Compartir

Por: Julieta Daza, Juventud Rebelde Venezuela

En el día internacional de la mujer, que rinde homenaje a las mujeres trabajadoras y combativas y a sus luchas, es imposible no pensar en las líderes sociales, campesinas, juveniles y estudiantiles, en las defensoras de derechos humanos, las periodistas alternativas, maestras y un largo etcétera, de Colombia, que hasta el día de hoy siguen siendo perseguidas, detenidas, desaparecidas y asesinadas.

 

No es sólo que esta persecución a las y los líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia no haya cesado hasta el día de hoy a pesar del proceso de Paz, y la efectiva firma del Acuerdo Final el cual incluye de manera enfática la implementación de un sistema que garantice la protección y seguridad de quienes ejercen la política y el trabajo social y comunitario, especialmente desde la oposición. No, esta persecución en la actualidad está pasando por un auge que revela la persistencia e incluso el exacerbamiento del fenómeno del paramilitarismo, y también de la violación de los Derechos Humanos por parte de las fuerzas del Estado colombiano.

 

Son varios los informes y las fuentes que han registrado y denunciado estos hechos. Uno es el “Informe de las violaciones a los Derechos Humanos en Colombia”, realizado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica y que a partir de un “riguroso rastreo de comunicados públicos, notas de prensa e informes de observatorios, entre otros” recoge los hechos de violación a los Derechos Humanos en Colombia, en el periodo comprendido entre el 29 de agosto de 2016 y el 29 de enero de 2017, es decir desde la fecha en la cual se inicia el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo entre las FARC-EP y el Gobierno Nacional.

 

Allí para el periodo mencionado se documenta un total de 419 hechos que son violaciones a los Derechos Humanos o infracciones al DIH. Los principales responsables son los grupos relacionados con el fenómeno del paramilitarismo y la fuerza pública. Dentro de los casos en los cuales los responsables de los hechos violatorios de los Derechos Humanos son grupos relacionados con el paramilitarismo los 4 más frecuentes tipos de violación fueron los siguientes: “Amenaza”: 130 casos, “Asesinato”: 150 casos, “Seguimiento y hostigamiento”: 41 casos, y “Estigmatización” 18 casos. Los departamentos con mayor número de violaciones a los Derechos Humanos por parte de grupos relacionados con el paramilitarismo son Cauca, Antioquia, Chocó y Valle.

 

De los casos violatorios de los Derechos Humanos perpetrados por la fuerza pública las agresiones que encabezan las cifras son los abusos de autoridad con un 26%, las amenazas con un 14%, y las detenciones arbitrarias con un 9%; y dentro de la fuerza pública el actor que encabeza los números de violaciones a los DDHH es el Ejército Nacional.

 

Los departamentos en los cuales se presentó el mayor número de agresiones por parte de los agentes del Estado fueron Cauca y Antioquia. De esta manera dicho informa revela que paradójicamente tanto los mayores números de agresiones por parte de grupos relacionados con el paramilitarismo, como el mayor número de agresiones a los Derechos Humanos por parte de los agentes del Estado, se dieron en los Departamento de Cauca y Antioquia. Se evidencian así las realidades de la inoperancia de la Fuerza Pública y la ocupación territorial paramilitar. De esta manera se señala: “Si Colombia es un Estado Social de Derecho se creería que la presencia de la Fuerza Pública y en general de los agentes del Estado debería ser garantía de respeto de los DDHH, y no que los habitantes de las distintas regiones, sean víctimas de las agresiones por lado y lado en similares proporciones”.

 

En el análisis que realiza dicho informe en relación con los patrones de persecución, llega a la conclusión que la violencia específica contra las mujeres líderes persiste, de hecho se documenta un caso de violencia sexual en contra de una menor. Igualmente por parte de la mujeres que son cabeza de familia y que han sido víctimas de agresiones por parte de la fuerza pública se denuncia reiteradamente que ésto ha generando afectaciones colaterales a su núcleo familiar de forma física y psicológica.

 

Este informe igualmente hace mención a una grave violación por parte del Ejército al Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y al DIH que constituyó en los homicidios a dos integrantes de las FARC-EP, Monica y Joaco, perpetrados en el Sur de Bolívar el 15 de Noviembre del 2016.

 

Por otro lado un medio que ha contribuido con la denuncia de estos hechos ha sido Telesur. En una reseña del 3 de Marzo del año en curso se señala que en el 2016, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz registró 94 líderes asesinados, y que de modo extraoficial y publicado por otras organizaciones independientes, se registraron 114. Además agrega que a estos números se le suman otras agresiones como las registradas entre enero y junio por el Programa Somos Defensores que incluyen 232 amenazas, 21 atentados y 314 agresiones sexuales.

 

Nuevamente según Telesur, y sólo hasta el 3 de Marzo (luego de esta fecha se han dado más asesinatos y agresiones), en lo que va del año 2017, 28 líderes sociales han sido asesinados. Ésto arrojaría la estadística de que desde enero, cada dos días es asesinado(a) un(a) colombiano(a) que se desempeña como líder social o comunitario(a), como defensor(a) de Derechos Humanos, etc.

 

Algunas de las mujeres líderes asesinadas en el 2017 son:

- La líder social y campesina Alicia López Guisao asesinada en Medellín, departamento Antioquia. (02/03/2017)

- Luz Herminia Olarte, líder social de la Junta de Acción Comunal de su corregimiento, fue hallada muerta en una zona rural de Yarumal, en el departamento de Antioquia. (07/02/2017)

- Yoryanis Isabel Bernal Varela, defensora de los derechos de la mujer Wiwa, etnia a la que pertenecía, asesinada de un disparo en Valledupar, Cesar. (26/01/2017)

- Luz Ángela Anzola Tejedor, miembro del Partido Comunista y del Sindicato de Trabajadores Agrícolas Independientes del Meta (SINTRAGRIM), asesinada en el Municipio de Mesetas, Meta (05/03/2017)

 

Valga señalar que aquí es imposible hacer referencia a todos los casos, de hecho se puede asumir que ni siquiera los diversos informes, por rigurosos que sean, logran recoger toda aquella dramática realidad "extraoficial" que a veces ni sale a la luz pública.

 

No obstante se puede ver que el escenario para el ejercicio de la oposición política, del trabajo social y comunitario, por parte de las mujeres y todo el pueblo colombiano, es sumamente preocupante y desolador. Las mujeres de Colombia que se comprometen con la lucha contra todo tipo de opresión no sólo tienen que enfrentarse a las barreras propias de una sociedad machista, como la desigualdad, la discriminación y la exclusión, sino que a diario exponen su vida frente a un Estado que no ha dejado de ser profundamente represor y cómplice del terror del paramilitarismo.

 

Durante los Diálogos de Paz, en el marco de la exigencia principalmente por parte de la delegación de Paz de las mujeres de las FARC-EP encabezada por Victoria Sandino, de que se incluyera el Enfoque de Género en el Acuerdo, se evidenció a lo que se enfrenta una persona en Colombia que simplemente afirma que todas y todos los seres humanos tienen los mismos derechos, y que se necesita esfuerzos especiales y específicos para que los sectores de la población históricamente excluidos como las mujeres y la población LGBTI, sean incluidos plenamente y en igualdad de condiciones como sujetos políticos y de derecho en la sociedad; quien afirma esto en Colombia se tendrá que enfrentar a la persecución de los sectores más retrógrados y negadores de la diversidad, del pensamiento diferente, en fin, de la democracia real; y son estos mismos sectores los que hoy, ante el exterminio del movimiento social y popular en Colombia en manos del paramilitarismo sospechosamente se hacen de la vista gorda, probablemente porque son sus principales cómplices.

 

El único verdadero honor que le podemos rendir a las mujeres líderes sociales y campesinas, a las defensoras de Derechos Humanos, a las sindicalistas, a todas las mujeres líderes y activistas asesinadas, a todas las Monicas, las Alicias, las Yoryanis, las Luz, es como organizaciones y movimientos sociales de la Patria Grande y el mundo comprometernos plenamente con la férrea exigencia al Estado colombiano de que cumpla todo lo establecido en el Acuerdo, de que respete el Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo, y de que por fin tome las contundentes medidas que son necesarias para eliminar el fenómeno del paramilitarismo.

 

De lo contrario, seguiremos sufriendo la pérdida irreparable de las Monicas, las Alicias, las Yoryanis, las Luz, que son las verdaderas constructoras de la Paz con Justicia Social para Colombia.

 

 

 

Venezuela Aurrera

Coprorebeldia

La Mancheta

Informes especiales

Contáctanos

Agencia Bolivariana de Prensa
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Agenda

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

Clave Pública GPG

JSN Boot template designed by JoomlaShine.com