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2021: Año para un Concierto de Nunca Acabar - La Guaratara

Por: Joaquín Rondón
Vuelve la Columna Rebelde de los Llanos, ahora también por radio, de lunes a viernes desde Laudes Prima, hora de Venezuela, a través de hotradiofm.com. La misma Columna que acertó en el análisis de los complejos escenarios del 2020; que describió la venganza por el cobarde asesinato del General Soleimani, no con sangre sino con menor influencia norteamericana en África y Asia; la que anticipó en sus portales el inminente fracaso del “Hemisferio Libre” tan cacareado por Trump y el golpe de Estado, hoy confirmado desde la Casa Blanca. Con la misma agudeza se atreve a advertir para este nuevo año, el definitorio enfrentamiento entre la supremacía blanca y la colectivización, todo ello exacerbado por la pandemia y expresado en numerosos eventos geopolíticos, como el Brexit, la soberbia de Israel y el Estado criminal desatado en Colombia. Nada de esto es esoterismo o gitanía, sino descarnada totalidad con la cual el “Prometeo de Tréveris” nos invita a ver el mundo dinámico que intentará definirse en esta década.
Sin apuestas y con modestia, a un año del crimen con el cual Trump e Israel pretendían neutralizar América y Eurasia, y a dos Líderes Sociales ya asesinados en Colombia en lo que va de año, no se aprecia otro escenario en el 2021, sino el rompimiento definitivo entre los poderes autoproclamados a sangre y fuego (no olvidemos que tales elementos son vísceras y fluidos del dinero verde) contra las naciones y pueblos que quieren darse sus más auténticas y colectivas formas de gobierno. A las puertas del infernal gueto dictatorial están Donald Trump y su versión tropical Juan Guaidó. Colombia, Israel, así como la OEA y la UE, entrampadas en el financiamiento del Tesoro Norteamericano, sacuden las oxidadas rejas de los humeantes callejones donde la supremacía blanca, la estafa del dólar, los señores de Sión y las contratistas paramilitares reinan con sus métodos de terror, exterminio y contrabando financiero, conectadas al resto del mundo por una alfombra roja, manchada de pisadas nauseabundas donde desfilan banqueros, acreedores, líderes y empresas rapaces.
El resto del mundo asiste, con protagonismo y fe, al desmoronamiento del “Hemisferio Libre”; un evento que merece más documentación, videos y conciertos que el “Muro de Berlín”: un Concierto de Nunca Acabar, porque se trata del fracaso norteamericano de toda una época. La soberanía de América, incluyendo los habitantes afro descendientes, amerindios y pobres de Estados Unidos, así como los pueblos de Centroamérica, El Caribe, Venezuela y el Hemisferio Sur, capaces, dispuestos y decididos a ser libres, data de antes de Pink Floyd. Los patéticos sainetes que ofrecerán Trump y Guaidó apenas distraerán la mediática, mientras las luchas populares, femeninas, nacionales y originarias abrirán el camino a gobiernos verdaderamente democráticos y participativos. La nueva legislación para la interrupción del embarazo en Argentina lo deja muy claro: hasta el Vaticano tiene el desafío de legitimarse en la participación popular de laicos y prelados, religiosas y vicarios para darse un Episcopado más humano que divino, así como Chile, Brasil, Colombia y los hermanos de George Floyd luchan por construir Gobiernos de humanos, no de tiranos.
La pandemia desnudó ante el mundo la crueldad individualista, corrupta y genocida de los gobiernos y las finanzas y a su vez reivindicó la cooperación y la inteligencia colectiva como virtudes humanas. Esto también se cotiza y terminará expresándose en las relaciones comerciales de la civilización que ahora se identifica con el genocidio sufrido por Cuba, Venezuela y Rusia, víctimas de la dictadura del dólar, sólo superable -para despabilamiento mundial- con el uso de criptomonedas colectivas.
@MusicaRebelde100.1 - Joaquín Rondón – Profesor de la Unellez
