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En Colombia también las mascotas se parecen a sus dueños

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

Aquí en Europa, los vendedores de animales domésticos o mascotas (pets en inglés para que me entiendan en Colombia) cuando aconsejan a algún comprador que se acerca a su tienda, le indican con todo respeto (como manda el manual de derecho internacional humanitario de las mascotas (DIHM), que existe un viejo refrán de la sabiduría popular compartido por la mayoría de las lenguas indoeuropeas que sentencia así:  “las mascotas se parecen a sus dueños”. No solo en lo físico, sino en sus comportamientos. Y para confirmar el aserto del viejo refrán basta simplemente ver las fotos y leer la entrevista que el diario el Espectador (18.11.2.019) hace al consejero presidencial para la Seguridad Nacional (vaya con el término) Rafael Guarín, quien con un brinco de sapo, saltó de la inefable revista Semana, donde escribía las más extremistas y flamígeras diatribas uribistas sacadas de lo mejor de los manuales contrainsurgentes, al “Palacio de Nari” para cuchichearle al oído al presidente Duque sobre tan complicados asuntos. ( Ver  https://www.elespectador.com/noticias/judicial/el-problema-no-eran-las-farc-era-la-coca-consejero-presidencial-de-seguridad-articulo-891506

 

Varios son los profundos temas que aborda el señor consejero de la Seguridad Nacional Guarín, que se resumen en el titulo de la mencionada entrevista: “El problema no eran las Farc, era la coca”. En adelante, toda su profunda argumentación se reduce a confirmar esta simpleza dictada desde las oficinas del norte continental y, a reducir una muy compleja, contradictoria, explosiva y mortífera situación social que se vive en el Departamento del Cauca con los más pedreros, simples y provocadores argumentos: “En el norte del Cauca, si uno saca la mano por la ventana del carro blindado con escoltas del ejercito que me trasportó, a lado y lado recoge hojas de coca y marihuana”. Y como buen contrainsurgente a plantear una hipotética y extravagante relación matemática inversa entre hectáreas sembradas de coca con el número de hombres de la Task Force que las combaten. A menos hombres armados de la fuerza de tarea “Apolo”, ampliación en 5 veces el número de hectáreas sembradas con coca, y desde luego, de estructuras armadas residuales y extranjeras (ojo, residuos de no se sabe qué, y más ojo con esta peligrosa afirmación: “hay una estructura armada bajo la dirección de un cartel extranjero” sic).

 

Contra las cuales, el gobierno dispone no solo de la Constitución (contrainsurgente) y las leyes (contrainsurgentes) sino en especial la ley (contrainsurgente) número 1908, (sic) que permite al gobierno a definir los “Grupos Armados Organizados” y el tratamiento que se les debe dar, sin importar si allí hay niños por rescatar. Ergo, el bombardeo que en lugar de rescatar niños los descuartizó, es, como lo afirmó el presidente, “legal y legítimo”, y, en la eventualidad de que hubiese habido una presunta o posible violación al Derecho Internacional Humanitario, para eso están las autoridades (contrainsurgentes) encargadas de investigar y sancionar. Lo que con mucha seguridad no ocurrirá y así se evaporará la responsabilidad o mejor, se contribuirá a la cadena de impunidades oficiales. De ahí la importancia del debate político que se le hizo al ministro de defensa Botero por los bombardeos contra niños que se zanjó con su inocua renuncia, pero se subsanó de inmediato sentando en el sillón de defensa al “caleño” Holmes Trujillo, comisionado de Paz del gobierno Samper, acusado por las autoridades estadounidenses de recibir dineros del cartel de Cali para llegar a la presidencia de la república, y poniendo en su remplazo a la también “caleña” Claudia Blum en la cancillería para que termine el cerco contra Venezuela. Al parecer, o “presuntamente”, todo parece indicar, o sugerir, apuntar hacia la posibilidad, o la eventualidad, etc, de que el cartel de Medellín haya absorbido al cartel de Cali, para mayor honor, prestigio y gloria del presidente.

 

Ahora bien, si se analizan las superficiales afirmaciones del consejero Guarín sobre el fracaso del acuerdo de paz en Colombia y el reciclamiento del conflicto social armado colombiano soportado sobre la base de la “lucha contra las economías ilícitas” en este momento geoestratégico en Nuestramérica, que al parecer ha vuelto a poner en la actualidad el importante libro del teórico leninista uruguayo Rodney Arizmendi. “problemas de la revolución continental” 1.962, con el que abrieron los ojos varias generaciones de latinoamericanos y caribeños en la década de los 60´s, es fundamental desentrañar la esencia contradictoria de la coyuntura que vivimos en el continente y tener en cuenta los siguientes aspectos:  

 

1- La contradicción principal hoy en Nuestramerica (lo están demostrando los acontecimientos de masas que se están viviendo en todo el continente) es entre el Pueblo Trabajador de cada una de esas naciones enfrentado con una oligarquía cipaya y lacaya del Imperialismo y su sistema de explotación y depredación Neoliberal en crisis generalizada que se pretende conservar como sea, y, no entre minorías (elites) y las grandes mayorías. En Colombia la herramienta imperialista de dominación es la pretextada War on Drugs o guerra contra las drogas expresada de forma florida por el consejero Guarín.   

 

2- En Colombia el fracaso del Acuerdo de Paz de la Habana tiene varias aristas estructurales que echan por tierra la retórica del consejero, similar a Duque:   

 

a) La perfidia de la clase dominante de santistas y uribistas (ambos de derecha y cipayos) que unos de manera hipócrita simularon la paz para “conejiarla” o engañarla y otros, más abiertamente, volvieron trizas ese maldito papel, castrando lo que el académico Jairo Estrada llama ilusoriamente las “potencialidades de Acuerdo de paz” para habilitar, o crear, o desarrollar condiciones, que desatasen, o generasen, o desencadenasen mejores condiciones que hiciesen posible la superación de la violencia política. b) La caudalosa cascada de errores garrafales (nunca aceptados) de la dirigencia del partido político “la Rosa” surgido del Acuerdo de paz que desestructuró la fuerza político-militar de las Farc en varias otras estructuras y redujo su representación política a 5 mil votos; creando una obvia desproporción entre las curules que actualmente tiene en el parlamento colombiano con su miserable representación real en la sociedad.

 

c) la base económica con sus dos problemas fundamentales: Uno, la estructura de la tenencia y uso de la tierra consustancial a la naturaleza política del Poder dominante en Colombia que, según los estudiosos del problema agrario colombiano al comparar el censo agropecuario del 2.014 con la muestra agropecuaria de 1.954; muestran cómo de una población total de 13, 8 millones de colombianos se ha pasado a 45,5 millones de habitantes. Se ha aumentado la superficie ocupada de 27 millones de hectáreas a 68 mill/has.  Se ha reducido la superficie cultivada de 6 mill/ has, a 5,7 mill/has. Se ha aumentado la superficie de pastos de 13 mill/has, a 34,4 mill/ has. El numero de cabezas de ganado ha pasado de 11 mill / cabezas de ganado a 26 mill/ cabezas ganado. De 8.093 explotaciones agrícolas de más de 500 hectáreas y que controlaban 11 mill / has, se ha pasado a 9.500 fincas que controlan 47, 2 mill/has. Y de 503.000 explotaciones de menos de 5 cinco /has, que controlaban 1´millon has, se ha disminuido a 368.000 minifundios con una superficie de 2,1 mill/has. Emanación del Poder que llevó a JM Santos a que en los diálogos de la Habana mientras se discutía el punto sobre la Reforma Rural, a expedir la ley 1776/2.016 que creaba las “zonas de interés del desarrollo rural económico y social (ZIDRES) para impedir el acceso de campesinos pobres y colonos a la tierra ociosa o baldía.

 

El otro asunto estructural y que JM Santos se negó a discutir desde el inicio de las conversaciones de paz fue el conocido concepto de “modelo económico” (sic) que mezcla en la práctica DOS modelos mediante un pacto mafioso-financiero-extractivista: i) de ganaderos, terratenientes, mafiosos y gamonales políticos que ven en el Acuerdo un obstáculo para mantener la captura de rentas obtenidas mediante el despojo hacho por los paramilitares oficiales, el narcotráfico y la ganadería extensiva como se demuestra en el párrafo anterior. ii) el gran capital financiero trasnacional interesado en orientar la lógica Neoliberal de la acumulación de capital por el despojo en los territorios en función del extractivismo, el mono cultivo y las economías de enclave, y el desarrollo de grandes proyectos minero-energéticos de acuerdo con la tendencia internacional de las “commodities”.

 

Derivado de lo anterior, la implementación de las finanzas públicas en función del rentismo financiero-extractivista Neoliberal que llevó al gobierno de Duque a profundizar la desfinanciación del Acuerdo de paz de la Habana (vía disciplina fiscal y focalización del gasto público) heredadas de su antecesor JM Santos; como lo demuestran todos los estudios serios realizados sobre el Presupuesto General de la Nación 2.019 y los documentos de planeación nacional y que desfinancian el Acuerdo de paz.

 

c) Por último, la actitud refractaria de los sectores alternativos, en lucha contra este modelo neoliberal de explotación y acumulación de capital descrito, que no desean entender que se debe ir más allá de aceptar el hecho de que Colombia ha sido convertida por el imperialismo estadounidense en el Israel de Nuestramerica. Que se debe profundizar en el análisis sobre lo que la anterior frase significa en la geoestrategia actual del Imperialismo global. Que se debe ir a la naturaleza íntima y a las características específicas, incluida la historia política del Estado colombiano construido por el bloque de poder contrainsurgente (BPCi) a lo largo de más de 70 años de conflicto social armado, como un Estado contrainsurgente que incluso hoy día está desbordando sus propias fronteras para actuar, vía paramilitarismo oficial, o mediante agencias estadounidenses de mercenarios, o incluso directamente con misiones de la Fuerza Pública de Colombia en otros países hermanos como Venezuela, Centroamérica y ahora en Bolivia.

 

Entonces como se planteara por Arismendi en los 60´s la lucha de masas que se está librando en los más diversos escenarios de nuestro continente, con avances y retrocesos como son todas las luchas de clases, ha vuelto a poner tres problemas básicos al orden del día para la discusión: 1- El asunto del Estado (como lo define Gramsci: relación social de Hegemonía + Coerción) 2- La revolución continental y las vías de esta revolución 3- La lucha de masas (ojo siempre de masas) en todas sus expresiones creativas.

 

Con esto, terminar de una vez por todas con los análisis fáciles de responsabilizar de todos nuestros errores al adversario y no autocriticarse de los errores propios. Por ejemplo, sigo creyendo que conociendo la famosa sentencia del CHE Guevara en noviembre de 1.964 que nos dijo claramente que no se debía confiar en el Imperialismo ni tantito así, nada; fue un error político monumental (que no admite maquillaje) de la dirigencia de Bolivia haber llamado al OEA Almagro para que auditara las elecciones que acababan de suceder. Sabiendo además de sobra que en futbol los goles los mete el adversario cuando sabe aprovechar los errores del contrario. Pero bueno también se puede encontrar consuelo en las palabras de Lenin cuando dijo: “Una revolución merece llamarse revolución solo cuando muestra que es capaz de defenderse”.

 

Así las cosas ¿logrará la movilización social colombiana convocada para este 21 de noviembre, insertarse en la rebelión de las masas que se está dando a nivel continental?         

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¿Qué significa el inicio de un “Juicio” contra Uribe Vélez?

 

 

Por: Alberto Pinzón Sánchez

 

 

La indagatoria que ha realizado en Bogotá, este 8 de Octubre Uribe Vélez en la Corte Suprema de Justicia con los cargos de manipulación de testigos y soborno, no es como ha pretendido mostrar, con exuberante espectacularidad internacional, la falsimedia mediática una muestra de “la polarización política” en época pre electoral en Colombia, sino uno de tantos resultados de la lucha de clases a nivel supraestructural por lo que se ha dado en llamar la lucha por el Relato Hegemónico, o mejor, la lucha por “la versión dominante” en la sociedad, que se ha venido postergando desde hace varias décadas pero que hoy debido a las circunstancias geo-políticas se ha hecho inaplazable:

 

 

Todo el Mundo conoce las biografías de Álvaro Uribe Vélez (y su hermano Santiago el apóstol) y conoce ampliamente sus “tempranas y precoces” vinculaciones con el Narco-Paramilitarismo “Paisa” (no solo antioqueño sino de sus áreas de influencia) y de su expansión sangrienta y terrorífica a otras regiones de Colombia y a las fronteras con Venezuela, Ecuador y Panamá; pues hay diversas biografías suyas “no autorizadas” que circulan profusamente en Internet. Además, de las ciento ochenta y seis (186) referencias bibliográficas, o notas, o citas, que formalmente el portal Wikipedia hace de su biografía. Ver https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lvaro_Uribe. Y todo el Mundo, significa literalmente el Globo Terrestre, incluidos el gobierno de los EEUU que además de saberlo tiene las pruebas completas por ser este “personaje acusado” su Agente, en todos los sentidos.

 

 

Desde la antigüedad Greco-Romana existe la certeza de que cuando un gobierno hace girar la rueda de la historia en cualquier sentido, sea hacia adelante o hacia atrás, se trae consigo a su contrario dialectico. Bien para que lo apoye como en el caso de que la rueda gire hacia adelante, o para que lo antagonice y se le oponga “de todas las maneras posibles” a una tal reversa o regresión retrógrada. Y esto es lo que estamos viviendo con el giro abierto hacia atrás que ha dado el gobierno de los EEUU acosado peligrosamente desde hace cerca de dos décadas por una crisis amplia y profunda de pérdida de su Hegemonía total sobre la Economía-Mundo lograda desde el fin de la segunda guerra mundial (1945) y, acelerada por el surgimiento a comienzos de este siglo XXI de varios grandes Estados nacionales “competidores” de esta Hegemonía en todo el Globo. ¿Por cuál razón, divina o humana, iría Latinoamérica o el histórico “patio trasero de los EEUU”, a estar excluido de esta gigantesca crisis global?

 

 

Todo lo contrario. Los hechos sociales en la gran región latinoamericana y caribeña (hasta en las colonias de Puerto Rico y Haití) corroboran y seguirán confirmando el cómo esta crisis está afectando a nuestros pueblos y poniendo en evidencia las diversos procesos particulares de lucha en cada uno de ellos por resolver tal crisis. Pues también es otra certeza social que las crisis no se resuelven solas, son resultados de las acciones de los hombres y es a ellos a quienes corresponde con sus acciones resolverlas. No es el objeto de esta nota analizar en detalle los efectos de la “restauración conservadora” impulsada desde hace décadas por los gobiernos imperiales de los EEUU en Latinoamérica y el caribe. Me basta con mencionar los fracasos terminales del neoliberalismo desalmado en México; de Macri y el FMI hambreador en Argentina; del incendiario Bolsonaro en Brasil; del cenizo y mediocre Piñera en Chile; del Fujimorismo masacrador en el Perú; o el reciente caso de la traición a los pueblos ecuatorianos de innominado Moreno. Casos todos que nos recuerdan aquel verso de Heine que tanto gustaba a Marx y que relata la metáfora del poeta que sembró (semillas de las flores del dragón) y cosechó pulgones (insectos parásitos de esta planta) y que la tradición marxista, desde Lenin, cita como “sembré dragones y coseché pulgas”.

 

 

En el caso que nos ocupa de Uribe Vélez, resulta ya imposible separar su ominoso nombre de la agresión narco-paraca iniciada desde su primer Gobierno 2002 contra el pueblo venezolano, la República Bolivariana de Venezuela y su presidente Hugo Chávez; primero con la infiltración Narco Paramilitar a Venezuela con apoyo del ejército y la policía colombianas en toda la zona fronteriza colombo-venezolana convirtiendo esta zona en un escenario caótico de contrabandistas, bachaqueros y bandas armadas de traficantes de todo tipo de mercancías incluida claro está la cocaína y las personas, con el fin de “balcanizar” a Venezuela, y segundo, creando el “relato mediático” del CASTRO-CHAVISMO: Ficción (indudablemente construida en los talleres de guerra psicológica del Pentágono) que le ha permitido a su pelele, Duque, quien funge de actual presidente de Colombia convertirse, por un lado en el principal aliado de Guaidó, ese payaso que mueve a compasión por su impotencia e ingenuidad, el autonombrado presidente sin ningún poder de una Venezuela de mentirijillas, quien resultó también ser un Narco Paraco “rastrojo”, y por otro lado, llegar a ser el adalid belicista de la actual escalada guerrerista que tiene al borde de una confrontación armada a dos pueblos entrañablemente hermanos en Simón Bolívar. Claro, apoyado por la una coalición de países lacayos todos en grave crisis interna llamada “cartel de Lima”, conformada aceleradamente por Almagro, ese patético y feo personaje jefe de la OEA (ministerio de colonias yanqui como lo llamaba el Che Guevara)

 

 

Pues bien, en la medida que Trump tiembla “también” ante un posible juicio político. El grupo de Lima se desintegra. Guaidó cada día que pasa se vuelve más incómodo para sus creadores hasta el punto de que él mismo teme por su vida. La frontera colombo-venezolana empieza ser controlada por el ejército venezolano. Venezuela Bolivariana se cohesiona y radicaliza en su antiimperialismo antioligárquico y gana la batalla por la paz. Y la ofensiva narco-parca liderada por Uribe Vélez es derrotada y su pelele fake Duque queda al descubierto en la ONU mostrándole al Mundo fotos falsas; Uribe Vélez empieza a no ser útil y así mismo, abandonado por sus jefes en el Pentágono dejando la impresión de que su “vida política” puede estar llegando a su fin mediante este juicio en la Corte Suprema de Justicia colombiana y, recordándonos aquella dura imagen de los “hombres condón” que una vez usados plenamente hay que deshacerse de ellos. ¿Acaso hay que repetir la inmensa lista de todos ellos?  Bueno, les cito un caso cercano y emblemático de otro Agente muy conocido en la región nuestra: el presidente de Panamá carepiña Noriega.  

 

    

Pero no es todo, en el caso de AUV que nos ocupa, hay otro elemento que pesa en su contra y es que siguen vigentes, cada vez con más evidencias probatorias ante la Justicia Universal (para algo ha de servir la globalización neoliberal) el caso de la impunidad flagrante y generalizada  que generó la famosa “ley de justicia y paz del 2005” y que consagró aquel aparatoso proceso de paz con los principales capos Narco-Paramilitares, que fue implementada por JM Santos como ministro de defensa de Uribe Vélez (2006-2009) y terminó extraditando a EEUU a estos tenebrosos genocidas, desalmados jefes de la muerte para ser condenados por Narcotráfico y NO por los innumerables y pavorosos Crímenes de Guerra cometidos en nombre y en defensa del Estado colombiano. Crímenes que van a seguir esperando las barandas de los juzgados de esa justicia universal. Pero (siempre hay un pero) es precisamente un Paramilitar el principal testigo que con su testimonio sostenido puso a Uribe Vélez ante la Corte Suprema de Justicia colombiana, recordándonos aquella frasecita vengativa del gran Comandante del terror del Estado Jorge 40 cuando iba a ser extraditado: “nos engañaron esos jijueputas” y que posiblemente sugiera la posibilidad bíblica de que la justicia divina tiene caminos que la razón no comprende.

 

 

Así las cosas, creo haber argumentado en contra de que la indagatoria a Uribe Vélez sea un caso de polarización política en Colombia, sino resultado de causas un poco más profundas, complejas y contradictorias especialmente geopolíticas que es indispensable considerar.