sigue contando con cerca de 74 millones de votos de gente del común, además de Pompeo con sus soportes económico-militares, que no son para despreciar.
Hacia afuera, Biden comprobará lo mucho que se ha movido el Mundo en sus giros, indudablemente acelerados por el gobierno saliente. Primero, habrá tres potencias nucleares que en lugar de someterse como antes, ahora se han fortalecido enormemente. China, Rusia y una potencia menospreciada y ridiculizada pero igual de poderosa militarmente que es Corea del Norte.
Luego, encontrará una potencia como Irán que en lugar de haberse rendido tras las sanciones criminales en su contra, las múltiples conspiraciones y el asesinato vil del general Qasem Soleimani, ha avanzado hasta convertirse en una respetable y masiva potencia militar, religiosa y moral que deberá ser tenida muy en cuenta en el Asia central. Encontrará un muy complejo y convulsionado mundo musulmán tanto en Asia como en África, cada vez más polarizado y animado en contra de los EEUU; dividido entre un centro rico formado por los países musulmanes petroleros del golfo pérsico aliados de EEUU e Israel, y un resto de países pobres y parias adversos a esta alianza y solidarios con el masacrado pueblo de Yemen; pero por sobre todo, una Siria de ejemplo, que no fue tomada militarmente por el US Army con sus grupos armados aliados gracias a la poderosa ayuda rusa.
Descubrirá que Europa también se ha movido: ha sido desmembrada por el Brexit nacionalista promovido por su antecesor y su despeinada y mala caricatura inglesa. La guerra en Ucrania y la revolución en Bielorrusia con la que se quería cercar o acorralar a Rusia no han dado los resultados esperados, por el contrario, Rusia ha sabido responder en Crimea cambiando la correlación geoestratégica. Además, los fieles y sempiternos aliados europeos construidos con el “Plan Marshall” de la II postguerra, también con las medidas y sanciones del chico rudo y orgulloso del peluquín dorado, han tomado conciencia de que también tienen “intereses” que defender en un Mundo cada vez más multipolar, y que el gobierno anterior no pudo (literalmente no pudo) echar hacia atrás por más que lo intentó de todas las formas.
Igualmente en su tradicional Patio Trasero, que la falsimedia corporativa central quiere mostrar como el idilio jardín latinoamericano y caribeño, también se ha movido y de qué manera: Cuba, la digna república de Cuba, que según la gusanera de Miami sería la fruta que caería después de tantos años de criminales sanciones yanquis, nada que cae; por el contrario cada día se fortalece en el digno pueblo cubano su conciencia soberana y socialista. Guaidó es un espectro; el gobierno venezolano al que el subpresidente Duque, el pinochetista Piñera, el mentecato con cara de mentecato de Almagro y claro, Pompeo, daban pocas horas de vida, les dice chao a Trump y Pompeo sus perseguidores implacables. La frontera colombo-venezolana NO ha sido tomada militarmente por los narco para militares oficiales apoyados por el ejercito colombiano asesorado por la OTAN, porque el gobierno del subpresidente Duque ya no da más. Mientras tanto, el gobierno venezolano reclama por todos los medios su soberanía sobre el Esequibo entregada a Trump por el fantasma de Guaidó.
Además, la incansable y poderosa movilización popular en Chile, tiene en jaque las reliquias del régimen de Pinochet montado por un golpe de la CIA en 1973. Bolivia, derrotó (con la movilización popular masiva y consciente que luego se tradujo en votos) a los golpistas montados hace un año por el ministerio de colonias yanqui de la OEA y su esperpéntico Almagro. Y el patético Trumpista brasileño de Bolsonaro, cada día enfrenta más dificultades de todo tipo para imponer el modelo de la democracia maltusiana inspirado en el norte. Centroamérica es una caldera hirviendo donde nadie quiera vivir, mientras México hace esfuerzos por limpiar al Estado de la toma que hicieron los narcotraficantes asesorados por generales de la policía de Colombia.
Con esto, díganme caballeros ¿funcionará la zanahoria diplomática?
Es posible que viejos cuadros político-empresariales ligados al superpoderoso complejo militar industrial financiero que representan la familia presidencial de los Clinton, Obama y ahora toma nuevamente el timón con Biden, no tengan las cosas tan despejadas como quieren hacérnoslo creer. Por ejemplo, el nuevo secretario de Estado Anthony Blinken, miembro de una familia de banqueros neoyorquinos, quien tuvo un muy importante papel como asesor nacional de la seguridad durante la participación de Estados Unidos en las invasiones militares y guerras en Libia, Siria, Irak y Egipto y con más de 20 años de experiencia en estos asuntos.
O, el secretario de seguridad nacional, el nacido cubano Alejandro Mayorkas, quien fuera fiscal general de California, director del servicio de inmigración y ciudadanía y director adjunto del departamento de seguridad nacional durante el gobierno de Obama, que deportó la mayor cantidad de inmigrantes en la historia reciente de los EEUU.
O, la señora directora nacional de inteligencia Avril Haines, quien trabajó como directora adjunta de la CIA y asesora de seguridad nacional durante el Gobierno de Obama, reemplazando a Anthony Blinken en ese cargo y que sin duda llegará a ser la mujer con más alto rango en la tan “conocida” inteligencia de los EEUU.
O, el experimentado y cascado John Kerry, conocidísimo en el Mundo cuando trabajó como secretario de Estado del gobierno de Obama, ahora nombrado por Biden por su amistad personal y cercanía de edades como enviado especial para el cambio climático.
No puedan manejar a su antojo este complejo, contradictorio y azaroso Mundo que se le presenta al presidente Biden y a su estrategia político militar de seguir siendo el Hegemón universal del sistema imperialista neoliberal que domina el Mundo multipolar actual y tal vez, es probable o posible que, se vean obligados a usar medios algo más “convincentes” para aumentar las ganancias del complejo militar industrial financiero que representan.
No hay duda de que el Estado de Colombia, como uno de los más obsecuentes y tradicionales servidores de los intereses estadounidenses en Latinoamérica y el Caribe, seguirá en esa barca bamboleante que ahora ha entrado en deriva por razones de la necesidad histórica, el azar y la aborrecida lucha de clases que llegó al capitolio de la democracia estadounidense. Colombia seguirá necesariamente cumpliendo el papel que se le ha asignado y cumple con presteza de ser el Israel para Nuestramérica; y eso es lo que está haciendo y continuará haciendo durante los próximos 4 años del gobierno de Biden, porque fueron precisamente durante los gobiernos de los actuales albaceas y promotores de Biden, los gobiernos de la familia de los Clinton y los de Obama, cuando se ejecutó el plan Colombia/Ira para convertir a el ejército colombiano en una copia del Israelí; cuando se creó y difundió el cuento chimbo del Castro Chavismo; cuando el mismo Obama declaró con toda la fuerza de sus modales que Venezuela Bolivariana era una amenaza para la seguridad de los EEUU, y esto no lo va a cambiar el presidente Biden, quien desde siempre reconoció al fantasma de Guaidó como presidente corpóreo de Venezuela e invitó a su posesión presidencial al representante del fantasma que se hizo carne en Washington este 20 de enero con el nombre de Carlos Vecchio acompañado de su carnal compañero Fachito Santos embajador colombiano en USA, indicando claramente “lo por venir” . (ver 1)https://presidenciave.com/embajadas/embajador-vecchio-asiste-como-invitado-especial-a-la-toma-de-posesion-del-presidente-electo-joe-biden/)