Juventud, mujeres y valor

 

Por: Glayer Meza

 


Hoy, habiendo transcurrido casi tres días de las elecciones internas del Partido Socialista Unido de Venezuela hacia las “Mega Elecciones” del mes de noviembre, llevamos en el país nueve mil setecientas cincuenta y dos (9.752) actas transmitidas, dando como resultado un 67% de transmisión en todo el país. En el estado Barinas tenemos exactamente un 76% de trasmisión, cosa que ha ido avanzando satisfactoriamente en comparación con otros estados como Trujillo, Mérida, Portuguesa y Miranda que llevan por los momentos un 59%, 57%, 49% y 34% de actas transmitidas respectivamente.

 

 

Debo confesar que los días viernes y sábado previos a las elecciones internas del domingo, viví sentimientos muy agradables, respiré un ambiente maravilloso de democracia, recibiendo llamadas de mis amigos, de camaradas líderes parroquiales, maestras, jefas de calles, todas y todos felices de las postulaciones libres y voluntarias que pondrían sobre la mesa para las elecciones internas del PSUV. Lamentablemente, como todo sistema, tiene sus fallas, como seres humanos, tenemos debilidades.

 

 

Muchas UBCH a última hora fueron compradas, amenazadas o ligeramente manipuladas para postular en sus asambleas listas de candidatos previamente fabricadas. Pequeñas y grandes incidencias ocurrieron ese día, desde votos que restaron, actas inconclusas hasta violencia verbal a quienes exigían postular con libertad a sus candidatos, pero después de varios días de reflexión, no me queda más que aceptar y entender que quizás sea este, precisamente este, el escenario que la Dirección Nacional del PSUV desea evaluar de cada estado, pues es a través de la “plena libertad de los procesos” que realmente quedan en evidencia las barbaridades de unos, y la gallardía de otros.

 

 

Lo que sí es un hecho, es que por primera vez, nuestros jóvenes tuvieron una participación histórica en estas internas, tuvimos jóvenes postulados para concejales, legisladores, alcaldes y alcaldesas y hasta para gobernadores también. Si hay algo positivo que yo tuviese que resaltar de estas internas, sin duda serian tres cosas.

 

 

La primera, es que estadísticamente hay más jóvenes que adultos mayores, y esta vez no nos quedamos atrás, los chamos se llenaron de un valor y una fuerza incalculable y esto fue gracias al Presidente Nicolás Maduro, quien desde el primer momento le hablo a la juventud, dándoles el apoyo incondicional para que todas y todos los jóvenes se atreviera a medir su fuerza en estas internas, fuerza que es evidente desde hace ya varios años como bien lo explicaba en mi artículo anterior, los jóvenes hemos venido trabajando en tantos espacios y haciendo tantas cosas, que no nos habíamos dado cuenta que hacíamos exactamente lo que hace o debería hacer cualquier político de alto cargo, y es allí donde el presidente nos abre los ojos y nos enseña la oportunidad que los jóvenes tienen para postularse en los espacios que perfectamente ya deberían asumir.

 

 

 

La segunda, es la extraordinaria participación de las mujeres, este sistema exigió a la militancia a postular mujeres en todos los cargos y en la misma medida que a hombres, dejándonos ver una avalancha de mujeres heroicas y entregadas desde el corazón y el espíritu a las causas revolucionarias, para todas ellas van mis felicitaciones y mi profunda admiración porque en definitiva esta patria hermosa, tiene nombre de mujer.

 

 

El tercer y último aspecto que resalto de estas internas, es que a pesar de tantas diatribas, quedó en evidencia el liderazgo de quienes sin mover un dedo, sin hacer campaña, sin publicar flayers ni decir “Yo me Postulo” fueron reconocidos por el pueblo, un pueblo aunque en menor medida, no cedió ante manipulaciones y decidió manifestarse con valentía.

 

 

Estas estadísticas sin dudas ya fueron analizadas en la dirección nacional y solo resta esperar como se evidencian los resultados y qué escenarios se van armando. En este punto quiero relucir una metáfora de un hombre a quien amo y admiro profundamente, que dice en resumen, que nuestras vidas son como el teatro, algunos no nos hemos dado cuenta del poder que tenemos sobre nuestras propias vidas y que somos nosotros quienes tenemos en la mano el lápiz para escribir nuestra historia, para construir nuestros escenarios, de escribir lo bueno en vez de lo malo, de hacer de nuestra historia, una hermosa y satisfactoria, de volvernos a nosotros mismos, los verdaderos protagonistas.

 

 

Es por ello que sea cual sea el futuro que nos depare en las políticas de nuestro estado, estoy segura que será el que todas y todos decidamos. Las últimas palabras de estas líneas, serán siempre para la reflexión, el aprendizaje, la unión, la lectura permanente, y el amor, siempre el amor.

 

 

Glayer Meza
Juventud Rober Serra
@frentemariaherrerabarinas