Por: Joaquín Rondón 

 

Cerca de 27 millones de soviéticos se sacrificaron durante la segunda guerra mundial para detener el fascismo en Europa. No sólo soldados conforman esta dolorosa lista, también mujeres, niños y partisanos a quienes nadie olvida, por el contrario, este 9M, el Desfile en la Plaza Roja de Moscú hizo lucir impecables los uniformes, insignias y estandartes soviéticos, incluso el ruidoso tanque T-34 que hace 76 años entró triunfante a Berlín, coronando en la torre más alta de los edificios alemanes, la gloriosa Bandera Soviética, legado inmortal que partió la historia universal. No sólo Moscú conmemoró este evento pleno de sentimientos, de los más humanos, que saca lágrimas a cualquier ciudadano, por cerca o lejos que se encuentre; cientos de ciudades en toda Rusia, Europa y otros continentes, incluyendo Polonia, China, Siria e Israel, honraron al valiente Ejército Rojo que nunca se rindió ante el nazismo.

 

 

No podríamos pensar que tantos polacos y norteamericanos sean tan ignorantes como para caer en la maniobra del odio contra Rusia y el olvido de quienes derrotaron a Hitler, sin embargo existe una ignorancia inoculada, vergonzosamente, con la colaboración de los mismos nazis. Tanto Biden, como todos los inquilinos de la Casa Blanca, financian costosas y especializadas campañas para obligar a los políticos europeos a borrar la hazaña histórica del Ejército Soviético y levantar un muro de odio contra Rusia, sólo por intereses geopolíticos y comerciales, en el empeño capitalista por competir con trampas y sanciones. Toda esta campaña gringa data desde la guerra fría, en la cual los científicos y propagandistas nazis colaboraron, gracias al refugio que les brindó Estados Unidos después de la derrota alemana.

 

 

La ignorancia de la historia y la civilización humana bien podría medirse por el conocimiento o desconocimiento de aspectos como la diversidad de credos y culturas, los verdaderos vencedores contra el nazismo y la valoración de los modelos económicos y sociales respecto a la calidad de vida y el medio ambiente. Sería un estudio interesante: qué pueblos reconocen más la diversidad de credos y culturas, quiénes valoran el sacrificio del Ejército Soviético en la derrota nazi y cuánto se admite el modelo capitalista depredador y genocida. Me adelanto a afirmar que Venezuela sería uno de los pueblos más cultos en estos aspectos, tanto así, que la Universidad “Ezequiel Zamora” ha manifestado su interés por participar en la campaña mundial por sembrar 27 millones de árboles en homenaje al mismo número de vidas que sacrificó la Unión Soviética en la segunda guerra mundial y que, de no ser por la llegada de los T-34 a Berlín, europeos, africanos, asiáticos y americanos habríamos sido exterminados o usados por el Ángel Nazi como conejillos.

 

 

Pero Estados Unidos tiene muy claros sus objetivos cuando despliega todo Hollywood, la OTAN y la USAID para promover el olvido de la gloria soviética y el odio a Rusia: la referencia civilizatoria que significa el sacrificio soviético de 27 millones de vidas por salvar a Europa, la estrecha solodaridad con las naciones invadidas, el abrazo multicultural con los judíos perseguidos y las religiones desplazadas, la integración de los servicios de inteligencia y contrainteligencia, de tecnología y recursos contra las fuerzas nazis, todo este ejemplo de humanidad del pueblo ruso, equivale, exactamente, al desafío actual de la civilización: la liberación de las patentes vacunales anti Covid y la transferencia de tecnología para elaborarlas. No hay otra comparación; la Unión Soviética lo hizo hace 76 años y Rusia está dispuesta a hacerlo ahora, pero una vez más los capitalistas prefieren el monopolio, el exterminio, la usura y la hegemonía al costo que sea.

 

 

Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez


@La Guaratara

 

Por: Joaquín Rondón

 

Escribo esta columna un 24 de abril, desde el mismo sitio donde el Libertador Simón Bolívar emitió las órdenes más brillantes de su carrera militar: la Campaña de Carabobo, cuyo triunfo dio nacimiento a Colombia y encaminó la libertad de América; fue en Barinas, “La muy noble y muy leal ciudad de Barinas”, donde el Libertador acampó y desplegó las acciones de la batalla decisiva. El plan maestro demandó de Bolívar un año entero de estudio y liderazgo extraordinario, con numerosas dificultades y maniobras resultantes en el glorioso evento que, 200 años después, sigue reafirmando su genio militar. En Carabobo, Bolívar sintetizó las tácticas de guerra más audaces de la historia y dejó claro para los imperios, lo colosal que resulta un Pueblo hecho Ejército, decidido a pelear por su dignidad, por su libertad y su patria. Fue en Barinas donde el Libertador realizó las jugadas claves de diversión y tentativa, con perfecto conocimiento del enemigo, del terreno y de sus fuerzas. Era martes aquel 24 de abril de 1821, cuando el Libertador cambió las órdenes que le había dado al General Páez de concentrarse en Mijagual de Barinas, sitio que Bolívar consideró como el de mejor provisión para sus tropas.

 

 

La Campaña de Carabobo siempre estuvo preconcebida en el cerebro del Libertador. Desde el 8 de agosto de 1820 Bolívar estuvo alterando, cambiando, maniobrando en la realidad y en la distracción al enemigo. Desde Turbaco, a mediados de 1820, instruía a sus brigadas, batallones y ejércitos los movimientos analizados; desde el norte de la Nueva Granada y por el sur del Catatumbo avanzarían las fuerzas patriotas que se unirían a los Bravos de Apure, porque el Ejército Libertador dominaba el occidente del país y siempre Barinas lucía apropiada para los suministros y el apoyo de todo un pueblo y su geografía con la causa republicana. Así continuaron las órdenes y distracciones que mantenían en incertidumbre a los realistas, celosos de Caracas y tentados por Oriente, Falcón, Aragua y El Guapo. Todo el mapa era un hervidero. Los patriotas sentían también ansiedad por las especulaciones sobre el potencial del enemigo y sus movimientos, pero el genio del Libertador se mantenía calculador y preciso, no podríamos decir que frío, en realidad Bolívar era un hombre lleno de fuego y acampaba en una caldera de frenesí patriota: Barinas.

 

 

Hace 200 años, un 28 de abril, luego de complejos cálculos expuestos en numerosos escenarios que contemplaba la mente genial de Bolívar, desde Barinas, muy temprano, el Libertador reanudó las hostilidades, ordenando al escuadrón de Dragones (caballería) comandados por el coronel Juan Gómez, cruzar el Río Santo Domingo y atacar, el mismo día en Boconoito, (entonces Barinas) a las fuerzas enemigas que cumplían misiones de observación. De inmediato Bolívar también movilizó el Batallón Boyacá desde Obispos a Mijagual, generando mayor incertidumbre entre los realistas que prefirieron dejar Guanare y huir a San Carlos ante la presión que significaban Páez y sus Lanceros. Aquí comenzó todo. Aquí valoró Bolívar plantearle pelea a los realistas y aprovechar la generosidad de la sabana y sus llaneros, pero acertó el Libertador en que aquel selecto ejército español, comandado por La Torre, no se alejaría tanto de Caracas y obligado se vería a contener la enorme fuerza patriota de occidente, aguerrida y comandada por un Gigante: Simón Bolívar.

 

 

En virtud del honor que tiene Barinas de haber albergado al Libertador en momentos tan importantes de la Campaña de Carabobo, este Bicentenario sus autoridades civiles y militares, junto al pueblo, instituciones, sectores de la cultura, el campo, la ciudad, fuerzas productivas y educativas en especial, celebraremos el inicio de las conmemoraciones por esta Batalla Gloriosa. Especialmente me permito resaltar la iniciativa de las y los artistas de la Unellez que han promovido el Certamen de las Artes Bicentenario de Carabobo, así como el Concurso Bolívar en 100 Palabras de la Fundación Cultural La Bicicleta, contribuyendo, desde el Arte, a exaltar el legado bolivariano más preciado: la unión Cívico Militar y el amor incólume por la sagrada soberanía de Venezuela. (Fuentes: Cnel. Ej. Bencomo Barrios, Gral. Montilla, Memorias del Alférez Ylio de Jesús Santiago).

 

 

Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez

@LaGuaratara



Por: Joaquín Rondón

 

 

Como ocurrió con Libia, ocurre con Haití y han pretendido hacerlo con Venezuela, la Unión Europea quiere lavarse la cara por la “desolación” que ha dejado la guerra en Siria. El dramatismo de la UE reunió en Bruselas al elenco que recaudaría millonarias donaciones para una nación, no sólo arrasada por ataques genocidas, donde fuerzas europeas participaron, sino impedida de realizar transacciones económicas y financieras para garantizar la recuperación de su pueblo. Con total descaro, Josep Borrell celebró que el bloque apoye a los sirios y a quienes los recibieron cuando escaparon de la crisis, desconociendo que el sufrimiento continúa y el nivel de vida de los ciudadanos sirios, antes de la guerra promovida por Obama, no causaba a sus habitantes un deterioro como el desatado por el DAESH y las fuerzas occidentales.

 

 

En la conferencia, la UE reunió 50 países y 30 organizaciones internacionales para recaudar unos 560 millones de euros. Se jacta Borrell de superar los 25.000 millones de euros en ayuda a los sirios durante la larga década del conflicto, pero en realidad los recursos benefician, principalmente, a toda una red de instituciones corruptas, manipuladoras, contrabandistas y de falsa bandera, como lo han demostrado tribunales en Europa y Estados Unidos. Si a cifras nos referimos, sólo el costosísimo lobby que la Unión Europea le financió a la junta usurpadora, opositora al gobierno de Al Asad, y que recorrió el mundo pidiendo bombardear Siria, salió más caro que toda la logística de Bruselas y los gastos militares de los aliados occidentales, triplican en un solo año, lo que el viejo continente recaudó para las víctimas. La guerra es un negocio.

 

 

Según los mismos delegados de la ONU en el evento, la guerra en Siria ha dejado unos 500.000 muertos, 100.000 desaparecidos, doce millones de refugiados y desplazados internos y más de 13 millones de personas en necesidad de ayuda humanitaria. Afirmó Mark Lowcock que “Hay menos violencia, pero más sufrimiento”. Lo único sensato y más sincero que se dijo en la Cumbre por Siria, fueron las palabras del Secretario General de la ONU António Guterres, quien expresó: "Durante diez años, los sirios han padecido muerte, destrucción, desplazamiento y privaciones… Y las cosas están empeorando, no mejorando. Más de 13 millones de personas necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir este año”.

 

 

Pero ninguno en Bruselas se atrevió a reflexionar sobre la Siria antes de que la administración Obama financiara el DAESH y la UE pusiera alfombra roja a la Junta Usurpadora, algo así como la del opositor venezolano. Para citar sólo una de las memorias independientes de esa Siria en paz, me permito un extracto de Longué: “Recuerdo la primera vez que estuve en Damasco. Fue en 2006. Sus calles eran una mezcla fascinante de imágenes bíblicas y de una dinámica capital moderna. Alepo, en aquella época la localidad más poblada, era una ciudad culta y muy bien conservada. Sus habitantes se vanagloriaban de contar con el bazar más antiguo de Oriente. Hoy es imposible distinguir aquellas Alepo y Guta Oriental en las imágenes que toman los drones”.

 

 

Una respuesta que, en todo caso, no tuvo preguntas en Bruselas ni en los grandes medios, es el destino de los “bondadosos” fondos: la mayoría desviados para el enriquecimiento de corporaciones, familias parasitarias que engordan sus arcas, corruptos de alto calibre y, simplemente, estafadores, como lo demostró el Departamento de Justicia de Estados Unidos cuando enjuició al Comité Internacional de Rescate por una investigación que comprobó cómo la ONG se robó la ayuda humanitaria en Siria. Algo que podría parecerse mucho al caso venezolano, excepto por dos detalles: USA y la UE no han enjuiciado a Guaidó por robarse la “ayuda humanitaria” y ni Trump, ni Biden, ni Duque, ni el Grupo de Lima pisarán con sus botas insolentes el sagrado suelo de los Libertadores y las Libertadoras, ni por diez años, ni por diez horas.

 

 

Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez


@LaGuaratara

 

Por: Joaquín Rondón

 

 

Esto no tiene nada que ver con lo religioso, aunque los relatos de la misma Torá hagan referencia a la corrupción de todos los patriarcas hebreos, ni se trata de “antisemitismo”, como suelen encasillar los miopes el cuestionamiento a las políticas genocidas del Estado israelí; la conformación, conducta y esencia corrupta de Israel como sistema de gobierno es un asunto, eminentemente, sociológico, aunque su élite y aliados se empeñen en vender y justificar la “supremacía” sionista como “predestinada y divina” y tengan a Hollywood en la vanguardia publicitaria, en realidad la descarada corrupción de la política en Israel es de lo más terrenal y vergonzoso, de hecho las Sagradas Escrituras tienen más de humano que divino. Hace una semana, la cristiandad celebró la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y recordamos cómo el mismo Estado y pueblo de Israel prefirió crucificar a Jesús que a Barrabás; prefirió lo criminal, lo corrompido y brutal, que al más sublime y hermoso de los profetas que ha dado Palestina. Algo parecido acaba de ocurrir en Israel: su sistema electoral ha reelecto al hombre más manchado de corrupción y crímenes en la historia política. De entre los reyes de Israel que causaron la ira de Dios, Benjamín Netanyahu se lleva a todos por los cachos.

 

 

 

Fueron muchos los israelíes, palestinos, incluso romanos opuestos a la crucifixión del Nazareno, pero la gran mediática los anuló, conformándose con aceptar que ese era el destino del Mesías de Palestina. Dos milenios después continúa el oscurantismo; cuánta cobertura y capacidad de expresarse tienen quienes denuncian y se oponen a la corrupción del gobierno israelí, a su inmoralidad, malversación y crímenes sustanciados contra Netanyahu. Qué postura fijan sus aliados a nivel internacional. Cómo es que Estados Unidos señala, critica y sanciona a Cuba, Venezuela e Irán, pero no embarga los fondos relacionados con las redes de corrupción que encabeza Netanyahu: una red convertida en el segundo producto estratégico de exportación de Israel: la supremacía corrupta, no sólo ungiendo como “superiores” a quienes se enfilan a los rebaños y pastores del sionismo, sino que reciben un “aval divino” para delinquir y corromper sistemas enteros de gobierno, como el Grupo de Lima.

 

 

 

Todos los gobernantes inscritos en el Grupo de Lima se asociaron para compartir el festín del despojo contra Venezuela; repartirse acciones de Citgo, de Monómeros, de ayudas humanitarias, condonarse deudas y entrenar mercenarios con la ayuda de Israel, como lo han reconocido Duque y la CIA, a la par de alinear sus partidos con el fanatismo religioso, sostenidos por colosales redes de corrupción, blindadas por organismos internos y externos que amparan el crimen organizado con el mismo manto jurídico que le permite a Netanyahu reelegirse. Brasil, Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia son ejemplos de esa red de complicidad y fanatismo con sujetos como Bolsonaro, Vizcarra, Keiko Fujimori, Añez e Iván Duque, quienes encabezan sistemas de corrupción y criminalidad, que a su vez se traducen en sufrimiento para sus pueblos, a tal punto que en Perú, sede del Grupo de Lima, la población está asqueada de sus políticos y de sus elecciones; en Perú casi todos los congresistas están procesados por corrupción y desde su lodazal han juzgado a todos los presidentes por el mismo delito. Colombia ha cometido el mega fraude internacional más grotesco al desconocer los Acuerdos de Paz y Brasil avanza en el exterminio sistemático de su gente bajo las órdenes de otro supremacista y aliado de Netanyahu: Jair Bolsonaro.

 

 

 

Reiteramos el estudio de Mosonyi sobre la identidad heredada en nuestro continente: todo lo flojo, lo corrupto y lo vulgar nos viene de los colonizadores. La gran tarea de descolonizarnos, comienza por el aborrecimiento de la corrupción, así las grandes potencias admitan a Netanyahu como un “dignatario”, nosotros, muy por el contrario, estamos llamados a ser “dignos y útiles a la Patria”.

 

 

 

Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez
@LaGuaratara

 

Por: Joaquín Rondón 

 

 

Este 18 de marzo sería presentado en Caracas el libro Chávez en 100 Palabras, pero las recientes medidas sanitarias por el repunte de la pandemia obligaron a posponerlo hasta mediados de abril. El libro que ya está impreso, como un suculento pan salido del horno, es fruto del, incansable, esfuerzo de la Fundación Cultural La Bicicleta por exaltar el legado de Hugo Chávez a través de certámenes literarios que convocan y premian los cuentos que escribe el Pueblo sobre el Gigante. Esta primera edición recopila obras de unas 400 personas que participaron en el concurso literario “Chávez en 100 Palabras”, quienes ahora verán sus relatos convertidos en un elegante libro de consumo delicioso. Desde el Decanato de Arte de la Universidad “Ezequiel Zamora” agradecemos a la Fundación La Bicicleta por el honor que nos hace con la invitación formal a este evento, en el marco del año Bicentenario de Carabobo, significando la importancia estratégica de Barinas en la magistral campaña militar que el Libertador Simón Bolívar concibió con extraordinaria inteligencia, paciencia, audacia y liderazgo. Desde Barinas, Bolívar emitió las órdenes claves para confundir y desafiar al colosal enemigo realista, hasta llevarlo al inmortal campo donde nació Colombia.

 

 

 

El libro, como los concursos y todo el trabajo cultural de la Fundación La Bicicleta, es sólo una muestra sublime del fulgor popular por Chávez, que sigue recorriendo el mundo en bicicleta; humilde, valiente e invicto, combatiendo junto a los pueblos ese imperialismo decadente que, en plena pandemia mundial, sigue su guerra multiforme contra la humanidad. Cuando en Brasil se confirma el gran fiasco a su democracia y Bolsonaro apuesta al exterminio de los brasileños más vulnerables, cuando Argentina y Bolivia desnudan la trama corrupta del Grupo de Lima y el FMI; mientras Chile, Ecuador y Perú enfrentan el fascismo y la corrupción como religión de sus políticos y Colombia y Honduras sacuden sus Estados narco-paramilitares, engrosando expedientes tan numerosos y vergonzosos como los de Núremberg; mientras esa derecha se hunde en la inmoralidad, Bolívar y Chávez siguen intachables, palpitantes, vivos en la juventud y mujeres que enfrentan los carabineros; vigentes con su legado que inspira a cultores, intelectuales, incluso a niñas, niños y mujeres humildes, como las que construyeron el libro Chávez en 100 Palabras.

 

 

Con ese espíritu de hermandad y determinación, el profesor Adán Chávez ha enviado una carta a los pueblos del mundo agradeciendo la solidaridad internacional con Venezuela, que enfrenta, no sólo la pandemia sanitaria y global, sino los ataques genocidas del imperialismo. En su carta, Adán Chávez denuncia las sanciones unilaterales de Estados Unidos que pretenden “rendirnos por hambre” y exige, enérgicamente, el respeto a la soberanía venezolana. Recuerda el líder chavista que, como “herederos de gestas libertarias”, el Gobierno y el Pueblo de Venezuela, en perfecta Unión Cívico Militar, han desmontado y derrotado cada uno de los ataques golpistas e invasiones mercenarias contra nuestra democracia y contra el presidente Nicolás Maduro quien sigue “al frente de las acciones emprendidas por el Gobierno Bolivariano” enfrentando el coronavirus y “garantizando atención gratuita a toda la población”, para finalizar con el llamado a la unidad del mundo frente las agresiones genocidas hacia una nación bolivariana, decidida a vencer: https://www.bricspsuv.com/2021/03/14/carta-de-adan-chavez-a-los-pueblos-del-mundo/

 

 

Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez

 

@LaGuaratara

JSN Boot template designed by JoomlaShine.com