Así, como tres lanchas colombianas de combate con motores de gran potencia, artilladas con sus respectivas ametralladoras de 50 mm y con su munición correspondiente que estaban amarradas en la orilla de un puesto de control fronterizo en el río Meta, este 09 de mayo 2020, se soltaron sin que nadie sepa cómo y fueron arrastradas a la deriva por la azarosa corriente del río Orinoco hasta el lado venezolano sin que nadie pudiera dar respuesta oficial, así, se deslizan las noticias importantes en Colombia, devoradas por la noticia siguiente igual o peor de impactante sin que se pueda hacer un contexto.
Por ejemplo, en una inusitada entrevista concedida al periódico El Tiempo (10. 05.2020) el ministro de defensa de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, por aquello de que las derrotas son huérfanas mientras las victorias tienen muchos dueños, con toda la dureza de su cara, además de negar lo que todo el mundo esperaba; que el gobierno colombiano no tuvo “absolutamente nada que ver” con la derrotada operación Gedeón realizada por el imperialismo estadounidense y su cipayo el gobierno colombiano contra el Pueblo, el Estado y el gobierno venezolano, y cuyos objetivos, planificación, financiación, estructura, ejecución y sobre todo sus catastróficos resultados han sido debidamente disecados y plenamente presentados por el gobierno venezolano ante la opinión pública nacional e internacional, el ministro de defensa Holmes, reconoce ante la sagaz periodista que lo entrevista lo que por primera vez desde hace más desde 60 años la opinión publica colombiana (si es que existe) no había vuelto a ver: Que el otrora monolítico ejército de Colombia, el que siempre estuvo arropado por la densa e impenetrable capa de la solidaridad contrainsurgente de cuerpo y la impunidad total, hoy se encuentra profundamente dividido Ver: ( https://www.eltiempo.com/justicia/conflicto-y-narcotrafico/carlos-holmes-trujillo-ministro-de-defensa-en-entrevista-con-maria-isabel-rueda-493954 )
Que la antigua riña de fracción de clase, habida entre el Ludópata Santos y el miniführer AUV por el presupuesto del Estado, los contratos, la rebatiña por los dineros públicos y, las responsabilidades reales por la cantidad de delitos de todo tipo como por las atrocidades de guerra cometidas durante sus gobiernos que ya se empiezan a instruir por la corte Penal Internacional, también los contagió, los contaminó y les llegó a su interior para acabar el proceso interno de putrefacción en el que estaban. Ya no es una riña ideológica. No. Es una riña (tipo hiena) entre roscas o camarillas, o mejor, entre mafias como lo estamos viendo, y, que ha llegado también al brazo desarmado del militarismo contrainsurgente, sumiéndolo en una de sus peores crisis; me refiero a la revista Semana.com.
Quien consulte el portal El Expediente.co, manejado por uno de los bandos enfrentados, al parecer el del miniführer AUV, podrá encontrar allí una denuncia con bastantes visos de credibilidad sobre la millonaria suma de 31 mil millones de pesos (lo escribo porque en ceros se iría toda la página) en contratos públicos de dicha revista con el ministerio de defensa y el ejército nacional. Denuncia que no puede, ni debe correr la misma suerte azarosa de las lanchas de guerra del río Meta, es decir que encalle en las arenosas playas del río Orinoco en el lado venezolano porque allí si las recogerán (Ver: https://elexpediente.co/asi-opera-revista-semana-31-mil-millones-en-contratacion-publica-con-entidades-como-el-ministerio-de-defensa-y-el-ejercito-nacional/ )
¿Qué quiere decir todo esto? ¡Sencillo!: Que el Imperialismo estadounidense no se atrevió a ordenar la invasión programada contra Venezuela con la cual presidente Trump ya amenazó oficialmente desde su cuenta en Twitter, por la sencilla razón de que el ejército colombiano está dividido. El imperialismo estadounidense que tiene como objetivo dividir por cualquier medio, primero al ejército venezolano y luego, la exitosa estrategia de la unión cívico militar, ahora debe hacer varias cuentas negativas:
La primera de ellas es que el “manzanar” de las manzanas podridas del ejército colombiano se encuentra dividido y en una profunda crisis interna que le ha quitado operatividad: por ejemplo, que las armas de alto poder y tecnología encontradas por una simple patrulla de policía de tráfico en la vía entre Barranquilla y Santamarta el 25 de marzo 2020 destinadas a reforzar la ulterior operación Gedeón en Venezuela, lo mismo que la “desamarrada” de las lanchas de guerra en el río Meta durante la operación Gedeón; no son producto del azar como nos quieren hacer creer, sino que tiene quien las ordene y las ejecute.
La segunda, que el ejército brasileño emproblemado con el asunto del fascista “Bolsonaro” no quiere ninguna distracción externa.
La tercera, contrario al gobierno Trump que demoró 48 horas en salir a dar una respuesta a lo Pilatos sobre la derrotada operación Gedeón, donde unos humildes pescadores venezolanos derrotaron un super comando de rambos mercenarios gringos, el contexto internacional inmediatamente salió a rechazar tal aventura guerrerista violatoria de la legalidad internacional China, Rusia, la ONU, etc y a solidarizarse con el Pueblo, el Estado, y el legítimo Gobierno actual en funciones de Venezuela, brindándole su respaldo incondicional y convirtiendo el contexto internacional en un verdadero obstáculo a tal aventura militar.
La cuarta es que las elecciones presidenciales en EEUU serán en noviembre, dentro de 6 meses, y falta todavía que corra un poco más de agua bajo los puentes, aunque también ya hay ruidos alarmantes: el manejo dado por la camarilla proteccionista y aislacionista del “América First” que gobierna en los EEUU, por ejemplo, durante la pandemia covid 19 en lo exterior no ha realizado ninguna obra de solidaridad sanitaria que merezca mención como lo han hecho en abundancia Cuba, China o Rusia. Y en lo interior, se ha limitado a “dejar hacer y dejar pasar al virus” para que realice su acción maltusiana de dar muerte a los “débiles”: ancianos, enfermos desahuciados y pobres desechables y destechados que no tienen como defenderse, y según la falsa dicotomía entre economía y sociedad (como si no fueran los hombres saludables quienes producen las mercancías) ha priorizado la economía sobre la salubridad con los resultados aterradores que estamos viendo. Por esta razón el conocido columnista venezolano Moisés Naím, muy de la cuerda pálida del presidente Trump en su columna en el diario El País. com, del pasado 03 de mayo, titulada “Memorando secreto al presidente Trump,” jugando con la absurdidad de lo falso que es verdadero o lo contrario, le escribe un memorando que no me resisto a no trascribir por completo, para el regocijo de ud, estimado lector:
….. Es un gran honor, señor presidente, que usted solicite mis consejos acerca de cómo garantizar su merecida reelección. Comparto su desilusión con los asesores electorales que no han logrado convertir su exitosa gestión en una abrumadora ventaja electoral. El único que sirve de esos asesores es su brillante yerno, Jared Kushner. Pero no hay que ignorar la realidad. Es inevitable que la pandemia y sus secuelas económicas acarreen fuertes costos electorales para usted. Para el día de las elecciones, en noviembre, habrá decenas de miles de empresas en bancarrota, millones de personas sin trabajo y muchos muertos debidos al covid-19.
Además, la gravedad de la situación será exagerada por los medios de comunicación. Siempre se han negado a reconocer su talento y el éxito de sus actuaciones. El más reciente ejemplo de esto fue la injusta manera como reportaron su sugerencia de ingerir o inyectarse desinfectantes caseros para enfrentar el virus.
A pesar de todo esto, estoy convencido de que su reelección es posible. Pero para que ello ocurra, usted tiene que estar dispuesto a todo.
Los más recientes sondeos electorales indican que Biden lo aventaja en todos los estados. Si las elecciones fuesen hoy, él, y no usted, sería el próximo presidente de EE. UU. Pero esa realidad no me amilana. Tenemos otras rutas para garantizar su permanencia en el poder.
Ser el presidente de EE. UU. y contar con la visibilidad y todos los recursos que ello conlleva es una de sus ventajas. Otra es el dinero. Usted ya ha recaudado 187 millones de dólares más de los que tiene Joe Biden. También contamos con más y mejor tecnología informática. En eso, además, contamos con la invaluable ayuda de su buen amigo Vlad, el ruso.
Pero debemos aceptar que, aun con estas ventajas, Biden puede llegar a noviembre con más apoyo de los votantes. De ser así, tendremos que recurrir a otra de sus potentes armas: el Poder Judicial.
Durante su presidencia usted ha logrado, en colaboración con el jefe del Senado, Mitch Mc Connell, que se nombren 158 jueces, incluyendo a dos magistrados de la Corte Suprema. Seguramente, muchos de ellos están muy agradecidos con usted.
El Poder Judicial como instrumento para determinar el resultado de una elección presidencial ya fue usado en el 2000. En la contienda por la presidencia entre George W. Bush y Al Gore, la Corte Suprema intervino en una disputa sobre el conteo de los votos en el estado de Florida. La decisión de la Corte favoreció a Bush, llevándolo así a la Casa Blanca. Y es en este precedente, en este ejemplo, en el que baso mi optimismo con respecto a la posibilidad de que usted sea reelegido.
Permítame ser muy brutal en formular mi recomendación: si su reelección no la podemos ganar en las urnas, la ganaremos en los tribunales. Si no es a través de votos, deberá ser a través de demandas judiciales. Debemos prepararnos para crear decenas de situaciones ambiguas y confusas en las votaciones, en el conteo de votos o en muchos otros aspectos de la mecánica electoral que pongan a los jueces a dirimir los conflictos creados por estas confusiones.
Además de prepararnos para desatar este ‘Blitzkrieg’ judicial contra las elecciones, debemos también trabajar para que quienes no voten por usted no voten. Es así de simple. Conocemos los distritos donde la mayoría de los votantes apoya a Biden, y allí podemos hacer que el proceso sea tan lento, las máquinas de votación tan defectuosas y las filas tan largas que las personas desistan de votar. También debemos impedir a toda costa que en las áreas donde dominan los demócratas se pueda votar en ausencia, por correo o electrónicamente. Y podemos diseminar información que haga más confusa la localización de los lugares donde se vota.
Impedir que los exconvictos voten es también una táctica por considerar. Más del 7 por ciento de la población adulta de afroamericanos no pueden votar por haber estado en la cárcel. En la población blanca, la proporción es de 1,8 por ciento. La lista de posibles tácticas para suprimir el voto es larga y conocida, y ninguna es nueva. Las hemos usado todas. La diferencia es que ahora propongo que sean el pilar de nuestra estrategia electoral.
Y dejé para el final la más importante. La batalla no será para ganar los votos de nuestra base de seguidores. Esos los tenemos. La batalla es para que los escépticos, incrédulos, confundidos, desinformados o flojos no voten. Hay que usar las redes sociales para sembrar desconfianza, dudas y críticas acerca de las elecciones y del sistema democrático. En esto también contamos con la invalorable ayuda del amigo Vlad, el ruso.
En medio de la situación global que se ha acordado denominar “pandemia covid 19”, a la par de la expansión vertiginosa del virus corona por todos los rincones del planeta hasta donde ha llegado el capitalismo imperialista actual, ha habido también una necesaria reacción explosiva natural de la espacie humana sobre el grave peligro para la vida de tan amenazante expansión viral: La primera reacción general a la que contribuyeron los medios de comunicación masivos en la medida que daban la información de lo que estaba sucediendo, fue la huida. Es lo que hace cualquier especie incluida la humana al ver, por ejemplo, las llamas de un incendio que se le acercan y que su instinto le dice no puede enfrentar. Siguió una fase subjetiva de pánico que representó ganancias exorbitantes para los fabricantes de papel higiénico, de mascarillas y de productos de primera necesidad que como reacción básica la mayoría de los habitantes del globo empezaron a acumular como reservas para enfrentar un final apocalíptico de la humanidad. Vino despues una fase de aislamiento individual, que poco despues los Estados nacionales por recomendaciones de las agencias internacionales especializadas empezaron a aplicar a sus habitantes como medidas “coercitivas” llamadas “cuarentena”; mientras en paralelo se le daba inicio acelerado al otro componente del Estado la “hegemonía”, a la batalla de ideas por el relato hegemónico en la cual estamos, y que es obvio va ganando el imperialismo, no solo por poseer el dominio de los grandes medios de comunicación con sus plataformas informáticas en red y los más avezados intoxicadores de opinión pagados (spinn doctors) a su servicio, descritos por el excelente escritor del idioma castellano como Muñoz Molina como “engañabobos, embaucadores y vendedores de humo”. También porque ha sabido aprovechar “el confinamiento obligatorio” que obligó al uso masivo e indiscriminado de tales plataformas informáticas para pasar a la siguiente fase subjetiva de la “fuga hacia adelante”: la de la futurología que intenta responder a otro sentimiento básico el del “qué serrá, serrá, serrá” que cantaba en 1956 la inolvidable Doris Day; el “uil bi, uil bi”, primeras palabras en inglés que aprendí de tan bella profesora.
Inicialmente hubo (también hay que reconocerlo) una reacción abundante de parte de analistas y escritores de pensamiento crítico, incluso alternativos y hasta libertarios, que en la medida de lo posible, tratan de enfrentar con análisis y artículos de opinión la avalancha mediática toxica de los números, datos estadísticos, curvas epidemiológicas, endemias, pandemias, virología, huéspedes naturales, mecanismos de trasmisión, modos de entrenarse (incluso sexualmente) en casa mientras pasa el encierro y no deprimirse; de la caída de las Bolsas de Valores, del precio del petróleo, de la crisis generalizada que se venía gestando desde el 2008 y el coronavirus destapó, ect. O de la guerra contra el “enemigo invisible”, como lo explicó el presidente francés Macron haciendo una comparación belicista ridícula tratando de ocultar la verdadera guerra hibrida que el imperialismo colonialista francés, como socio privilegiado, desarrolla de manera tórpida y soterrada desde hace más de dos décadas para reconfigurar el Globo terráqueo según sus intereses en Afganistán, Irak, Somalia, Libia, Egipto Malí, península arábica, Yemen, Siria, Irán, Norcorea y en nuestramérica especialmente en Venezuela, Colombia y su frontera.
Así se enfrentaron dos visiones antagónicas: la de la crisis generalizada del Imperialismo neoliberal y la posibilidad “real” de aprovechar la situación un tanto incierta o caótica destapada por la pandemia viral, para avanzar hacia un comunismo renovado. O la opuesta: la de utilizar “corporativamente” el concepto taoísta de crisis como oportunidad para ganar y seguir ganando, corregir los errores descubiertos o las lacras evidentes que la pandemia ha desnudado, como las trasformaciones radicales en todos los órdenes de la vida que se están viendo; aprovechar la reforma pensional nazi que está produciendo el virus eliminando viejitos y enfermos inhábiles; deteniendo o parando de momento las protestas populares y movilizaciones sociales que se venían dando especialmente en nuestramérica; aprovechar lo avanzado que está el proceso de reconfiguración del globo terráqueo y el rediseño de fronteras en toda la geografía universal conocida, la revitalización de los aparatos coercitivos de los Estados Nacionales con las cuarentenas obligatorias; para renovar el capitalismo imperialista en competencia haciéndolo más humano, o social, o sanitario, talvez como lo quería el maestro Keynes “pues no hay enemigo al frente, y ningún virus ha producido nunca, ni producirá una revolución. Ni siquiera el virus del leninismo que está cumpliendo 150 años”.
¿Redefinición de fronteras? Elucubraciones del portal web “HispanTV”. Sin embargo, como para hacerle un homenaje (a lo grande) a Lenin, genial estratega político maestro de otro grande como Gramsci, quienes le dieron al Marxismo la dimensión geoestratégica del “Imperialismo fase superior del capitalismo” (1917) y de la “filosofía de la praxis”, valdría la pena revisar o hacer un balance siquiera somero de cómo avanza la reconfiguración planetaria de la guerra hibrida en curso: de quienes van ganando y quienes van perdiendo. No solo en las fronteras de la mayoría de los países del Asia donde se ha centrado la guerra hibrida, sino en Nuestramérica, en la frontera Bolivia con Argentina, o con Chile, en la triple frontera de Brasil con todos sus vecinos, en Venezuela, en Colombia con sus cuatro fronteras: con Panamá, con Ecuador, con Perú y la más caliente zona fronteriza colombo-venezolana que ha llevado a algunos comentaristas y opinadores a sentenciar que “quien controle la frontera colombo venezolana ganará la guerra hibrida en desarrollo”.
En Colombia, está muy avanzado el proceso, que en un principio denunciamos, de convertir el postconflicto de la paz con las Farc-EP, en un posconflicto como el de la república del Salvador. A la perfidia inicial del ludópata Santos, siguió la política de paz sin impunidad del subpresidente Duque para hacer trizas y desintegrar o desestructurar el Acuerdo de la Habana, cumpliendo sin cumplir a lo Chavo del ocho, y despolitizar a la antigua guerrilla fariana haciéndola renunciar al Marxismo- Leninismo y a Bolivar, para que manera como legraron a la guerrilla salvadoreña lentamente se fuera convirtiendo en la “mara salvatrucha”, tornándose en simples facinerosos sin ideología, incluso mercenarios aliados a las bandas armadas de narcotraficantes o de paramilitares. Los resultados no pueden ser más elocuentes:
Un portal web que está muy lejos de ser calificado adicto al régimen como Contagio Radio, publica el 23.04.202 un artículo explicativo sobre las tres divisiones armadas en que despues del Acuerdo de la Habana, es decir en el post conflicto actual y por acción de la antigua y masiva infiltración del Estado llevó a la implosión a la guerrilla marxista leninista y bolivariana de las Farc-EP y, tratando de abarcar la conflictiva realidad que persiste en Colombia, en especial en los departamentos fronterizos, plantea una nueva pero terrible y concluyente realidad que nos acerca al caos centroamericano que tantos beneficios ha dado a sus creadores, aportando sin dar mayores explicaciones la paradójica categoría social de “disidencias paramilitarizadas”; que debe ser aclarada. (Ver articulo en https://www.contagioradio.com/tres-diferencias-entre-disidencias-de-farc-)
La difícil y compleja situación por la que atraviesa actualmente Colombia, generada por la pandemia global “Covid 19, no se puede desligar del análisis concreto de la historia y del desarrollo de la salud pública en el país. Historia que remite necesariamente al desarrollo del capitalismo dependiente del Imperialismo en el país durante la mayor parte del Siglo XX, y se puede remontar a la terminación de la llamada guerra civil de los mi días entre liberales y conservadores en 1902, la amputación del departamento de Panamá por el gobierno de los EEUU, el ascenso al poder del general (conservador) Rafael Reyes con su dictadura desarrollista bipartidista que fue denominada por los historiadores el “quinquenio Reyes”, inicio de la denominada hegemonía conservadora, con todas sus continuaciones bipartidistas
Es a comienzos del siglo XX, cuando los EEUU empiezan a dominar y hegemonizar abiertamente las relaciones internacionales en el continente americano que se organiza una institución de alcance internacional que le permitiera controlar férreamente la salubridad en todo el continente, la Oficina Sanitaria Panamericana, la que después de varios rebautizos finalmente será conocida como OPS. Es pues la OPS institución ya secular de intervención estadounidense en los sucesivos gobiernos de Colombia, la encargada de “asesorar, supervisar y controlar” a lo largo del Siglo XX y parte del actual, de la ejecución de todos y cada uno de los momentos por los que ha pasado el desarrollo de la salud publica oficial en el país hasta el colapso actual. Vemos:
Saneamiento de los puertos fluviales y marítimos para el embarque del café, banano y petróleo. Presencia la tan reconocida Fundación Rockefeller para el desarrollo de campañas directas contra las endemias más comunes (denominadas en Europa enfermedades coloniales y en EEUU tropicales) como la lepra, la anemia tropical de los cafetales o uncinariasis, el paludismo, la fiebre amarilla y demás enfermedades parasitarias, la tuberculosis, la viruela, la parálisis infantil y otras virosis, así como las enfermedades de los burdeles que agobiaban a los cosecheros y trabajadores del café como la gonorrea refractaria, la sífilis y demás enfermedades infectocontagiosas y venéreas. La intromisión del llamado “higienismo” en los servicios públicos básicos (agua, alcantarillado, basuras) y en el control de plagas (zoonosis) que diezmaban especialmente las ganaderías y rebaños que conllevó la creación de la dirección nacional de higiene, base de lo que sería en 1938 el ministerio de trabajo e higiene y previsión social y a las estadísticas oficiales de salud; la reforma “flexenriana” de la educación médica y el abandono del modelo francés imperante.
Para 1946 el modelo "higienista" lleva a la creación del ministerio de higiene y al retiro de la fundación Rockefeller del territorio colombiano en 1948 cuando entrega al ministerio la dirección del programa de fiebre amarilla. Luego a la creación del ministerio de salud pública durante el gobierno dictatorial de Rojas Pinilla en 1953, el cual a partir de la organización del Estado Plebiscitario y del estado de sitio permanente creado en 1957, creado por el pacto bipartidista Lleras Camargo- Laureano Gómez en Sitges/ 57, adquiere su función plena como institución Estatal de planificación, coordinación e integración así como de control central de toda la política sanitaria, de salubridad pública y de seguridad social del Estado en su conjunto, como de sus implicaciones económicas y sociales más generales, acorde con el avance de las condiciones del mercado nacional y del desarrollo de la lucha de clases y correlación de fuerzas sociales: Inicialmente, durante los primeros gobiernos del Frente Nacional bipartidista considerando la prestación de la salud como un servicio público que demandaba un gasto del Estado y de “subsidios a la oferta de los servicios de salud”, para lo cual se realizaron una serie de reformas administrativas que se catalogaron en lo que se llamó el “Sistema Nacional de Salud”, criticado y combatido sutilmente durante años por los sectores financieros como “estatista”.
Y a partir de 1973, después del derrocamiento de este modelo en Chile y su reemplazo por el Fascismo Neoliberal de Pinochet, que paulatina y gradualmente se va sustituyendo por un modelo más acorde con el avance irreversible y dominio del capital financiero y narco en la economía colombiana por un modelo de “subsidios a la demanda”, para lo cual se diseñaron dos estrategias mercantiles; una, considerar la prestación de los servicios de salud como una mercancía que la mano invisible del dios mercado regula según la demanda habrá oferta, y otra, dejar de llamar “paciente” a la persona (enferma) demandante de atención medica que pasó a convertirse en “cliente”, en usuario, como el de cualquier almacén o peluquería.
Este paso se dio cuando en 1990 llega a la presidencia de Colombia Cesar (OEA) Gaviria entrega burocráticamente el ministerio de salud y todos los múltiples institutos que dependían de este ministerio al chapucero (ignorante en materia de salud) señor Antonio Navarro con su grupo de ex guerrilleros del M 19 que acababan de firmar un acuerdo de paz con el gobierno Gaviria, como pago por el soporte que le dieron a la promulgación de la constitución de 1991 y el triunfo definitivo del neoliberalismo constitucional contrainsurgente en todo el territorio colombiano. Con esta derrota de las fuerzas populares, pudo el ascendente “chalán samperista de las sombras” Uribe Vélez, contando con el apoyo de los sectores más agresivos y violentos del capital financieros y del capital subterráneo proveniente de los narcóticos, armar una mayoría parlamentaria en el llamado congreso colombiano y hacer aprobar la fatídica Ley 100 de 1993 junto con la cascada infinita de decretos reglamentarios que siguió a continuación desmantelando todo lo que quedaba del antiguo Sistema Nacional de Salud, mediante la institución de tres figuras financieras privadas básicas:
Las Empresas Prestadoras de Salud (EPS), las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) y, a la red hospitalaria de hospitales públicos que tantos años y sacrificios habían costado y que mal que bien venían funcionando, se les abrió la tronera para que las penetrara el capital financiero trasnacional convirtiéndolas en Empresas Sociales del Estado (ESE). La catástrofe sanitaria para la mayoría del pueblo trabajador que siguió a continuación es más reciente y por lo tanto más conocida, lo confirman los miles y miles de Tutelas que han tenido que presentar los colombianos ante los juzgados para que las EPS autoricen la prestación de salud que necesitan. Catástrofe histórica que forma parte de colapso colectivo de la sanidad que está provocando la pandemia global del corona virus en Colombia.
Hoy por hoy, el Estado colombiano, como la mayoría de los Estados latinoamericanos que siguiendo las pautas neoliberales ordenadas desde el consenso de Washington desmantelaron las instituciones sanitarias que en su momento denominaron “keynesianas”, frente al reto Covid 19 global no puede sino ofrecer la “coerción” y ley marcial para imponer una necesaria cuarentena colectiva. Nada más. Porque los otros aspectos tanto económicos como de infraestructura sanitaria no tiene nada que ofrecer, fuera del colapso anunciado.
Y mientras los intoxicadores de opinión internacional van creando, sutilmente, a través de la falsimedia colombiana nuevos eufemismos tan agresivos como volátiles e increíbles aunque acordes con las necesidades guerreras de la geopolítica imperial como por ejemplo, “cartel de los soles”, “narco-dictador”, “narco-acuerdo-de-la-Habana”, “norieguismo venezolano”, “narco chavismo”, “narco madurismo”, ect; en la esfera ideológica nacional ofrecen un relato compasivo y piadoso lleno de eufemismos y de sentimentalismos inocuos, como arroparse con el tricolor nacional; entregarse en cuerpo y alma a la reina de Colombia la virgen de Chiquinquirá; tomar alborozadamente el cuento chino del presidente francés Macrón sobre la “la guerra al enemigo invisible” para continuar la guerra sucia contra ex guerrilleros y lideres sociales encerrados en su casas que si son enemigos visibles y tangibles; eludir directamente las responsabilidades pues estamos haciendo lo que nos dicen los “expertos”; estamos pendientes de una vacuna que talvez no venga, de todas maneras hay que “estar en las trincheras” muy pendientes pues esto puede empeorar; hacemos un llamado a “sacar lo mejor de nosotros”, mientras en el diario oficial de El Tiempo se publica una florida fantasía de Ester y sus “polvos caseros” en los tiempos de encerramiento, con el fin de distraer la atención y ocultar la repugnante matanza hecha por la Fuerza Pública de 23 presos políticos y 83 heridos graves ocurrida en la cárcel Modelo de Bogotá en la madrugada del 22.03.2020.
¿Y, qué me dicen de los botellones de plástico que el magnate empresarial y cacao finaciero Ardila Lulle va a hacer en su fábrica Postobón de limonadas como respiradores artificiales de altísima tecnología para los “pulmones envejecidos de los abuelitos”?
La falla expresiva de confundir en nuestro hermoso idioma la letra yé con la elle, por cierto, muy de la “jerga paisa” colombiana de donde son oriundos AUV/ Duque y también el “ottor” Humberto de la Calle, ese colérico e hipócrita maestro del neoliberalismo existencialista, creador en la década de los 90 del siglo pasado dentro del partido liberal de la corriente del “Lacallismo”, la que en 2016, junto con JM Santos lograron “por las buenas”, ejecutar con la máxima efectividad aquella suprema orientación Contrainsurgente de “desarmar a las FARC-EP para luego conejiarlas” o engañarlas o timarlas, es decir, darle “zanahoria” al conejo en lugar del tradicional y acostumbrado “garrote” que venía dando el miniführer AUV desde la implementación plena del Plan Colombia diseñado por el Pentágono estadounidense a comienzos de este siglo.
En ninguna circunstancia esta corriente politiquera provinciana de Colombia debería ser igualada a la palabra “Lacayismo”, que tiene otro origen más amplio y universal proveniente del término cortesano medieval de “lacayo”, el que además de su significado de “criado de librea cuya principal ocupación era acompañar a su amo en sus desplazamientos”, pasó a significar el de persona “servil y rastrera” y, en el bello y rico idioma castellano, (ese mismo que le sirve a la señora Vicky Dávila, estrella periodística reflejo actual del alma nacional popeyana en la inefable revista Semana y nueva candidata a la Academia de la lengua, usar en vivo y sin respirar 10 insultos todos castizos, contra su “hirsuto” competidor de origen semítico vocero directo del presidente Duque), pasó a tener una creciente variedad de pseudo sinónimos como: lisonjero, adulador, zalamero, embaucador, pelotillero, cobero, cepillero, lamebotas, lambón, arrodillado, jalabolas, y un largo etcétera que depende de la región hispanohablante.
Sin embargo, los tozudos hechos de la realidad colombiana muestran cómo esta pequeña confusión en el habla provinciana y montañera, si ha llevado muy a nuestro pesar a la fusión de estos dos términos: A la confusión del Lacallismo como corriente política liberal y politiquera regional colombiana con el Lacayismo internacional y pro imperialista es decir Monroista y anti Bolivariano de las oligarquías latinoamericanas a los largo de más de 200 años, sometidas y arrodilladas, es decir lacayas del Hegemón imperialista occidental. Veamos:
Uno: La falsa polémica entre los contrainsurgentes dominantes sobre la mejor táctica para desarmar y aniquilar la Insurgencia junto con la resistencia social que la acompaña, existente entre el miniführer AUV/Duque, partidarios del “garrote” a la amenaza terrorista, frente a la de JM Santos/De la Calle partidarios de la “zanahoria”. Polémica que ha sido llevada de manera intencionada, rimbombante y espectacular a las “alturas académicas y parlamentarias” con el señor Darío Acevedo Carmona, remplazo burocrático en la dirección del Centro de Memoria Histórica y partidario acérrimo de la tesis contrainsurgente de que en Colombia no hay, ni ha habido ningún conflicto armado interno, sino que desde siempre ha habido una amenaza terrorista fanatizada con ideas comunistas, desesperada por derrocar por cualquier medio las virtuosas, ejemplares “instituciones” de la centenaria democracia colombiana del sagrado corazón de Jesús; con el claro objetivo hegemónico de generar en la conciencia social una profunda brecha entre “negacionistas y positivistas” a la hora de asimilar la historia colombiana y el conflicto social armado surgido en la década de los 60 del siglo pasado, reciclado actualmente.
Dos: Porque a pesar de todo lo escrito, dicho y mostrado, tanto por los partidarios de la tendencia de la “zanahoria” como los del “garrote” con toda la neo lengua fascista que estos últimos han creado desde los sótanos de la inteligencia militar para referirse a la Insurgencia y a la resistencia social, como GAO (grupo armado organizado) o GAR (grupo armado residual) o simplemente disidencias, rearmados, ect, todos ellos vinculados al tráfico de drogas y acciones terroristas; el paro armado de 72 horas que acaba de decretar y realizar el ELN, apoyado por los otras guerrillas aliadas que concluyó el 17.02.2020, ha demostrado primero que todo, que el conflicto social y armado es una realidad social tan palpable que ni siquiera el cantinflesco señor profesor Darío Acevedo Carmona y todos sus chupatintas y fanáticos que lo acolitan desde las alturas del Poder ya no podrán atreverse a negar (lo que nos devuelve a nuestra tesis original del 2001, de la necesidad de una solución política integral y total al conflicto histórico social armado que hoy padece Colombia desde la década de los 60,s del siglo pasado). Y segundo, porque la Insurgencia ha demostrado que no son ningunos RESIDUALES, que los residuales son el muy reducido y pequeño grupo aislado de quienes están negociando con el Poder central los dineros de la otrora organización guerrillera hoy en proceso de reinserción y los beneficios políticos económicos y judiciales que derivarán de ello, dando un golpe definitivo al Acuerdo de paz del 2016 logrado entre JM Santos /De la calle con Timoleón Londoño y, vaciando definitivamente cualquier ilusión que se hubiera podido tener con dicha oportunidad de oro para conseguir una Paz Integral y Total que incluyera los otros grupos insurgentes en tal proceso.
El paro del ELN, según la información mediática tuvo acciones militares prácticamente en los 112 municipios que según las ong´s investigadoras le atribuyen presencia el ELN: Cauca, Chocó, Montes de María, Sucre, Cesar, Arauca, Casanare, Catatumbo y sobre todo en la frontera colombo venezolana, donde se lleva a cabo una sangrienta guerra por el dominio de la región para atacar a Venezuela como es la prioridad del gobierno de Colombia.
Frente a esta realidad-realmente-existente, el proyecto “pacificador” y de zanahoria contrainsurgente de Santos/De la Calle, ha quedado reducido a lo siguiente, como el mismo señor exvicepresidente del gobierno Samper, lo expresa en su última columna privilegiada del diario El Espectador 16.02.2020:
….”La pregunta de fondo es, sin embargo, pese a la retórica triunfalista de la derecha, si no es necesario buscar algún camino para superar este conflicto o al menos para amortiguar su crudeza. En el caso de las Farc, insistimos en negociar bajo fuego y nos opusimos a diversas ideas sobre humanización de la guerra. Tomando una expresión de Manuel Marulanda, dijimos que la mejor manera de humanizar la guerra era darla por terminada. Pero dadas las características de la confrontación con el ELN, su compleja estructura de mando, la insistencia en que ellos son voceros de la sociedad —y es cierto que hay zonas donde tienen carácter endémico— y el crecimiento del reclutamiento, quizás las ideas sobre búsqueda al menos de acuerdos parciales de humanización, que tanto ha pregonado Ernesto Samper, pudiera ser un camino digno de examen en estas complejas circunstancias.” ( ver https://www.elespectador.com/opinion/eln-crimenes-y-errores-columna-904718 )
Así las cosas, dígame usted estimado lector ¿cuál sería la diferencia ideológica entre Lacallismo y Lacayismo colombianos?
Todo el Globo terrestre o Mundo, vio pasado una escena universal irrepetible (como no sea en video) en el gran escenario del congreso de los EEUU, el 04.02.2020, con motivo del discurso sobre el estado de la nación del presidente Trump a esa institución de la democracia: La presidenta de la Cámara baja, la señora Pelosi, quien durante toda la lectura del tal discurso moviendo la cabeza de un lado para otro , bisbiseando (para los lectores de labios) la americanísima palabra “bullshit, vio como al finalizar y parodiando al héroe colombiano Londoyos “hacía trizas ese bendito papel” que contenía la copia impresa del incuestionable y tan bien estructurado discurso del presidente Trump a su nación.
Pero también vio, cómo su actitud negacionista tuvo un único momento positivo de concordancia con su presidente: Cuando Trump presentaba con honores ante el Congreso estadounidense, reunido en Pleno, al autoproclamado y fantasmal presidente venezolano Juan Guaidó, anunciando en un tono sosegado que iba a “aplastar y quebrar” al gobierno bolivariano representado por el presidente “en funciones” Nicolas Maduro. La señora Pelosi se levantó a aplaudir frenéticamente y ovacionar junto todos los parlamentarios del partido demócrata; lo que dio al tal “aplastamiento” de Venezuela un carácter bipartidista unánime. Algo semejante a lo acontecido en su tiempo con el famoso Plan Colombia a finales de los 90 del siglo pasado. Dándole a la contradicción principal, según nos lo enseñó el maestro Althusser, la característica de ser una “sobredeterminación”. Así pues, para hacer un análisis (aunque sea simple) de esta característica de la dialéctica materialista, hay que comenzar por el comienzo:
1. La totalidad contradictoria del imperialismo globalizado. Esto implica como lo enseñaron los clásicos “ir de lo abstracto a lo concreto pensado”, aislando de esta Totalidad compleja, contradictoria y en continuo movimiento o proceso, “el nudo de contradicciones” que la dinamizan: la lucha de clases (motor de la historia donde nos movemos todos los hombres-realmente-existentes o de carne y hueso) para ir priorizando dichas contradicciones.
2. Esto es que, aunque fue descrita por Lenin en 1917, la contradicción principal que dinamiza el Mundo actual y que sigue estando vigente es entre el “imperialismo fase superior del capitalismo” y los pueblos por saquear, o aplastar para luego saquear. Los casos más recientes de Irak, Libia, Siria, Yemen, o Somalia, que prefiguran la ruta venezolana parecen no dejar dudas
3. Sin embargo, el imperialismo descrito por Lenin y discutido por con los comunistas, especialmente los alemanes (Luxemburgo, Liebknecht, etc) se ha movido demasiado y un tanto aceleradamente, lo que ha dificultado a los marxistas revolucionarios captarlo completamente en su Totalidad vertiginosa. A o cual se le debe agregar la encarnizada lucha ideológica y política (en teoría y en la práctica real) desatada en su contra por los imperialistas de todos los pelambres que ha contribuido a su enturbiamiento, hasta lograr que tan valiosa categoría político-económica de análisis haya sido en muchos casos abandonado en la praxis trasformadora.
4. Varios aspectos medulares (esenciales) de la concepción de los clásicos han ido siendo desvirtuadas hasta prácticamente hacerlas desaparecer del horizonte teórico-practico:
a) el concepto de crisis, que se ha analizado dando más importancia al aspecto económico, dejando de lado el análisis de las diversas formas “supra-estructurales ”que cubren el movimiento (proceso) de la economía realmente existente; siendo el caso más lamentable los análisis del Estado moderno (con mayúsculas) o supra-estuctura jurídica relacional que cubre la propiedad privada capitalista, o, en el mejor de los casos deformando con fines reformistas los valiosos aportes (entre otros el de la formula clásica “Estado= Hegemonía +Coerción” ) hechos por el gran comunista y antifascista italiano Gramsci. Visón economicista-evolucionista que ha llevado al craso error de considerar la crisis como algo terminal que genera casi que de manera automática la caída del capitalismo; tesis totalmente desmentida por la concepción de Marx quien siempre sostuvo que el capitalismo es en sí mismo una crisis constante y permanente, y también desmentida por la propia práctica imperialista que ha ido superando con éxito cada una de las distintas crisis que se le han presentado, diagnosticadas cada una de ellas como terminales por los reformistas y cooptados.
b) los conceptos de enajenación y alienación, que el “estructuralismo antidialéctico” consideró eran jugarretas del joven hegeliano Marx, lanzándolas al limbo oscuro del olvido; pero que hoy se nos presentan con toda su fuerza como dos (2) conceptos esenciales y muy actuales de la teoría marxista, totalmente diferentes en cualquier idioma que se considere y que hay que tomarlos por separado: Enajenación, es el proceso histórico de separación del hombre de los medios de producción y de su producto; su extrañamiento, explicado magistralmente en los textos de las “Formen”, hoy completamente concluido para toda la humanidad (quizás los únicos hombres actuales completamente dueños de sus medios de trabajo o del producto de su propio trabajo terminado son los pocos indígenas y nativos que viven en la selvas oscuras totalmente aislados de la llamada civilización humana actual) Alienación, es el proceso mediante el cual el hombre es convertido en mercancía fuerza de trabajo y su aceptación por parte de él como lo explicó Marx en los manuscritos de 1844; su embrutecimiento y animalización; esto último, como un proceso ininterrumpido y sin fin, que hoy vemos por ejemplo en el metro de cualquier ciudad super desarrollada donde cada ser humano solo mira a sus pulgares y a su teléfono inteligente mientras viaja embotado y sin perspectivas a su puesto especializado de trabajo.
c) los conceptos de plusvalía absoluta y plusvalía relativa, que por la inercia teórica han sido invisibilizados de los análisis críticos, o en el mejor de los casos fusionados, confundidos en uno solo, vago genérico de “plusvalía en general”, pero que desde siempre han constituido dos (2) conceptos dialecticos diferentes, densos y contradictorios, esenciales en toda la teoría marxista, y fundamentales para entender la diferencia entre lo que se llama países desarrollados y países subdesarrollados y sobre todo, para entender qué hay detrás de las llamadas revoluciones científico-tecnológicas, la última y en la que nos encontramos: “la revolución de los robots o robótica”. La plusvalía absoluta es, la explotación directa que el capitalista “negrero” saca al obrero descamisado. La plusvalía relativa es, la que el capitalista “ultra-desarrollado” saca al obrero en cierta medida más calificado y también desarrollado a través de la llamada tecnología altamente desarrollada y en continuo perfeccionamiento de las Fuerzas Productivas, incluida la fuerza de trabajo humana desarrollada o altamente calificada que llaman.
Así pues, tenemos que en el Imperialismo globalizado o mundializado, los pocos capitalistas u oligarquía financiera para Lenin (en ningún caso elite) de unos pocos países altamente desarrollados tecnológicamente, donde se obtienen altas tasas de plusvalía relativa llamados “centro”; saquean, despojan y explotan a las amplias masas trabajadoras de otros países ubicados en la “periferia” donde predomina la plusvalía absoluta, donde la ciencia y tecnología son relativamente escasas y la mayoría vive solo del sudor de su trabajo.
Esto último constituye el aspecto principal de la contradicción principal en la “coyuntura actual” o nudo de contradicciones actual, arriba mencionado (N° 1 y 2). Y conviene siempre tenerlo siempre en mente.
5. Pero como lo decimos arriba N° 3; el imperialismo desde su formulación por Lenin en 1917 ha sufrido vertiginosos cambios en sus Fuerzas Productivas y adecuaciones en las Relaciones de Producción que le corresponden dialécticamente, anunciadas por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista de 1857.
Por tal razón voy sin concesiones a la coyuntura actual donde quiero señalar dos trascendentales eventos realizados por la oligarquía financiera global (imperialista) en el proceso de adecuaciones, recomposiciones, ajustes, rediseños, remodelaciones, ect (o como se desee denominar el proceso de globalización neoliberal) que están en ejecución en el actual proceso de superación de la prolongada crisis global capitalista, la que bien puede ser caracterizada como “crisis civilizatoria”: El foro de Davos 2020, y el llamado Brexit, para luego ir sobre Colombia. Veamos:
A) “El foro económico de Davos”, Suiza, institución creada por esta oligarquía global del Imperialismo en comento desde la década de los 70 del siglo pasado, para diagnosticar, discutir, debatir entre ellos, con el objetivo supremo de construir consensos para la ejecución de dichas adecuaciones FP/ RP actuales. En su última reunión que se acaba de realizar (enero 2020) citado con el señuelo de “mundo coherente y sostenible”, se mostró la realidad contradictoria y catastrófica global que se pretendió encubrir con tan atractivo título. Veamos: Desaceleración de la economía global o crisis, para lo cual se acuñó definitivamente el termino de “ralentización económica” y se acordó la importante decisión de profundizar y acelerar aún más la revolución científico-tecnológica en la que estamos. Así mismo en su diagnóstico mostró: Deudas internacionales impagables. Guerras armadas e intervenciones militares para someter países y sus recursos. Guerras económicas y sanciones financieras devastadoras entre países competidores. Migraciones masivas y tráfico ilegal de la mercancía fuerza de trabajo desnuda y los muros para detenerla en Méjico y en el Mediterráneo, con su “collateral damage” de xenofobia, racismo, odio, chovinismo, ect, tan útiles a la propaganda neonazi en su restauración a nivel global. Crisis demográfica irreversible con mega urbanizaciones y acumulaciones urbanísticas miserables, catastróficas y ruinosas con sus múltiples secuelas de deterioro ambiental, pandemias y pestes generalizadas (corona virus, ébola, Sida, epidemias del tercer mundo, ect) Catástrofes naturales y cambio climático. Hambrunas, sequías e incendios apocalípticos. Aumento de la desertización. Crisis social intolerable, aumento de la miseria, los sin techo, y los desempleados, rebusque de la vida mediante el llamado trabajo precario o subempleo, y, aumento de la “desigualdad” entre los hombres y entre las naciones: hombres y países ricos 15%; hombres y países pobres 85% (datos de Davos Fórum).
Y lo más importante, salida a flote de la contradicción inter imperialista entre “unilateralismo (presentado con el piadoso nombre de proteccionismo de la era Trump) enfrentado al multilateralismo de libre mercado” del resto de países; lo que obviamente motivó un total desencuentro y la falta de “consenso”. Donde sí lo hubo, fue en el asunto apremiante y peligroso del “cambio climático” (síntoma de una enfermedad de fondo llamada imperialismo global) que fue aceptado por todos como otro campo gigantesco y de enormes potencialidades para los negocios mega multimillonarios, las grandes inversiones y las inmensas inversiones “ecológicas que ya empezaron a promocionarse por la multimedia global; plataforma que sirvió de tribuna de lanzamiento de la candidatura presidencial de Joe Biden, próximo sucesor del presidente de los EEUU, si ganan las elecciones los demócratas en ese país. (ver https://es.weforum.org/agenda/2017/01/defender-el-orden-internacional-liberal-el-mensaje-principal-del-discurso-final-de-joe-biden-en-davos/ )
B) El “Brexit”, como se ha dado en llamar el tortuoso y complejo proceso (económico, político, ideológico, jurídico, diplomático, ect) de la salida de Gran Bretaña o reino unido, de la Unión Europea después de 47 años de unión. Tampoco está dentro posibilidades de este escrito hacer un detallado análisis de la innumerables implicaciones y aspectos de este abigarrado asunto, por ejemplo, la irónica bagatela de que el idioma ingles de connotaciones globales ya no es un idioma oficial en Europa, mientras que los idiomas locales de los países Bálticos si lo son. En este caso, me interesa destacar que esta ruptura fue auspiciada y apoyada desde todo los puntos de vista por el actual gobierno de los EEUU, dentro del plan general del imperialismo estadounidense de recomponer definitivamente el otrora omnipotente “Imperialismo Anglosajón” que incluiría a los países desarrollados y angloparlantes de EEUU+ Canadá, Gran Bretaña, Australia+ Nueva Zelanda, como ya se empieza a ver en las negociaciones para acuerdos de libre comercio post Brexit EU-Reino Unido.
Con esto, tenemos que el panorama de análisis de nuestro interés implica una total reconfiguración del mapamundi actual. Un nuevo reparto territorial del mundo:
Un primer nivel situado en el vértice de la pirámide arriba descrita, donde estaría ubicado EEUU y su oligarquía imperialista dominante y hegemónica global (por ahora, y mientras termina de recomponerse el “imperialismo anglosajón en proceso)
Un segundo nivel donde estarían los sub imperialismos (o imperialismos subsidiarios creados por los EEUU después de la II guerra mundial con su plan Marshall): Los países tecnológicamente desarrollados de Europa occidental (Europa oriental y mediterránea no cuentan sino como mercados) Japón y Corea del Sur.
Un tercer nivel (que me traerá rayos y centellas) donde estarían los países capitalistas desarrollados llamados emergentes como China y Rusia. (no hay que de equivocarse con nostalgias engañosas). China y Rusia son países capitalistas desarrollados tecnológicamente donde se da una alta tasa de plusvalía relativa, que tiene una oligarquía industrial y bancaria y financiera que explota inmisericordemente trabajo asalariado, que si bien no tienen una actitud política imperialista hacia los países de la periferia, sino de aproximación, respeto por los pueblos y apego a la legalidad internacional; están luchando por sus intereses para ocupar su lugar dentro de la división (imperialista) internacional del trabajo, bajo la consigna de construir un mundo multipolar o “multilateralismo” y, en este momento de la lucha de clases internacional pueden ser valiosos aliados bajo aquella rudimentaria táctica de que “ el enemigo de mi enemigo, es mi amigo” (como lo pueden ser los Iraníes actuales siempre y cuando no se olvide que los ayatolas han decapitado con tajos de cimitarra y por ser ateos, a 17 mil comunistas erradicándolos totalmente). Los otros miembros de lo que en años pasados se calificara como BRICS: es decir Brasil, India y Sudáfrica, no despegaron sus economías, ni sus supra estructuras, debido a la crisis sistémica global y hoy no alcanzan a ser catalogadas como países altamente desarrollados o países ricos o países con altas tasas de plusvalía relativa.
Un cuarto y último nivel, la base de la pirámide internacional descrita, donde estarían los países llamados de la “Periferia”. Países pobres, dependientes, antes categorizados como países sub desarrollados, o en el más piadoso de los casos como “países en vía de desarrollo”; sin tecnologías o con tecnologías ya obsoletas, donde la tasas de plusvalía obtenida es la absoluta, casi desnuda, y donde se ubica la mayoría de la población mundial desposeída, descamisada y explotada. Países ubicados en Asia, África, Oceanía y en Nuestramérica, y que por sus riquezas naturales y población fueron ubicados desde los albores del capitalismo y de la acumulación originaria del capital como “colonias “proveedoras de recursos naturales y materias primas incluida la Fuerza de Trabajo”.
5 Nuestramérica. Hoy en día lo que se conoce como “nuestramérica” es un campo de lucha internacional también complejo y muy contradictorio, con avances y retrocesos como toda lucha de clases, donde se enfrentan dos visiones del mundo seculares contrapuestas: El Bolivarismo y el Monroísmo. El Bolivarismo como una concepción anticolonialista, libertadora, y antimperialista, y el Monroísmo, destilado económico e ideo político del imperialismo estadounidense contenido en la famosa frase de que “América es para los americanos”. El Antimperialismo y la lucha de resistencia nuestroamericanos que tiene ya una larga tradición difícil de ocultar o desconocer, enfrenta en la actualidad una encarnizada lucha dirigida por el gobierno de los EEUU para recuperar, restaurar y poner bajo su control algunos países que con diversos grados de autonomía se han desviado “un tantito así” de las ordenes neocoloniales impartidas en el centro financiero imperial de Wall Street neoyorkino. Es una lucha con unos resultados muy difíciles de prever, es decir, cuyo resultado es abierto. Lo único que se puede decir con certeza es que la tendencia a la resistencia antiimperialista seguirá desarrollándose y ampliándose en toda nuestramérica. En esto no debe haber duda. No es una ley social pues en las ciencias sociales no hay leyes sino tendencias. Pero todo dependerá de la voluntad y de la praxis.
No es tampoco objeto del análisis los diversos desarrollos políticos que se están dando en los distintos países latinoamericanos y caribeños, en esa lucha de clases continental (las luchas en Chile, Bolivia, Ecuador, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil, Colombia, Panamá y Centroamérica, ect, e incluso, quien lo creyera en la colonia estadounidense de Puerto Rico) Ya que mi objetivo es fijar la mirada en la estrategia incluso del largo plazo y llevarla hasta la Colombia actual.
6. En la Colombia actual del 2020, se pueden identificar cuatro (4) grandes tendencias adelantadas por el gobierno de los EEUU, lo que indudablemente generarán, cada día, más resistencias de todo tipo y que pasaremos a explicar:
Primera tendencia: Es fundamental iniciar cualquier análisis clasista de Colombia, partiendo de la caracterización hecha por las ciencias sociales especialmente por la investigadora social Vilma Liliana Franco en su valiosa obra “orden contrainsurgente y dominación” Bogotá. 2009, de que en Colombia domina y hegemoniza toda la sociedad un Bloque de Poder Contrainsurgente (BPCi), el cual según se demuestra en la tesis https://www.rebelion.org/docs/262225.pdf se gestó a partir de del Pacto de Sitges, España firmado en 1957, entre dos autodesignados representantes del pueblo colombiano; el liberal Alberto Lleras Camargo y el conservador Laureano Gómez (quienes en solitario fusionaron el anticomunismo tecnocrático de la guerra fría de los EEUU representado por el ex secretario general de la OEA Lleras Camargo, con el tradicional anticomunismo nacional clerical del partido conservador representado por Laureano Gómez); pactaron el diseño de un Estado mediante un plebiscito (Estado Plebiscitario) cuya principal supra estructura jurídica y constitucional fue gobernar bajo la ley marcial o estado de sitio del famoso artículo 121 de la constitución nacional, que no solo recompuso las “instituciones” y el Estado, seriamente resquebrajados durante la guerra bipartidista o violencia liberal conservadora, la dictadura militar anticomunista de Rojas Pinilla y la Junta Militar que lo sucedió (asistidas ambas por el gobierno de los EEUU) sino que reconstruyó completamente las Fuerzas Militares entregando toda su conformación al ejército de los EEUU con su doctrina contrainsurgente y paramilitar de la guerra fría que se libraba en ese momento; a la par que reconstruía el Bloque de Poder de las clases dominantes, las que asumieron desde ese entonces, la contrainsurgencia como su bandera estratégica totalmente hegemonizada por la concepción contrainsurgente estadounidense, la que sirvió de la base para montar en 1963-64 la agresión a las regiones campesinas de Marquetalia, Riochiquito y Guayabero, estigmatizadas previamente como “republicas comunistas”, y que generó como es bien sabido la reacción de resistencia a la agresión, el surgimiento de las FARC-EP.
Así pues el “asunto de la paz en Colombia” va mucho más allá de la mutilación hecha por los medios de comunicación adscritos al Poder y que forman parte de citado Bloque de Poder Contrainsurgente dominante, que han generalizado en la conciencia social del país la falsa idea de que la paz de colombia es el Acuerdo de paz firmado en el teatro Colón 2016, entre el premio nobel de Paz JM Santos y el heroico comandante guerrillero Timochenko; cuando es un asunto que va muchísimo más allá y se enraíza directamente con toda la historia colombiana y en la estructura del Estado colombiano actualmente vigente (organizado lo repito, en 1957 por el pacto bipartidista y bipersonal de Sitges, España) Sin este reconocimiento es difícil avanzar en cualquier praxis política de carácter estratégico democrático por una paz verdadera y de resistencia a la contrainsurgencia imperialista.
Lo esencial, es tener clara la situación actual de dicho pacto, y desde este punto de vista:
a) El Acuerdo como lo dijo correctamente la ministra de gobierno de Duque Nancy Patricia Gutiérrez el 28 de enero 2020, (así le haya costado perder su puesto) es un acuerdo “fallido” no solo por la razón que ella da de que es un acuerdo totalmente desfinanciado “ no hay plata para eso”, sino por una razón más profunda y esencial que está en la base del Poder dominante: el problema histórico-estructural de la tenencia de la tierra, donde todas las clases constitutivas del citado Bloque de Poder Contrainsurgente como ganaderos, terratenientes, agricultores, campesinos ricos, agro-industriales, financistas, multinacionales de plantación, narcos y paramilitares e incluso militares y funcionaros del Estado a nivel regional y local, ect, tienen intereses “estratégicos en ella por considerarla la alcancía del capital”, o por extraer rentas de la tierra y no están dispuestos a ceder o entregar un centímetro de tierra a nadie. Mucho menos los 6 millones de hectáreas despojadas por todos ellos en los años del conflicto armado, y que ya constituyen un botín de guerra.
b) El otro aspecto negativo a considerar, pero que la ministra Gutiérrez tendenciosamente voltea para quitarse la responsabilidad a su jefe Duque y al Estado contrainsurgente que representa y dirige: el papel nefasto que ha jugado y sigue jugando la descomposición político-ideológica y de dirección errática y codiciosa; politiquera, electorera y sectaria del partido de la Rosa surgido del Acuerdo de la Habana, que ha impedido a las bases del partido y a quienes desde afuera apoyan su implementación, actuar mancomunadamente o unitariamente en explicar los verdaderos alcances “políticos” del mismo. Aspecto este agravado por la persecución inmisericorde del paramilitarismo recompuesto en su guerra sucia diluida y diaria (gota a gota, sistemática y aparentemente al azar) contra las bases de los reinsertados que a la fecha lleva más de 170 ex guerrilleros “neutralizados” es decir fusilados en estado de indefensión y que está provocando una verdadera deserción masiva, de antiguas bases guerrilleras.
Segunda tendencia: Convertir a Colombia literalmente en la punta de lanza de su guerra híbrida contra el pueblo y gobierno bolivariano de Venezuela, y en tomar control total de la extensa y complicada frontera colombo venezolana, hoy convertida prácticamente en un frente de guerra y en el escenario geoestratégico principal de su restauración Imperialista en el continente y en la rica y codiciada región andino-amazónica. La extensa y complicada frontera colombo-venezolana de 2.219 kilómetros desde el mar Caribe hasta las selvas amazónicas, se ha constituido prácticamente en una línea o frente de guerra que ha convertido en retaguardia al Estado de Colombia que cuenta para ello con las 7 bases militares que tiene en el país el US Army y con la cobertura supra estructural de ser miembro del pacto militar noratlántico (OTAN).
Tercera tendencia: Tal y como lo acaba de anunciar oficialmente (17.01.2020) “la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los EEUU” (organismo bipartidista del Congreso estadounidense) invertirá la astronómica suma de 5 mil millones de dólares US en Colombia para combatir el narcotráfico, los cuales irán a reforzar la “War on Drugs”, lo que sin lugar a dudas significará más conflicto armado en el país, y especialmente en las zonas cocaleras situadas en dicha zona fronteriza (ver https://theworldnews.net/ar-news/colombia-anuncio-una-ayuda-de-eeuu-por-usd-5-000-millones-para-combatir-el-narcotrafico )
Cuarta tendencia: Como con la firma del Acuerdo de paz y la subsiguiente liquidación de las Farc-EP generó un clima distendido que permitió en muchas regiones iniciar procesos de reconstrucción del tejido social destruido por el anterior Terror del Estado, junto con creación de nuevos liderazgos sociales; la contrainsurgencia (de la cual forma parte esencial y fundamental el gobierno de los EEUU) ha puesto en marcha una nueva versión de la guerra sucia diluida para el control social más específica, sistemática y deletérea (gota a gota, aparentemente al azar, y con total indiferencia Estatal e impunidad) con el fin de mantener los efectos terroríficos anteriores, para que las personas de base con algún liderazgo social presas del miedo abandonen su trabajo comunitario; guerra sucia que ya lleva desde la fecha de la firma del Acuerdo de la Habana en 2.016 hasta hoy, más de 800 líderes sociales y activistas sociales fusilados, a los que se le debe agregar los más de 170 ex guerrilleros de las Farc-EP reinsertados, mencionados antes, que han sido “neutralizados” en sus casas desarmados y en total indefensión.
Existe a su vez el contrario dialectico: Lo que se ha dado en llamar “la Resistencia Social” al fascismo Ver revista CEPA27 sept dic 2018 y la más resiente Movilización Social que desde noviembre del año pasado ha eclosionado en calles y carreteras de todo el país y cuyos objetivos unitarios y de confluencia parecen dar un matiz esperanzador al proceso de desestructuración estratégica del mentado Bloque de Poder Contrainsurgente y a la superación popular y democrática (táctica) de la erosión palpable de la hegemonía de la contrainsurgencia fascista y narco paramilitar, que hace esfuerzos y se enroca todos los días para sobreaguar
El episodio de la ex senadora Merlano, capturada en Venezuela este 28 de enero pasado, que los intoxicadores de opinión adscritos al régimen colombiano, ante tamaña evidencia intentan negar que es un chivo expiatorio. Un pequeño ventilador fallando. Una simple unidad, es decir un diente díscolo de una de las 10 gigantescas ruedas dentadas que conforman la maquina blindada del Bloque de Poder Contrainsurgente descrito en 2009 por Vilma Liliana Franco, y que algunos reformistas intentan evaporar o banalizar “personalizándolo” en Uribe Vélez, dando la idea de que quitándonos a AUV de encima, volverán las elecciones democráticas y libres ejemplares para el mundo y que todo volverá a ser la arcadia feliz de la Atenas Suramericana, solo genera una sonrisa comprensiva.
Finalizamos diciendo simplemente que la terrible ventisca restauradora anunciada por el presidente Trump en el congreso de los EEUU al referirse al gobierno Bolivariano de Venezuela y ovacionada por la Sra. Pelosi con su “bancada”, constituye una “sobredeterminación althusseriana” de la contradicción principal habida entre el imperialismo global actual, en nuestramérica.
La captura de la ex senadora colombiana por el partido conservador Aída Merlano, que fue capturada el pasado lunes 27 de enero 2020 pasado en Maracaibo, Venezuela a donde había ingresado ilegalmente, luego de una rocambolesca y espectacular fuga por una ventana de la dentistería que le vendía servicios al sistema carcelario colombiano en Bogotá, donde purgaba una condena de 15 años por delitos electorales, sentencia proferida por la “corte suprema de justicia”; empieza a arrojar luz sobre la crisis de Hegemonía del fascismo contrainsurgente del Bloque de Poder Dominante (BPCi)
Pues, el partido que ella representa en la región caribe con epicentro en la ciudad de Barranquilla, la rosca goda de los Gerlein, más su aliado incondicional la disidencia Liberal radical de Vargas Lleras y el clan de los Char, embalados en poner el próximo presidente que remplace al sub presidente Duque (más empantanado en su gobierno que las tropas gringas en Vietnam), si ella empieza a explicar como parece decir Diosdado Cabello el segundo al mando del gobierno venezolano, ver https://noticias.canal1.com.co/noticias/aida-merlano-esta-hablando-animadamente-y-le-mando-saludos-a-uribe-diosdado-cabello/
Y, a revelar todo lo que sabe sobre el origen y “el ordenador del gasto” de los dos (dos) millones de US “dollars” con los que compraba los votos caribes, como le tocó comprobar al corrupto “consejo electoral colombiano” ante las pruebas irrefutables presentadas por los demandantes opuestos a la trinca contrainsurgente y paramilitar Godo-Vargasllerista- Charista, y que le costaron a la Merlano la condena carcelaria que estaba pagando, echarían a perder la pretensión presidencial que vienen trabajando desde hace meses. ¡Ay, de la venganza de los Char!
Esto es lo que la muy advertida revista del Poder colombiano, la revista Semana, dice apresuradamente por la bocapluma de Ariel Ávila, uno de sus más leídos analistas de los grupos armados residuales (GAR): ……” La tercera línea de análisis se refiere a las consecuencias en la política interna. La situación en este punto es muy delicada. Tres son los hechos. Por un lado, Cambio Radical entrará al gobierno con una fuerte participación de la familia Char, quienes, seguramente, pondrán uno de los dos ministros de dicho partido. En segundo lugar, los Char tienen uno de los candidatos presidenciales más fuertes para 2022, que es el exalcalde de Barranquilla, Alex Char, además, el hermano de esté será desde marzo, el próximo presidente del Senado, el senador Arturo Char. En tercer lugar, se encuentra Julio Gerlein, el todopoderoso empresario dueño de Valorcon, firma socia de Odebrecht en el proyecto Navelana que buscaba la navegabilidad del río Magdalena. Todo esto es importante, ya que uno de los engranajes de este emporio político y económico es Aida Merlano.
Merlano, fue, durante años, la protegida de Julio Gerlein, y ascendió en la política de la mano del empresario. Para las elecciones de 2018, fue además protegida de la casa Char, que la acogió en su estructura. Salió elegida como una de las nueve congresistas de dicho clan político. De tal forma que, Aida Merlano, tendría en sus manos el futuro del clan más importante en política de la Costa, así como el futuro de la candidatura de Alex Char y de paso, el futuro de uno de los empresarios más importantes del país. Ella no es la jefa de la empresa criminal de compra y venta de votos por la cual fue capturada y condenada por la justicia colombiana. Ella era una ficha de esta empresa criminal, los jefes serían otros” ….
No es la primera vez que el miniführer AUV, “manda darles piso, o bota a los tigres” a alguno de sus compinches que ya le resultan incomodos o lo comprometen. Lo Hizo con Pedro Luis Moreno, “su secretario de seguridad que intermediaba entre las Convivir paramilitarizadas y los bananeros” ver interesante reportaje del académico Francisco Gutiérrez Sanín sobre la recomposición del Narco Paramilitarismo en https://lasillavacia.com/silla-academica/universidades-publicas-convenio-ford/hay-probabilidad-real-volver-tener-fenomeno . Lo hizo cuando extraditó a la cúpula de las AUC a los EEUU que el mismísimo “Jorge 40”, cuando escupiendo en el piso antes de subirse al avión exclamó “nos traicionaron esos jijueputas”. Lo hizo cuando esgrimiendo “razones de Estado” (¿cuáles?) sacó de la cárcel al canciller de las Fart Rodrigo Granda, a quien antes había secuestrado en Venezuela. Lo hizo cuando traicionando las relaciones de colaboración antisubversiva que tenía con Correa, el presidente de Ecuador, le ordenó a su ministro de defensa JM Santos que violara la frontera y atacara a Raúl Reyes en Sucumbíos, en fin …
Esta es la pista que, sin ser uno muy suspicaz, podría explicar el sarcasmo de Diosdado Cabello cuando le manda saludes de la ex senadora colombiana Merlano desde Caracas. Y es una de las claves que explica porqué el fascismo, el que por definición se asienta en la llamada “clase media”, en la versión contrainsurgente y paraca de Colombia ha empezado a perder su Hegemonía dentro de las clases medias de las ciudades; la que sacudiéndose de tanto y tan largo oprobio, cinismo y genocidio de guerra sucia, ha salido masivamente a manifestar muy taxativamente sus “afugias y anhelos” en lo que se ha denominado la “movilización social” de Colombia. La que (afortunadamente y para bien de todos) ha convergido unitariamente con la otra cara de la moneda social la “resistencia a la contrainsurgencia imperialista” de indígenas, negros, campesinos pobres y trabajadores primarios super explotados y super oprimidos, abriendo una nueva posibilidad política en la Colombia del sagrado miocardio:
Resistencia, más movilización social, les ha quitado la iniciativa. No solo en Colombia, sino a nivel general a la restauración del fascismo (de Trump) en el globo Y he ahí porqué, además, todos los intoxicadores de opinión del régimen; en la revista Semana; en el diario El Tiempo; en Paracol radio, ect, terminan sus análisis con la maravillosa formula que les dicta la cartilla del grupo español Prisa dueño de la mayoría de estos, de que …” así las cosas, habrá que esperar”.
Esperar, ¿a qué? A que se siga diluyendo en la fantasía y los delirios de unos cuantos burócratas de compañías trasnacionales gringas que sueñan con el petróleo venezolano, la alianza que a través de Pompeo gestaron entre el grupo de Lima con Almagro para destruir la resistencia antimperialista y Bolivariana del gobierno de Venezuela: Chile, Perú, Paraguay junto con Colombia, Almagro y el autoproclamado, hoy todos ellos en profundas crisis, desde Cúcuta aquel 24 de febrero 2019, ya va a hacer un año, intentaron iniciar la revolución humanitaria de colores para derrocar como si fuera un castillo de arena el sólido proceso social bolivariano del pueblo venezolano.
Esperar también a que el gobierno de Colombia, que hace unos días amenazó, con tropas estadounidenses uniformadas del US Army a su principal “enemigo externo” el gobierno venezolano; ahora para evitar lo que el pobre diablo de Duque llamó “ el chantaje del dictador” o mejor, que el posible ventilador que la ex senadora Merlano prendido en Caracas, que sin lugar a dudas salpicará con un poca más de pomada al jefe de ambos el miniführer AUV, tenga que recular y aceptar que quien tiene a la señora Merlano no es gobierno fantasmal de Guaidó, sino el de carne y hueso de Nicolás Maduro.
Así las cosas…. NO hay que esperar. Sino continuar por la senda de la convergencia unitaria de la resistencia a la contrainsurgencia imperialista con la infatigable movilización social, para seguir quitándoles la iniciativa NO solo en Colombia sino a nivel global a los restauradores del fascismo (obviamente encabezado por Trump)