Logo

Abril Combativo y los retos de los hijos de Chávez

Por: Alfredo Pierre - Director de la ABP

.-Hoy, en este 13 y 14 de Abril somos millones los hijos de Chávez, no solo en Venezuela, en América Latina y el Caribe, y en los otros continentes, en que su inmensidad toca todo el planeta.

La herencia que recibimos a la hora de su muerte, nos plantea el reto de impulsar la continuidad de su legado en todos los órdenes, sin ceder en los principios y en el enfrentamiento  a los planes de los enemigos internos y externos, que hoy como ayer se proponen derrocar este proceso revolucionario, conspirando y utilizando todos los medios y vías posibles para revertirlo.

En este contexto “reaparece” ese fantasma al que algunos le temen, y  que otros han pretendido esconder e ignorar, la lucha de clases, polarizando a la sociedad venezolana, que se expresa: en revolución, contra- revolución y reforma.

El vacío dejado por Chávez a la hora de su muerte nos plantea una serie de problemas: El de la continuidad, el del afianzamiento y el del desarrollo del proceso revolucionario como elementos centrales. Desarrollar este planteamiento para arribar a soluciones prácticas, sólo se puede hacer a la luz de una visión objetiva y revolucionaria, encaminada de inmediato a destacar el déficit y limitaciones del mismo proceso, dada las fuerzas y tendencias desatadas que de forma contradictoria se expresan y operan al interior de la sociedad.

El inmundo asesinato que dejó como resultado la desaparición física de Chávez, tiene complejidades, donde el enemigo calculó milimétricamente el desenlace final del líder como parte de un plan escalonado que no se detiene.

Acontece  que Venezuela hoy no está partiendo de cero, ha emergido de un proceso riquísimo en posibilidades revolucionarias, con unos acumulados guiados por Hugo Rafael Chávez,  donde las instituciones políticas y económicas de esa IV República habían arribado a una crisis profunda, a manos del Fondo Monetario. Chávez asciende creando toda una nueva situación en la subjetividad de las masas, a partir del reordenamiento de la sociedad,  con  medidas y ejecutorias prácticas en la gestión de ese nuevo poder, donde los excluidos empiezan a tener un nuevo rol protagónico, bajo una plataforma signada por el antiimperialismo, resituando en su justo valor el pensamiento Bolivariano. No quedándose dentro de los linderos geográfico de su país, haciéndolo extensivo a todo el continente, con una serie de iniciativas, en la creación de un nuevo marco jurídico, que apuntan al corazón de la hegemonía imperialista, con nuevas normativas económicas, políticas y militares.

Hoy se cuenta no sólo con el voto duro de los revolucionarios –que son indiscutiblemente la mayoría-, el cual hay que preservar,  cualificándolo  para  traducirlo de forma orgánica hacia todas las vertientes de la sociedad con los colectivos, el  gobierno y el Estado.

Rescatar el socialismo apoyado en su liderazgo, para esparcirlo como vía programática anticapitalista a la conciencias de las grandes masas de nuestro continente, es de un gran valor. Obligando con ello a la necesidad de dar un paso de lo subjetivo a lo objetivo como concreción en tiempo real, frente a la gran crisis sistémica del capitalismo.

No renunciar a esa herencia de Chávez, rescatarla para su profundización, organizándonos de forma consiente como revolucionarios es la tarea fundamental, ya que sin organización revolucionaria no podremos profundizarla ni concluir la misión de destruir el Estado de la lV  República y concretar los ideales Bolivarianos de Patria Grande.

 

Template Design © Joomla Templates | GavickPro. All rights reserved.