Se celebra en Caracas „II Encuentro Mujer Jóven“ de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM)

Por: ABP-Noticias

Bajo la consigna „¡contra la violencia patriarcal y el sistema capitalista!“ el primero y dos de abril se realizó en la sede de la Escuela Venezolana de Planificación en Caracas el „II Encuentro Mujer Jóven“, reuniendo a las cinco organizaciones de mujeres venezolanas afiliadas a la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM).

De esta manera, las jóvenes integrantes del Movimiento de Mujeres Clara Zetkin, de la Fuerza Bolivariana de Mujeres, del Movimiento de Mujeres „Manuelita Sáenz“, de la Red de Mujeres de Vargas, y de la organización pas - Participación activa y social por los Derechos de la Mujer y por la Paz, se dieron cita con el propósito de consolidar el accionar de la FDIM en Venezuela, a través de la articulación de las jóvenes como protagonistas de las batallas políticas, económicas, sociales y culturales del presente.  

El encuentro se instaló con las palabras de un nutrido panel de mujeres, entre ellas la vicepresidenta venezolana de la FDIM Nirva Camacho, la coordinadora regional de esta Federación, la cubana Alicia Campos, y la viceministra Yoselin García, quien transmitió un saludo de parte de la ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género Diva Guzmán, la cual para el momento se encontraba en México, precisamente en el marco de la fundación de la llamada Internacional feminista.

Un momento emotivo se vivió cuando la coordinadora Alicia Campos destacó los profundos lazos de solidaridad entre Cuba y Venezuela. También hizo hincapié en la importancia de la comisión de „mujer jóven“ dentro de la FDIM.

A esta instalación siguió un conjunto de ponencias, bajo la moderación de Elena Linarez, presidenta del Movimiento Clara Zetkin. Campos habló sobre la historia de lucha de la FDIM, así como sobre su importante estatus frente a Naciones Unidas, destacando las múltiples e históricas misiones que ha cumplido esta Federación alrededor del mundo. Una de gran actualidad e importancia, enfatizada por Campos, es la misión de veeduría que ha cumplido la FDIM en torno a la implementación de las acciones con enfoque de género trazadas en el Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el por entonces gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC-EP. En el marco de esa misión se ha podido constatar que aún no se ha alcanzado una „paz verdadera“ en este país, por lo que Campos saludó los esfuerzos del gobierno de Gustavo Petro en cuanto a la construcción de la „paz total“, incluyendo esto los diálogos con la guerrilla del ELN, y se comprometió en darle continuidad a la veeduría como FDIM, a los compromisos relacionados con el enfoque de género, presentes en el acuerdo.

Por su parte la vicepresidenta Nirva Camacho expuso el plan global de la FDIM, y las líneas de acción para la incorporación precisamente de más mujeres jóvenes, como un eje transversal.

En su intervención, la activista de la Fuerza Bolivariana de Mujeres Ana Revolongo, destacó la importancia de la formación. Ésta a finales del año pasado participó en Argentina en la XV Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, la cual estuvo centrada en el importante tema de los cuidados.

La historia de lucha de la mujer en Venezuela, su participación política, así como los retos y batallas de ésta en la actualidad, fueron visibilizadas por Linda Ruiz, integrante del Movimiento de Mujeres Clara Zetkin y secretaria de relaciones internacionales de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV).

En la tarde de este primer día se realizó tres mesas de trabajo, en las que las jóvenes pasaron al debate y a trazar propuestas de acción concretas. Estas mesas fueron el espacio propicio para el intercambio entre las más jóvenes de 15, 16 años, y mujeres de edades más avanzadas y trayectorias diversas, así como entre representantes de las instituciones relacionadas con la mujer y las militantes de organizaciones de base. Los temas de las mesas fueron: a) agenda global de la FDIM, b) la experiencia en Argentina en el marco de la XV Conferencia Regional sobre la Mujer, y c) la participación política de la mujer jóven en Venezuela.

Durante el segundo día del Encuentro se presentó la conclusiones de las mesas y se realizó una plenaria de cierre. De estas jornadas de trabajo surgió la declaración final, la cual se reproduce más abajo.

La Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) nace en noviembre de 1945. Su primer programa contenía un llamamiento a las mujeres por „la conquista, aplicación y defensa de los derechos de la mujer como madre, trabajadora y ciudadana; por la defensa de los derechos de todos los niños a la vida, al bienestar y la instrucción; por la conquista y salvaguardia de la independencia nacional y las libertades; por la eliminación del apartheid, la discriminación racial y el fascismo; por la paz y el desarme universal“, principios que evidencian la vigencia de esta organización hasta nuestros días.

En abril del año pasado el XVII Congreso de la FDIM fue realizado en Venezuela, con la presencia de mujeres de más de 27 países, resultando como una de sus conclusiones precisamente la realización de encuentros regionales de mujeres jóvenes. El primero de este tipo fue el Encuentro Mesoamericano de Mujeres Jóvenes, realizado en Guatemala en agosto del 2022.

 

 

Declaración Final

Encuentro de Mujer Jóven de la FDIM (Caracas, 1 y 2 de abril, 20223) 

Las organizaciones miembros de la FDIM en Venezuela reunidas en la ciudad de Caracas, los días 1 y 2 de abril del 2023, en comprensión de que hoy en el mundo se desarrollan de formas paralelas luchas por el control de los recursos naturales, de los nuevos mercados, de las rutas comerciales y de la fuerza de trabajo a disposición, así como del aprovechamiento de los avances científicos-técnicos por parte de las hegemonías existentes y emergentes, con el objetivo de lograr ponerse al frente en el marco de la competencia inter-imperialista.

Simultáneamente a esta realidad que determina el comportamiento de las fuerzas a nivel internacional, se le suma la construcción de la sociedad post-pandemia. Situaciones donde el sistema capitalista, bajo la gestión de los gobiernos neoliberales, han tenido como centro de su acción salvar a la economía de los monopolios y no garantizar la vida digna.

La situación de crisis global, más la pandemia, redujo a la humanidad a los espacios individuales lo que llevó a la muerte de compañeras, a la migración forzada, siendo esto una realidad mundial, debilitando así las articulaciones entre las organizaciones, pero además desarticulándolas a nivel interno. Partiendo de esta condición estamos en un proceso de renacer a nivel mundial, abriendo espacio para incorporar a las mujeres jóvenes que somos las hijas de las que no mataron, las hijas de las que sobrevivieron, pero también somos las descendencias de las mujeres que nos mató el capitalismos y el patriarcado.

La situación generada por la pandemia expresó también duras consecuencias para la economía del mundo, lo que se tradujo en peores condiciones materiales de vida para los pueblos, con lo cual se evidenció que la competencia entre las potencias centrales por impedir el retroceso de sus economías elevó cada vez más las tensiones entre ellas. Estas confrontaciones dejan ver la disputa por poderse hacer con los créditos de las organizaciones financieras internacionales, con el objetivo de asegurar la supervivencia de los monopolios.

Esta situación que viven los pueblos del mundo representa la barbarie a la que nos condenaría el sistema capitalista, si las mujeres y hombres del mundo no concentramos esfuerzos por superar el actual orden mundial, de explotación. Toda esta situación da indicio que la humanidad está a puerta de una nueva confrontación bélica mundial, con altas posibilidades del uso del elemento nuclear, cuya dimensión destructiva pone en riesgo la existencia de la vida misma. Así como hace 78 años, hoy siguen vigentes las mismas razones que dieron origen a la FDIM. Las mujeres jóvenes insistimos que el imperialismo estadounidense es el principal promotor de guerras y hoy esta realidad sigue estando más vigente que nunca, debido a que se encuentran a puerta de perder su poder hegemónico.

Nuestro país se encuentra en el centro de estas tensiones, sus grandes riquezas en recursos naturales, reservas energéticas, minerales, acuíferas y de biodiversidad le ponen en los objetivos estratégicos de las fuerzas imperialistas por constituir un inmenso caudal de recursos que a disposición de los monopolios, garantizaría enfrentar en mejores condiciones materiales las futuras crisis del sistema.

La fuerzas imperialistas en los Estados Unidos y Europa, junto con sus aliados, no han cesado en las agresiones contra el país. Sus acciones injerencistas continúan expresándose en todos los espacios, políticos, económicos, sociales e inclusive militares. Todas estas acciones forma parte de una ofensiva general y sostenida que busca crear las condiciones para la desestabilización social del país, que permita las condiciones para apoderarse de nuestros recursos.


El escalamiento de las acciones injerencistas y agresivas contra Venezuela, y en el marco coyuntural de la pandemia mundial, las medidas dirigidas a recrudecer el bloqueo y las ilegales sanciones unilaterales, pueden complicar los efectos de la pandemia mundial sobre el pueblo venezolano. Las mujeres jóvenes miembros de las organizaciones que conforman la FDIM en Venezuela demandamos el inmediato levantamiento de las ilegales sanciones de los gobiernos de los EE.UU. y Europa contra Venezuela y los países que hoy viven este asedio.

En compresión de esta situación las mujeres jóvenes entendemos que declarar una América libre y de paz está más allá de un continente libre de conflictos bélicos, y que al haber presencia de países con medidas coercitivas en el continente, con más de 60 años como la experiencia de Cuba, y 10 años oficialmente en el caso de nuestro país, no podemos declarar la paz.

 

Siguiendo el hilo del contexto mundial, y aunado a las medidas coercitivas y las situaciones que precarizan las condiciones de vida de la mujer por encontrarnos en presencia del sistema capitalista parasitario en Venezuela, entendemos que:

 

1. Las estructuras gubernamentales que tienen como objetivo principal la garantía del desarrollo y la vida digna para la mujer, aún funcionan con la lógica capitalista, que hoy no hemos podido desmontar con el proceso revolucionario iniciado por el comandante Chávez.

 

2. Dentro del contexto nacional, las mujeres jóvenes exigimos el reconocimiento de las principales 6 jornadas de trabajo diario que realizamos, trabajo político, trabajo socio-comunitario, trabajo de cuido, trabajo de logística del hogar, trabajo formal y emprendimiento, de las cuales no percibimos un salario digno por cada uno de ellos.

 

3. En el país existe una precariedad en la salud pública y privada específicamente en la salud reproductiva y sexual de la mujer, existiendo un traslado de responsabilidad de parte de las estructuras gubernamentales a las ONG, que igualmente prestan un servicio insuficiente y precario desencadenando números alarmantes de ITS, que ya habían sido extintas en el país, por ejemplo sífilis y gonorrea, también condicionándonos a una maternidad no deseada, incrementando la violencia ginecológica y obstétrica, elevando la estadística de muerte materno infantil, creciendo los niveles de orfandad y de violencia a la niñez, la salud mental de la mujer, entre otros; exigimos el efectivo acceso a herramientas, capacitación y formación de planificación familiar, sexual y reproductiva, garantizando el goce de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, comprometiéndonos como organización a ser parte del mismo.

 

4. Exigimos políticas públicas para atender y prevenir la trata y tráfico de personas, siendo las juventudes y la niñez las principales poblaciones afectadas, al mismo tiempo nos comprometemos como mujeres jóvenes de la FDIM a desarrollar una campaña comunicacional para develar los mecanismos utilizados por las redes de trata y tráfico de personas en el país.

 

5. Identificamos que las mujeres en la Venezuela actual no tienen garantía a la vida ni acceso eficiente a la justicia, teniendo un alto índice de feminicidio y otros tipos de violencia que padecemos las mujeres, niñas y adolescentes, retrasos procesales, deficiencia en la defensa, entre otros, todo esto respondiendo al sistema capitalista y patriarcal en el que vivimos.

Debido a los planteamientos antes expuestos nos comprometemos a continuar con las banderas de luchas fundacionales de la FDIM, para esto, exigimos que nos incorporen a las jóvenes participantes en este encuentro a las distintas comisiones de trabajo que hacen vida en Venezuela.