Compartir

ABP Noticias

Foto: Hispantv

La provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, fue víctima de la más potente bomba no nuclear, lanzada sobre su territorio por el gobierno de Estados Unidos con la excusa de “maximizar la destrucción de instalaciones terroristas”, según lo justificó la oficina de prensa de las fuerzas de EE.UU. en este país.

El arma usada fue una bomba GBU-43, apodada “madre de todas las bombas” (mother of all bombs, en inglés), y fue arrojada desde un avión estadounidense, por ordenes directas del comandante de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Afganistán, el General John Nicholson.

Sobres sus consecuencias, el Ejército estadounidense declaró que “está evaluando en estos momentos los efectos de la bomba”. Asimismo, Nicholson afirmó que la gigantesca bomba es "la munición adecuada para reducir los obstáculos y mantener el impulso de nuestra ofensiva" contra las fuerzas del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

Al mismo tiempo, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, indicó que "Estados Unidos ha tomado todas las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles y daño colateral como resultado de esta operación".

Lo cierto es que, según lo analizan diferentes internacionalistas, esta es una nueva demostración de fuerza para intimidar al mundo, evidenciando su poder destructivo; sin considerar que siempre existen daños colaterales y los mecanismos internacionales de consulta que EE.UU. ha obviado.

Al respecto, el presidente adjunto del Comité de Defensa del Senado ruso, Franz Klintsevich, aseguró hoy que “ese hecho se suma al ataque con misiles de Siria, pues en el fondo se trata de demostraciones de fuerza, o de actuaciones ejemplares, cuyo único destinatario es Rusia”.

Conviene recordar que en 2001, Washington y sus aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) invadieron Afganistán, con la excusa de  “guerra contra el terrorismo”. La invasión sólo ha generado inseguridad y pobreza, pues pese a la presencia de miles de soldados extranjeros, los terroristas siguen dominando gran parte del territorio afgano.

Asimismo, es importante referir que la mayoría de las tropas extranjeras, en particular las estadounidenses, se retiraron de Afganistán a finales de 2014 por orden del, entonces, presidente Barack Obama. Sin embargo, unos 13 mil soldados de la Alianza Atlántica permanecen en el país.

Venezuela Aurrera

Coprorebeldia

La Mancheta

Informes especiales

Contáctanos

Agencia Bolivariana de Prensa
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Agenda

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

Clave Pública GPG

JSN Boot template designed by JoomlaShine.com